Pegaso formaliza ante el Supremo su demanda contra el Gobierno por vetar la OPA húngara en Talgo
MADRID, 30 Mar. –
Pegaso, sociedad participada por el fondo Trilantic y la familia Oriol (fundadora de Talgo), ya ha presentado su demanda contra el Gobierno por vetar en 2024 la Oferta Pública de Adquisición (OPA) de la compañía húngara Ganz Mavag sobre el 100% de Talgo, según un auto de la Sección Tercera de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, fechado el pasado 10 de marzo y consultado por Europa Press.
En esta resolución judicial, el Alto Tribunal también declara de carácter reservado la demanda, ya que la misma incluye alusiones y comentarios sobre documentos cuyo acceso ha sido limitado, puesto que el Gobierno ya declaró como reservada la resolución en la que denegaba la OPA, que aludía a razones de seguridad nacional por los supuestos vínculos de la empresa húngara con Rusia.
Pegaso presentó finalmente su demanda el 28 de enero de 2026, cuando pidió que el proceso se recibiera a prueba, incluyendo una prueba pericial, y solicitó expresamente que la demanda fuera tratada como documento reservado. El Abogado del Estado no se opuso a esa declaración de reserva, siempre que se garantizara el traslado íntegro a las partes codemandadas, como finalmente acuerda el Supremo.
En un segundo escrito, de 3 de febrero de 2026, Pegaso también pidió que los peritos encargados del futuro informe pericial pudieran consultar el expediente administrativo reservado. En este caso, la Abogacía del Estado se opuso a esa petición en ese momento procesal, remitiendo la cuestión a una fase posterior del procedimiento.
El Supremo recuerda que la prueba pericial aún no ha sido admitida y que la decisión sobre su práctica debe adoptarse una vez contestada la demanda y, en su caso, cuando se reciba el proceso a prueba. Por ello, entiende que no procede pronunciarse ahora sobre el acceso de los peritos a la documentación reservada, denegando así el acceso al expediente a los peritos.
La oferta húngara por Talgo fue públicamente aceptada por Pegaso, ya que ofrecía hasta 5 euros por acción, por lo que el veto del Gobierno truncó las expectativas de Trilantic de vender sus acciones a un precio superior al que finalmente vendió al consorcio vasco encabezado por Sidenor (4,25 euros).
