Del Arco, Premio Nacional de Historia, sobre la Ley de Nietos:»Nunca podrán demostrar que salieron de España por hambre»
MADRID 19 Oct. Diario Dia –
El historiador Miguel Ángel del Arco Blanco, distinguido con el Premio Nacional de Historia de España 2026, ha afirmado que quienes salieron de España durante la guerra y la posguerra «nunca podrán demostrar» que se marcharon por hambre, porque «el hambre no deja rastro documental», preguntado por si considera que los nacionalizados por la Ley de Nietos deberían poder votar en las elecciones generales del 29 de noviembre.
Del Arco ha sido premiado por su obra ‘La hambruna española: victoria y muerte en la posguerra’ (Editorial Crítica), a propuesta del jurado reunido este lunes. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura, está dotado con 30.000 euros.
Según ha informado el departamento que dirige Ernest Urtasun, el jurado ha elegido ‘La hambruna española: victoria y muerte en la posguerra’ por «ser un notable ejercicio de investigación histórica que, desde el rigor y el profundo conocimiento del tema, aporta una visión renovada y reveladora sobre la hambruna durante los primeros años del franquismo».
El catedrático ha explicado que, según se desprende de su libro, «mucha gente se fue por hambre», porque «cuando no tienes qué comer te marchas para intentar encontrar comida». Ha indicado que la obra recoge que 20.000 personas pasaron a Francia en los años 40, incluso después del fin de la guerra, «porque no tenían qué comer».
«Esa gente no comía porque no tenía empleo, porque eran pobres, porque tenían un pasado republicano y nadie les daba trabajo. Estaban marcados por la historia», ha afirmado. A su juicio, «esa persecución no deja rastro documental» al «no haber una bala que se aloje en el cráneo de una persona».
Del Arco ha explicado que comenzó estudiando la posguerra esperando encontrar «falangistas con el brazo en alto», pero que al acudir a los archivos comprobó que el hambre «estaba por todos lados» y era «la preocupación más grande de la gente». Ha señalado que descubrió años especialmente duros en los que la gente moría por las calles, y que escribió el libro para demostrarse a sí mismo «si eso era verdad».
El historiador ha señalado que quería entender por qué la gente murió de hambre y de enfermedades y «siempre fue ocultado». En esa ocultación, según ha afirmado, encontró que la responsabilidad era del franquismo, por «una política económica equivocada» que se mantuvo «por intereses políticos y económicos de gente que se estaba lucrando del hambre ajena y enriqueciéndose con la corrupción».
Ha añadido, además, que el libro «está poblado de historias desgarradoras», pero que también quería contar cómo la gente se apoyaba para salir adelante: se fiaban comida en las tiendas e incluso algunos, al ver que les robaban en los campos para comer, no denunciaban. «El bien existe lo mismo que existe el mal, y a veces lo ves en estas situaciones desesperadas», ha explicado.
La razón principal de la obra, ha indicado el historiador, es que «una gente que se quedó por el camino sea reconocida en la historia». Ha recordado que «afortunadamente ya se habla de las personas que están en las cunetas y cada vez hay menos», pero que a las víctimas del hambre «nadie las reclamaba».
«Me impresionaba como por ejemplo las madres perdieron a sus hijos y ellas vivieron con la carga de que no pudieron contarlo porque era un estigma que se te muriese un hijo de hambre. Esa gente se merece un libro, al menos», ha subrayado.
Preguntado por la película ‘La bola negra’, el historiador ha señalado que le parece «una historia fantástica que llega donde la historia no llega» y ha indicado que no considera su papel como historiador el «señalar los fallos históricos» de la película, que «los tiene», pero que no es «especialmente duro» porque no es un documental.
Ha afirmado que la cinta utiliza la ficción para contar la historia de quienes «habían permanecido en las sombras de la historia, como es la homosexualidad» con «imágenes completamente espectaculares, que conmueven».
«Si la ficción del pasado nos sirve para que comprendamos eso, más allá de la fidelidad histórica, me parece que merece un aplauso», ha manifestado Del Arco.
El historiador, que es catedrático de la Universidad de Granada, ha explicado que ha recibido la llamada del ministerio de Cultura este lunes cuando estaba saliendo de una clase de máster en la que se debatía «para qué sirve la libertad si la gente no tiene lo suficiente para comer». «Fíjate qué casualidad», ha comentado. Según ha relatado, vio la llamada perdida y la devolvió. «Yo me he puesto a temblar completamente», ha reconocido.
Del Arco ha señalado también que la primera persona a la que se lo contó fue su mujer, también profesora y escritora. Sobre la dotación económica del premio, ha indicado que no ha pensado en qué la va a destinar, y que lo primero que le dijo a su mujer es que harían un viaje con sus hijos.
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