El nuevo contrato municipal de zonas verdes subrogará a trabajadores, endurece sanciones y habrá retén de guardia 24h

MADRID, 7 May. –
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha presentado en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno el nuevo contrato de servicios de conservación, mantenimiento y limpieza de las zonas verdes y el arbolado viario, que introducirá Inteligencia Artificial, subrogará a los trabajadores, endureceré las sanciones a empresas concesionarias y obligará a la constitución de un retén de guardia las 24 horas.
Conllevará un gasto plurianual de 601 millones con un plazo de ejecución de cuatro años y la posibilidad de prorrogarlo un año más. La fecha prevista para su entrada en vigor es el 1 de noviembre. Su presupuesto base de licitación, con 150,4 millones anuales, es un 26,7% superior al del contrato que se puso en marcha en 2021.
Una de las principales novedades de este contrato es su división en cinco zonas, cada una con un lote, una menos de las que contempla el que se encuentra vigente en estos momentos. El objetivo, resultado de fusionar las zonas 1 y 2, es que las cinco resultantes tengan una superficie similar.
De este modo, el lote 1 está integrado por Centro, Arganzuela, Retiro, Salamanca, Chamartín, Tetuán y Chamberí. El lote 2 por Fuencarral-El Pardo, Moncloa-Aravaca y Latina. El 3 por Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas-Canillejas y Barajas. El lote 4 está compuesto por Puente de Vallecas, Moratalaz, Villa de Vallecas y Vicálvaro y el 5 por Carabanchel, Usera y Villaverde.
JARDINEROS SUBROGADOS
El acuerdo asegura la continuación de todo el personal de jardinería mediante su subrogación. Los pliegos establecen que el número total de trabajadores será de 2.246, cifra superior a los 2.132 operarios fijados en el contrato de 2021, que ya supuso un refuerzo del 20% respecto a la plantilla existente en el momento en el que el actual equipo de Gobierno asumió la gestión municipal.
Coincidiendo con las campañas estacionales, la plantilla podrá aumentar en función de los mayores picos de trabajo, hasta el entorno de los 3.000 trabajadores.
Respecto a la limpieza de las zonas verdes y parques, las empresas deberán disponer de personal a tiempo completo para realizar estas labores de manera continuada de lunes a domingo. con una intensificación de estos trabajos de viernes a domingos y festivos. Se establece la obligación de disponer de un retén de guardia todos los días del año, disponible las 24 horas del día para atender cualquier incidencia y situación de emergencia provocadas fuera del horario habitual del servicio.
Las empresas deberán realizar la recogida selectiva de residuos en las zonas verdes y se incluye su traslado a vertedero o gestor de residuos autorizado.
Además, se fija la prestación de actuaciones de refuerzo, que serán obligatorias y sin coste adicional para la administración, incluyendo limpiezas intensivas por eventos (fiestas, actos públicos), fenómenos meteorológicos intensos (tormentas o episodios de viento y nieve), así como incidencias que requieran atención urgente. Serán actuaciones a demanda del servicio municipal, con plazos que podrán tener una duración de entre 6 y 48 horas.
VEHÍCULOS LIMPIOS
El contrato mantiene las exigencias medioambientales de los vehículos con los que los trabajadores prestan el servicio, obligando a que tengan una antigüedad máxima de cinco años. Los vehículos de menos de 3.500 kilos deberán tener etiqueta CERO emisiones o ECO y los de más de 3.500 kilos podrán ser CERO, ECO o C. La maquinaria deberá emitir un nivel bajo de ruido, de emisiones y de consumo, además de utilizar combustibles menos contaminantes.
El nuevo contrato incorpora la conservación de determinados elementos en zonas verdes que estaban excluidos hasta ahora. Se trata de vallados, muretes, pérgolas y papeleras, entre otros. De esta forma, todos los elementos que estén en una zona verde serán atendidos por los trabajadores de la empresa adjudicataria.
TAN GRANDE COMO ALCORCÓN
Igualmente se incorporarán las zonas verdes de los nuevos desarrollos, lo que implica la ampliación de la cobertura del contrato a más barrios y más vecinos. Gracias a este contrato, se conservarán en total 3.360 hectáreas, una superficie equivalente a la del término municipal de Alcorcón.
Carabante ha dado cuenta de un sistema de penalizaciones «más duras y claras» para reforzar la calidad y el control del servicio y además quedará automatizado el procedimiento interno para agilizar todo este proceso de vigilancia de los incumplimientos, desde la inspección al inicio del expediente de penalización.
La empresa además se convierte en corresponsable de la calidad del servicio prestado, lo que implica que deberá disponer de un sistema de control y autoauditoría. Este refuerzo en el control se suma a la evaluación de indicadores que realiza el Ayuntamiento de Madrid.
Este nuevo contrato endurece algunas obligaciones para favorecer la adecuada conservación de las zonas verdes por parte de las empresas, entre ellas, se establece que la pérdida de árboles recién plantados debe ser asumida en un 100% por la empresa, porcentaje que queda fijado en un 50% para los arbustos.
Tendrán que realizar, en determinadas circunstancias, una atención subsidiaria sobre elementos vegetales municipales en zonas verdes que estén fuera de su área de conservación. Es el caso del arbolado en situaciones de riesgo, de desbroces que puedan provocar un incendio y del desbroce del anillo ciclista, aun cuando se trate de un punto que no sea zona verde.
Inteligencia artificial y control de plagas
En materia de innovación, se incorpora, por un lado, la obligación de que las empresas dispongan de sistemas de inteligencia artificial en la gestión verde. En el terreno de la sostenibilidad, el contrato establece la necesidad de que desarrollen planes de biodiversidad que impliquen la activación de medidas como la instalación y mantenimiento de cajas nido y refugios de insectos, charcas artificiales, microrreservas y alcorques floridos.
Se mantienen los criterios de eficiencia en el uso de agua y la prohibición de químicos como fitosanitarios, así como el control de la oruga procesionaria y la galeruca o escarabajo del olmo y la lucha biológica contra el resto de plagas.
El contrato refuerza aún más la seguridad del ciudadano en lo que concierne a la gestión integral del riesgo del arbolado. De hecho, las empresas tendrán que presentar un plan de gestión de riesgos operativos y medioambientales.
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