El CCCC proyecta una maratón de cortos de DocsValència sobre la dana, la emigración o la diáspora palestina

VALÈNCIA 14 May. Agencias –
El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) acoge este fin de semana el maratón de cortometrajes de la décima edición del Festival Internacional de Cine Documental de València, DocsValencia Espai de no Ficció, que incorpora, por primera vez, propuestas nacionales. Quince cortometrajes que ofrecen una panorámica completa del documental contemporáneo: desde el ensayo más personal hasta el cine de urgencia social, manteniendo siempre un pie en el territorio valenciano y otro en el panorama global.
Se trata de documentales breves de dentro y fuera de la Comunitat Valenciana que versan sobre el papel de los voluntarios en la dana de Valencia, la polarización en los pueblos, la emigración, la vulnerabilidad de las personas con parálisis cerebral o el arte urbano como refugio contra el duelo.
Este sábado y domingo, el CCCC acoge la sección Fragments, que por primera vez estará dedicada en exclusiva a los cortometrajes en una clara apuesta por el formato breve. Esta sección reúne el talento local y obras nacionales que han pasado por algunos de los festivales más prestigiosos del mundo, con presencia de sus directores y directoras en cada sesión.
Durante dos jornadas consecutivas, en horario de 12 a 14 horas y de 16 a 20.30, el público podrá acceder de forma gratuita a este maratón de cortos que muestra una completa y variada panorámica del documental breve contemporáneo. «Una cita imprescindible para los amantes del cine de no ficción, que pone en valor la potencia narrativa del formato corto y consolida la alianza entre el certamen y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana», en palabras del director-gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Nicolás Bugeda.
Uno de los puntos fuertes de la programación es su capacidad para conectar con la realidad inmediata. Así, títulos como ‘La Voluntad’, de Jon Elícegui, ponen el foco en la respuesta social ante una tragedia, en este caso la de los voluntarios tras el paso de la dana en Valencia.
En esta misma línea encontramos a la cineasta Mabel Lozano, ganadora de dos premios Goya, que en ‘Abril, hoy no es invierno’ aborda la vulnerabilidad de las personas con parálisis cerebral, o ‘No als poalets’, de la valenciana Laura García Andreu, quien en tono de comedia retrata la polarización social en los pueblos.
IDENTIDAD, ARCHIVO Y EXPERIMENTACIÓN VISUAL
El CCCC se convierte en espacio de vanguardia con piezas que desafían el lenguaje documental tradicional. ‘Microcosmos. Un gabinete de curiosidades’, de la alicantina María Lorenzo, nominada al Goya, utiliza la animación para transformar el arte urbano en un refugio contra el duelo.
También en animación, Alicia Núñez narra en ‘One-Way Cycle’ una historia de sororidad y emigración asturiana a Cuba que llega tras ganar el premio al mejor corto animado en los Premios Carmen y en Medina del Campo.
El uso del archivo familiar y la memoria del territorio es otro de los pilares de este año. Piezas como ‘Ya nunca será’, de Claudia Ferrando, o ‘Memòries en dissonància’, de Javier Álvarez Solís, exploran desde la intimidad de una casa en venta hasta el recuerdo de los niños que vivieron la Guerra Civil, reconstruyendo relatos que de otro modo se perderían.
RECORRIDO INTERNACIONAL CON SELLO PROPIO
La selección que se proyectará en el CCCC cuenta con títulos que han tenido una vida excepcional en el circuito de festivales. ‘Baisanos’, de los hermanos Khamis, llega avalado por su paso por Locarno y El Cairo con una reflexión sobre la diáspora palestina desde Chile.
‘La luz que nos guía’, de Cristina Rodríguez Paz, se presenta como un réquiem visual por las últimas mujeres fareras, tras haber cosechado premios en países como Macedonia, Túnez, Polonia o Colombia.
DocsValencia hará entrega de un mejor al mejor corto valenciano y otro al mejor corto nacional.
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