13 octubre 2026
Austeridad impuesta por el FMI afecta a decenas de países
Compartir esto:

LONDRES – Los programas de austeridad impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a 24 países prestatarios elevan la vulnerabilidad que ya padecen esas naciones ante la actual cascada de crisis, advirtió la coalición de lucha contra la pobreza Oxfam en un nuevo informe.

Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam Internacional, dijo que el Fondo “en lugar de ayudar a los países a hacer frente a otra crisis grave, está redoblando su apuesta por la austeridad, obligándolos a recortar precisamente el gasto que puede ayudar a proteger a la población y a recuperarse”.

Los países bajo programas de austeridad del FMI también son, en promedio, el doble de vulnerables a las repercusiones económicas de la guerra en el Medio Oriente y al agravamiento de la crisis climática, según el informe, publicado en vísperas de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, esta vez en Bangkok.

De los 28 países con programas de préstamos del FMI en curso, a 24 se les está exigiendo implementar recortes de austeridad, y se trata de países que ya enfrentaban severas presiones económicas antes de que comenzara la guerra.

En esas naciones, 51 % de la población sufría inseguridad alimentaria, 1,8 veces más que en el resto del mundo, y 57 % carecía de acceso a combustible limpio para cocinar, aproximadamente 2,4 veces más que en el resto del mundo.

El servicio de la deuda externa era aproximadamente 1,5 veces mayor que en el resto del mundo, y la ayuda oficial al desarrollo a esos países se redujo en 22 % en términos reales entre 2021 y 2024.

Los ajustes son requeridos a los países prestatarios de los créditos SAF (Servicio Ampliado del Fondo), de auxilio a la balanza de pagos de países con lento crecimiento, SAC (Servicio de Crédito Ampliado), dirigido a países de ingreso bajo, y otros programas de financiamiento del FMI.

En América Latina y el Caribe, los principales deudores del FMI bajo esos programas son Argentina, Barbados, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Haití, Honduras, Jamaica, Paraguay y Suriname.

En otras regiones apelaron a financiamiento bajo algunos de esos programas países como Bangladés, Egipto, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Nepal, Pakistán, Somalia, Sierra Leona, Sri Lanka, Sudán, Ucrania o Zambia.

El Fondo ha reconocido -señala el reporte- que las repercusiones económicas de las guerras en curso son muy desiguales, pues afectan más duramente a los países más pobres con redes de seguridad limitadas.

En Ecuador y Guinea-Bissau, por ejemplo, se exige a los gobiernos medidas de austeridad equivalentes a más de cuatro por ciento del producto interno bruto (PIB).

Se prevé que las medidas de Sierra Leona superen cinco por ciento del PIB. Al finalizar su programa de préstamos, el país habrá implementado medidas de austeridad en una cantidad cinco veces mayor que su presupuesto anual de salud.

A Bolivia, cuyo programa de préstamos del FMI se aprobó la semana pasada, se le está exigiendo implementar medidas de austeridad equivalentes al 8,5 % del PIB para 2029, aproximadamente el doble de su presupuesto anual de salud.

El análisis de Oxfam sobre 161 préstamos en 81 países muestra que, entre 2018 y 2025, el FMI exigió recortes de gasto cinco veces mayores que los registrados entre 2012 y 2017 (un recorte de 1,7 % del PIB en comparación con el 0,3 %).

Durante esos mismos períodos, la mediana de los pisos mínimos de gasto en protección social en los países de bajos ingresos con programas del FMI se redujo de 29 % a alrededor de 14 % del gasto público corriente.

Oxfam plantea que el Fondo debe establecer mecanismos de ayuda inmediata y poner en marcha préstamos de emergencia similares a la “ventana de crisis alimentaria” creada tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022.

El FMI aprobó esa herramienta temporal de financiamiento de emergencia para atender los desequilibrios en la balanza de pagos provocados por la subida de los costos de importación de cereales y el bloqueo de puertos en el mar Negro.

Países como Benín, Cabo Verde, Georgia, Jordania, Moldavia, Mozambique, Pakistán, Senegal, Tanzania y Zambia, Pakistán y Senegal recurrieron a esa ventana.

También propone flexibilizar las condiciones de los préstamos y los objetivos fiscales para los países que enfrentan presiones presupuestarias y de balanza de pagos debido a la guerra en el Medio Oriente.

Y, además, realizar una nueva asignación de Derechos Especiales de Giro (activos de reserva que los países pueden cambiar por divisas) para ayudar a enfrentar las consecuencias económicas de la guerra y los impactos inminentes de un “super El Niño”, fenómeno meteorológico que altera los ciclos de lluvias y sequías.

A-E/HM

CL13