Los riesgos de los colmillos postizos y otros accesorios de Halloween para la salud bucodental
MADRID 28 Oct. –
El doctor Ignacio Domenech, de Clínica Dental Domenech, ha advertido de la importancia de utilizar accesorios de Halloween adecuados, evitar adhesivos no aptos para uso bucal y no forzar su colocación para prevenir posibles lesiones en los dientes y las encías.
Según el especialista, una mala adaptación, la presión sobre los dientes o el contacto con adhesivos inadecuados pueden provocar molestias o lesiones en los dientes y las encías. Por eso, antes de incorporar estos elementos a un disfraz, conviene saber cómo utilizarlos de forma segura y cuándo es mejor prescindir de ellos.
Así, ha detallado que los colmillos de vampiro y otros accesorios que se colocan sobre los dientes deben estar diseñados para su uso bucal y adaptarse sin ejercer una presión excesiva. Si provocan dolor, dificultan el cierre de la boca o se mueven continuamente, no deben forzarse ni mantenerse puestos.
También es importante seguir las instrucciones del fabricante y comprobar que el accesorio no presenta bordes que puedan irritar las encías o lesionar la mucosa oral.
En este contexto, uno de los aspectos más importantes es el tipo de adhesivo empleado para fijar los accesorios. El experto señala que no deben utilizarse pegamentos domésticos, adhesivos de bricolaje ni productos que no estén específicamente indicados para uso intraoral.
Estos productos pueden irritar los tejidos de la boca y, además, dificultar la retirada del accesorio o dañar las superficies dentales. Si el artículo necesita un adhesivo, hay que seguir las instrucciones y utilizar exclusivamente el producto indicado para ese fin.
«Nunca deberíamos recurrir a un pegamento doméstico para fijar un colmillo o una pieza decorativa a los dientes. La boca es una zona especialmente sensible y cualquier producto que se introduzca en ella debe ser adecuado para ese uso», ha explicado Domenech.
El especialista ha subrayado que, en el caso de los niños, la supervisión adulta es fundamental. Antes de utilizar un accesorio dental, conviene comprobar que está indicado para su edad, que no tiene piezas pequeñas que puedan desprenderse y que puede colocarse y retirarse sin dificultad.
También es aconsejable evitar que los niños coman, duerman o realicen actividades físicas con accesorios que puedan desplazarse, soltarse o dificultar la respiración. Si una pieza queda atascada, no debe intentarse extraer a la fuerza.
Si se produce una lesión, aparece dolor persistente o se rompe o desplaza un diente, Domenech afirma que importante solicitar una valoración odontológica. Mientras que, si existe riesgo de atragantamiento o dificultad respiratoria, se trata de una situación urgente.
«La recomendación general es priorizar la comodidad y la seguridad frente al efecto estético. Un disfraz puede completarse de muchas maneras y no necesita incluir accesorios dentales si estos no se adaptan correctamente o generan molestias», ha finalizado.
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