Asesinados a tiros un exfiscal de Guatemala que dirigía un partido de fútbol y una «víctima colateral»
MADRID, 19 Oct. –
El abogado y exfiscal guatemalteco Juan Francisco Solórzano Foppa ha muerto tiroteado –junto a otra persona más que las autoridades describen como «víctima colateral»– cuando dirigía a un equipo de fútbol que disputaba un encuentro en Ciudad de Guatemala, en el que los agentes de seguridad que tenía asignados se quedaron, por petición suya, protegiendo a su hijo en el borde del campo.
«El Ministerio Público informa sobre el ataque armado ocurrido en el complejo deportivo Campo Marte, ubicado en la zona 5 de la ciudad de Guatemala, en el que perdieron la vida Juan Francisco Solórzano Foppa y Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro», ha anunciado la cartera en un comunicado difundido en redes.
La investigación abierta en consecuencia, ha indicado el Ministerio de manera posterior, «cuenta con el acompañamiento técnico de aliados internacionales, en el marco de los mecanismos de cooperación aplicables, lo cual fortalece las capacidades especializadas para el esclarecimiento del caso».
Por su parte, la Policía Nacional Civil (PNC), que ha lamentado el fallecimiento de ambas víctimas, ha anunciado en su propio comunicado la detención de «Rigoberto Choc Toz, de 30 años, (y) Daniel Zaqueo Choc Toz, de 28 años», así como la incautación de una carabina y de una motocicleta.
El primero, según ha detallado posteriormente el ministro de Gobernación guatemalteco, Marco Antonio Villeda, «fue parte del ejército de Guatemala, habiendo ingresado el primero de febrero del año 2017 al Comando Regional Central y causando baja solicitada por el mismo el día 28 de febrero del año 2019». Así las cosas, ha querido «confirmar que esta persona en este momento no es un elemento activo de esa institución», como tampoco lo ha sido «en ningún momento» el segundo detenido.
Con todo, la Policía ha advertido que «en el ataque participaron al menos cuatro personas vestidas con ropa deportiva para pasar desapercibidas», con lo que ha asegurado que «se confirma preliminarmente la participación de una estructura criminal organizada».
Sobre el arma de fuego, asimismo, ha señalado que, dado que «no corresponde al armamento habitual utilizado por la delincuencia común», el cuerpo policial «ha solicitado las pericias técnicas y peritajes balísticos correspondientes para determinar su procedencia e historial de uso en coordinación con el Ministerio Público».
Asimismo, la PNC ha señalado que «el abogado y exfiscal Solórzano Foppa contaba con esquema de seguridad institucional desde el año 2010 por su labor en investigaciones contra estructuras criminales en el MP, la cual fue reforzada en 2025 debido a su perfil político».
Sin embargo, «los agentes de seguridad asignados se encontraban a una distancia de 30 a 40 metros del lugar, resguardando a su hijo menor de edad al momento en que ocurrió el ataque», ha anotado.
Villeda ha aportado más luz sobre estas circunstancias en una rueda de prensa en la que ha precisado que Solórzano Foppa, que «no estaba jugando (…), sino que estaba dirigiendo al equipo», y «le pidió a la escolta que se quedara junto a su hijo mientras él iba a dirigir al equipo, básicamente a la orilla del campo».
«Los escoltas manifiestan que lo tenían a una distancia más o menos entre 30 y 40 metros. Ellos se quedaron custodiando a su hijo menor de edad, cuando de repente se suscitaron los disparos, se perpetró el ataque», ha relatado Villeda, que ha proseguido indicando que «la escolta en su momento tuvo un intento de reacción, pero fue demasiado tarde y, además, esto se complicó dado que, al sonido de los disparos, las personas obviamente se alarmaron y todo se volvió, de alguna manera, muy confusa».
Por otra parte, en cuanto a la segunda persona fallecida, Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro, el ministro ha indicado que desde la cartera consideran «que fue una víctima colateral y se presume que el ataque no iba dirigido hacia él».
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