13 octubre 2026

Vari Caramés, Premio Nacional de Fotografía: «Temo a la IA por sus usos tóxicos, pero si es para cosas buenas aplaudo»

Vari Caramés, Premio Nacional de Fotografía: "Temo a la IA por sus usos tóxicos, pero si es para cosas buenas aplaudo"
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   MADRID, 13 Oct. Agencias –

   El fotógrafo gallego Vari Caramés, galardonado este martes con el Premio Nacional de Fotografía 2026, ha confesado que tiene «mucho miedo» a la Inteligencia Artificial (IA) y a sus posibles usos fraudulentos, después de sufrir un ataque en su cuenta bancaria. No obstante, ha defendido el empleo de esta tecnología en el ámbito creativo cuando se utiliza «con rigor, honestidad, verdad y para crear belleza».

   «Yo a la IA le tengo mucho miedo, pero cuando se utiliza para cosas buenas e interesantes, yo aplaudo con las orejas, pero cuando se utilizan con usos tóxicos o malas artes, no la quiero para nada«, ha asegurado en una entrevista con Agencias, en la que ha desvelado que este martes le han «hackeado» la cuenta bancaria.

   El artista ha asegurado que el problema económico que ha sufrido en su cuenta bancaria está relacionado con la ciberdelincuencia. «El palo que me han dado ha sido motivado por la IA. La Policía me ha dicho que estos delitos están sucediendo cada vez más, y que están saturados», ha afirmado.

   «Los malos siempre van por delante. Es una pena porque todos podríamos vivir más cómodos y tranquilos con estas herramientas que pueden ayudar a un gran invento en la medicina o en otros campos, pero los malos siempre están en este tipo de cosas porque les es muy rentable y fácil», agrega.

    En el ámbito de la creación artística, Caramés ha defendido que la IA puede tener cabida en disciplinas como el cine o la fotografía, siempre que se utilice de forma honesta. «Yo no tengo nada en contra», ha subrayado.

   El artista ha recibido el Premio Nacional de Fotografía con «sorpresa» y «emoción», ya que ha asegurado que ni siquiera sabía cuándo se fallaba el galardón. La llamada del Ministerio de Cultura -el ministro no le ha llamado todavía, según ha precisado- ha coincidido con su visita al banco. «Nunca he aspirado tampoco a ganar premios«, ha reconocido, aunque ha admitido que este reconocimiento supone un respaldo a su trayectoria y a su trabajo.

    El premio está dotado con 30.000 euros, una cantidad que, según ha bromeado, le vendrá «estupendamente» tras el problema sufrido con su cuenta bancaria.

   Caramés también ha tenido un recuerdo para su mujer, Ángeles, fallecida hace siete años, que le decía que algún día recibiría esta distinción. «Yo nunca lo tuve tan claro como ella, pero seguro que a ella le haría muchísima ilusión y va por ella», ha expresado.

   Sobre las movilizaciones para reclamar un acceso más fácil a la vivienda, el fotógrafo se ha mostrado partidario de las manifestaciones y acampadas, aunque ha aclarado que no tiene vocación de fotoperiodista y que no se ve documentando este tipo de acontecimientos.

   «Estoy a favor de todo este tipo de manifestaciones, de acampadas y de todos los problemas que se están planteando hoy en día, que son muy jodidos y muy graves, pero no me veo fotografiando este asunto porque no tengo vocación de fotoperiodista«, ha señalado.

   En este sentido, ha explicado que su trabajo se nutre de lo cotidiano y de las cosas sencillas, y que no se siente preparado para fotografiar determinados acontecimientos sociales. Como ejemplo, ha recordado que rechazó una propuesta remunerada de una revista alemana para documentar las consecuencias del desastre del prestige en Galicia, pese al interés de varios medios internacionales.

   «Yo decliné esa propuesta porque no tengo esa vocación. Yo veía el mar cómo estaba y no estoy preparado para hacer ese trabajo. Mi alma no me lo permite», ha relatado.

   El jurado del Premio Nacional de Fotografía ha destacado «la vigencia y contemporaneidad» de su obra, su aportación a la fotografía artística y su contribución a la renovación cultural gallega desde los años 80. También ha valorado la ampliación de las posibilidades expresivas del medio mediante manchas, reflejos y desenfoques que acercan sus imágenes a la abstracción pictórica.

   Sobre el desenfoque, uno de los rasgos asociados a su trabajo, Caramés ha matizado que no siempre responde a una decisión premeditada. «Los errores, las dudas y todas estas historias, imperfecciones y tal, me parecen siempre muy interesantes, porque el que se equivoca de alguna manera es porque lo ha intentado«, ha explicado.

   El fotógrafo ha señalado que algunas imágenes surgen de manera imprevista y adquieren una magia que puede perderse en una fotografía técnicamente perfecta. Por ello, disfruta especialmente de las situaciones inesperadas y sorprendentes, en las que las imágenes aparecen casi por azar.

   El artista Vari Caramés (Ferrol, 1953) es un fotógrafo autodidacta gallego. Con 15 años su padre le regaló una cámara Voigtlander manual para que fotografiase sus cuadros, dibujos y piezas de hierro forjado y más tarde utilizó la fotografía en sus estudios de Arquitectura Técnica.

   El fotógrafo empezó a exponer sus trabajos en A Coruña en 1980. En 1986 fue invitado a participar en el proyecto de la segunda edición de la Fotobienal Vigovisións, en el que seis fotógrafos de diferentes países retrataron Vigo durante una semana. Posteriormente ha expuesto en Madrid y Barcelona de forma individual y de forma colectiva en diferentes ciudades de España, Portugal y Francia.

   Entre sus exposiciones destacan ‘Algo. Nada. Siempre’ en la Sala Canal de Isabel II (Madrid, 2022), ‘Lugares’ (A Coruña, 2019), ‘Pasatiempo’ (Santiago, 2013), ‘Nadar’ (A Coruña, 2010) o ‘Recreo’ (Santiago de Compostela, 2008).

   En 2024, publicó el fotolibro ‘Bosque animado’. En la obra de Caramés hay una búsqueda por que lo cotidiano y ordinario resulte extraordinario, procurando evocar y sugerir. Sus temas más frecuentes son el mar, el puerto, las estaciones del ferrocarril, la calle, o la gente que se detiene un momento.

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