Amnistía Internacional alerta del riesgo de «represión» en el Mundial y pide a los anfitriones garantizar los DDHH
MADRID 30 Mar. Agencias –
La ONG Amnistía Internacional (AI) ha advertido este lunes del riesgo de que la Copa Mundial de la FIFA se convierta en un «escenario de represión» y en una «plataforma de prácticas autoritarias», por lo que ha urgido a los gobiernos anfitriones que cumplan con sus obligaciones de acuerdo con el Derecho Internacional y a la FIFA y patrocinadores que velen por la protección de la afición, jugadores, periodistas, trabajadores y comunidades locales.
«Cuando quedan sólo unas semanas para el inicio de la Copa Mundial, la afirmación de la FIFA de que ‘el fútbol une al mundo’ contrasta enormemente con las prácticas divisivas y represivas de los gobiernos anfitriones de su torneo emblemático», ha alertado AI en su nuevo informe ‘La humanidad debe triunfar: Defender los derechos y abordar la represión en la Copa Mundial de la FIFA 2026’.
Asegurando que «aún hay tiempo» para evitar que este torneo «se convierta en un escenario de represión y en una plataforma para las prácticas autoritarias», la ONG ha instado a los ejecutivos anfitriones a «cumplir con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional», al tiempo que ha recordado la «responsabilidad» de la FIFA, las federaciones de fútbol nacionales y los patrocinadores de «respetar los Derechos Humanos y utilizar su considerable influencia para proteger a la afición, los jugadores, los periodistas, los trabajadores y trabajadoras y las comunidades locales».
Concretamente, AI ha señalado que en Canadá, México y Estados Unidos, los aficionados «corren peligro de encontrarse con inquietantes ataques contra los Derechos Humanos», especialmente, «los derivados de las mortales y abusivas políticas estadounidenses de inmigración», país en el que se disputarán tres cuartas partes de los partidos donde, según ha subrayado, se vive una «emergencia de Derechos Humanos» por las «detenciones arbitrarias y en masas» de «agentes enmascarados y armados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y otras agencias».
«El Gobierno estadounidense ha deportado a más de 500.000 personas en 2025: casi ocho veces el número de personas que asistirán a la final de la Copa Mundial en el Estadio MetLife», ha señalado el director de Justicia Económica y Social de AI, Steve Cockburn, agregando que la «oleada de detenciones y deportaciones ilegítimas, que ha batido récords, sólo ha sido posible mediante la erosión de las salvaguardias de debido proceso, y ha socavado los derechos a la libertad y la seguridad de cientos de miles de personas migrantes y refugiadas».
Estas políticas, según ha remarcado la organización, «han destrozado comunidades» y han creado un «clima de temor» en un país que «está viviendo unos tiempos profundamente inciertos, que, sin duda, se extenderán a la afición que desee participar en las celebraciones de la Copa Mundial».
SITUACIÓN DE LOS PAÍSES Y CIUDADES ANFITRIONAS
En esa línea, la ONG ha manifestado que las urbes anfitrionas «se han visto afectadas por la represión de los derechos ejercida por el Gobierno estadounidense», en tanto que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, «federalizó y desplegó unos 4.000 efectivos californianos de la Guardia Nacional en Los Ángeles en junio de 2025, en respuesta a las protestas contra las redadas de inmigración».
Específicamente, AI ha hecho hincapié en que Dallas, Houston y Miami, ciudades anfitrionas, han suscrito «acuerdos problemáticos para que los cuerpos locales encargados de hacer cumplir la ley colaboren con el ICE», algo que, según ha advertido, «incrementa el uso de perfiles raciales y los ataques contra inmigrantes».
Por otra parte, Cockburn ha advertido de que «ni la FIFA, ni las autoridades estadounidenses han dado garantías de que la afición y comunidades locales estarán a salvo de la utilización de perfiles raciales y étnicos, las redadas indiscriminadas o la detención y deportación ilegítimas».
«Sólo cuatro de las 16 ciudades anfitrionas han publicado hasta ahora sus planes respecto a los Derechos Humanos, y ninguna de las que lo han hecho hasta la fecha dice nada sobre la protección frente a la actuación abusiva contra la inmigración. Esta Copa Mundial ya no es el torneo de ‘riesgo medio’ que la FIFA determinó en tiempos que era: ya sea para proteger a la gente frente al ICE, para garantizar el derecho a la protesta o para prevenir la falta de hogar», ha remarcado AI.
Con relación a los países anfitriones, la organización ha apuntado que México «ha movilizado 100.000 agentes de seguridad, incluidos militares, en respuesta a los elevados niveles de violencia, lo que aumenta el peligro para las personas que protestan». Entre esas personas, ha precisado el informe, se encuentran mujeres activistas que están planeando una protesta pacífica para el partido de inauguración en el Estadio Azteca de Ciudad de México, en la que pedirán Verdad, Justicia y Reparación por la desaparición de sus seres queridos.
RECOMENDACIONES DE CARA A LA COPA
Ante esta coyuntura la ONG ha abogado por la adopción de «medidas urgentes» en aras de «garantizar que la belleza del juego no corre el riesgo de tener un feo resultado», por lo que ha reivindicado la necesidad de que los derechos de la afición, comunidades, jugadores, periodistas y trabajadores «ocupen un lugar central en el torneo».
Concretamente, AI ha llamado a garantizar el derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica «tanto dentro como fuera de los lugares de celebración» de la copa «en todos los países anfitriones», evitando el «uso de fuerzas militares para realizar labores de policía civil» y protegiendo a los medios de comunicación.
También ha pedido «poner fin» a las «redadas indiscriminadas», así como al uso de «perfiles étnicos», a las «detenciones arbitrarias y en masa» y a las «deportaciones ilegales en Estados Unidos», al tiempo que se garantiza «públicamente» que «los eventos, lugares de celebración y reuniones de la Copa Mundial no serán blanco de operaciones de inmigración».
Otra de las demandas ha sido la de «levantar» las prohibiciones de viaje «discriminatorias impuestas para entrar en Estados Unidos», amén de adoptar «medidas efectivas» para garantizar la protección de los aficionados y personas LGTBIQ frente a la discriminación, el acoso y los abusos.
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