Hallazgo histórico en Andalucía: la tecnología láser destapa una monumental ciudad romana sepultada bajo un olivar
Mosaico Romano
El yacimiento, localizado en la provincia de Jaén, alberga mosaicos y un complejo de termas en un estado de conservación excepcional que asombra a la comunidad arqueológica internacional.
Jaén, 10 de marzo de 2026 – Diario Día –
El subsuelo de la Península Ibérica acaba de reescribir una página dorada de su historia antigua. Un equipo multidisciplinar de arqueólogos de las universidades de Granada y Jaén, en colaboración con investigadores del CSIC, ha anunciado hoy el descubrimiento de una urbe de la época del Alto Imperio Romano de proporciones hasta ahora inimaginables. La ciudad, que permanecía oculta bajo decenas de hectáreas de olivos en la Campiña jienense, ha visto la luz gracias a la aplicación de tecnología láser aerotransportada (LiDAR).
Una Pompeya andaluza sin cenizas
Los escaneos del terreno realizados desde drones han revelado una cuadrícula urbana perfecta: un foro monumental, los cimientos de lo que parece ser un templo dedicado a Júpiter, calles empedradas y los restos de un enorme anfiteatro. Sin embargo, lo que ha dejado sin palabras a los expertos son las primeras catas físicas realizadas sobre el terreno durante este invierno.
A escasos metros de profundidad, los operarios han destapado la «zona residencial» (las domus de los patricios locales), descubriendo pavimentos de mosaicos policromados prácticamente intactos que representan escenas mitológicas con un nivel de detalle inusitado en la antigua provincia de la Bética. Asimismo, se ha excavado la bóveda principal de un complejo termal que aún conserva el sistema de calefacción subterráneo original (el hipocausto).
Protección inmediata y futuro parque arqueológico
«Estamos ante uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de las últimas décadas en toda la cuenca mediterránea», ha asegurado visiblemente emocionado el director de la excavación durante la presentación a los medios. El estado de conservación, protegido durante siglos por los sedimentos agrícolas, promete arrojar nueva luz sobre la vida económica y social de la Hispania romana.
La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ya ha tramitado de urgencia la declaración de la zona como Bien de Interés Cultural (BIC) para garantizar la protección del perímetro frente a posibles expoliadores. Las administraciones estudian ahora un ambicioso plan de expropiaciones amistosas con los propietarios de los terrenos agrícolas para convertir este tesoro oculto en un gran parque arqueológico visitable a medio plazo.
