Vox se consolida en Andalucía, crece un escaño y tiene la llave de un gobierno de Juanma Moreno

MADRID, 17 May. Diario Dia –
Vox ha logrado 15 escaños en las elecciones de Andalucía, uno más que en los comicios de 2022, un crecimiento que refuerza la tendencia alcista de los de Santiago Abascal y con el que tiene la llave de un nuevo gobierno del ‘popular’ Juanma Moreno, que si bien ha ganado las elecciones no ha conseguido revalidar su mayoría absoluta.
En concreto, el partido que lidera Santiago Abascal se ha hecho con el 13,8% de los votos, frente al 13,4% logrado en las anteriores elecciones. Como es habitual, el presidente de Vox ha seguido el escrutinio en la sede nacional del partido, ubicada en la madrileña calle de Bambú, junto a su equipo, después de haberse volcado en la campaña.
El porcentaje conseguido en Andalucía es menor que los cosechados en las elecciones autonómicas de este año en Extremadura (16,9%) y Aragón (17,9%), donde Vox duplicó su representación, y en Castilla y León (18,9%). No obstante, el resultado ha sido mejor del esperado y permite a Vox condicionar al PP, como en las citadas autonomías.
Las encuestas, también las internas que manejaban en Vox, mostraban que el candidato del PP retendría la absoluta y que los de Abascal mejorarían poco su resultado, por lo que durante toda la campaña han enfriado sus expectativas para que no les sucediera como en Castilla y León: consiguieron su mejor porcentaje en unas elecciones desde su creación, pero el resultado quedó atenuado porque no rompieron la barrera del 20%, que era la expectativa.
EN ANDALUCÍA EMPEZÓ TODO
El Parlamento de Andalucía fue el primero de España que acogió parlamentarios de Vox desde la formación del partido. Los de Abascal irrumpieron en 2018, con 12 escaños que resultaron vitales para expulsar al PSOE del Palacio de San Telmo. Así, apoyaron un gobierno de PP y Ciudadanos.
Sin embargo, no era la primera vez que concurrían a las elecciones andaluzas. Se presentaron en 2014, pero no lograron representación. En los dos procesos, el candidato de Vox fue el juez inhabilitado Francisco Serrano, actualmente pendiente de juicio por presunto fraude.
En 2022, Andalucía fue escenario de otro choque entre las expectativas electorales y el resultado electoral de Vox que tuvo como protagonista a Macarena Olona. Si bien el resultado de Vox no fue malo, ya que subió hasta los 14 escaños y el 13,4% de los votos, se consideró un fiasco porque las aspiraciones eran muy altas y su principal oponente, el PP, logró una mayoría absoluta.
Concretamente, se hablaba de superar los 20 escaños y condicionar el gobierno de Juanma Moreno, gracias al ‘efecto Olona’, uno de los rostros más representativos de Vox, pero no cuajó. Tras estos comicios, Vox perdió a uno de sus principales activos políticos, habida cuenta de que Olona dejó la política un mes después. Después, la abogada del Estado inició una cruzada contra el que fuera su partido con acusaciones de desvío de fondos, entre otras.
ESFUERZOS ORIENTADOS A QUE EL PP FRACASARA
Abascal ha repetido en Andalucía la estrategia de echarse la campaña electoral sobre las espaldas que viene practicando desde los comicios extremeños. Como rostro de referencia en Vox, antes que el candidato, Manuel Gavira, ha protagonizado casi una veintena de actos y declaraciones ante los medios en el marco de la campaña.
En todos ellos, el líder de Vox ha pedido el voto para su formación alegando directamente que así Juanma Moreno no lograría la absoluta, censurando que, a su juicio, no ha llevado a cabo grandes cambios que hayan diferenciado su gestión de los 40 años socialistas. También han arremetido contra el perfil político de moderado del presidente andaluz.
«En estas elecciones se juega que Moreno siga con la libertad de sentarse y no hacer nada o hacer que las cosas importantes que se están haciendo en otras regiones puedan hacerse aquí», ha repetido Abascal en campaña, aludiendo a los resultados electorales en Extremadura, Aragón y Castilla y León y los pactos de gobierno de coalición con el PP.
Ello, además, con la potencialidad de que Moreno Bonilla y Gavira tuvieran que ponerse de acuerdo en caso de que el ‘popular’ no revalidara su mayoría absoluta. En caso de ser determinantes, los de Abascal habían avisado reiteradamente de que no se abstendrían para facilitar la investidura del ‘popular’ y tampoco se dejarían «chantajear».
De hecho, la ‘prioridad nacional’ introducida por Vox en los acuerdos con el PP en Extremadura, Aragón y próximamente en Castilla y León ha sido la absoluta protagonista durante la campaña. El concepto ha provocado tensiones en los socios, porque Vox sintetiza que los españoles deben ser primeros a la hora de acceder a viviendas protegidas y ayudas sociales, pero el PP insiste en vincular el concepto con el arraigo. Juanma Moreno la ha rechazado de plano e incluso la ha tildado de ilegal.
Y la ‘prioridad nacional’ también ha servido a Vox para incidir en otra de sus bazas: su rechazo a la inmigración ilegal. Los de Abascal le han dado preponderancia durante toda la campaña, y han responsabilizado a este fenómeno de los problemas para acceder a la vivienda, las listas de espera en sanidad y la inseguridad.
LA ALTERNATIVA
Por otro lado, Abascal ha vuelto a reivindicar a Vox como alternativa frente al PP y al PSOE, a los que atribuye la responsabilidad de los problemas que aquejan a Andalucía y, por extensión, al resto de España. Asimismo, ha puesto el foco también en la agricultura y la ganadería, de gran peso en esa autonomía.
Además, la campaña electoral de Andalucía ha tenido como telón de fondo coletazos de la crisis interna que afecta a Vox por el goteo de expulsiones y salidas de cargos, como la de Javier Ortega Smith, que parece no haberles penalizado.
En estas últimas semanas, la situación se ha deteriorado en Murcia, donde se han registrado varias bajas, acusaciones de contratar a familiares y amigos de cargos y acusaciones de acoso laboral contra Luis Gestoso, miembro de la Ejecutiva de Vox.
