Prestigiosa jurista sudafricana gana el Nobel de la Paz 2026

OSLO – Navanethem “Navi” Pillay, una prestigiosa jurista sudafricana que fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, ganó el Premio Nobel de la Paz 2026, anunció este viernes 9 el comité que otorga el galardón en esta capital.
El Comité Noruego del Nobel declaró en un comunicado que Pillay mereció el premio “por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional”.
Se señaló que galardón va a “una persona que, con excepcional valentía e integridad, ha abierto el camino hacia un orden jurídico global más completo”, y destacó que “ha sido fundamental para garantizar que se persigan los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio”.
El secretario general de la ONU, António Guterres, felicitó calurosamente a Pillay y subrayó que su trayectoria abarca algunos de los más relevantes casos judiciales internacionales de nuestro tiempo.
“Durante décadas ha sido una campeona del derecho internacional y de los derechos humanos, y una voz firme e independiente de la justicia”, dijo Guterres.
Agregó que Pillay “ha demostrado que la fuerza del derecho debe prevalecer sobre el derecho de la fuerza, y que defender los derechos humanos es la salvaguarda más segura contra la injusticia”.
Pillay fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos desde septiembre de 2008 hasta agosto de 2014, pero su carrera abarca más de 50 años, desde la lucha contra el régimen de segregación racial (apartheid) en su país natal hasta la defensa de los civiles en zonas de conflicto.
Fue presidenta de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) y de la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya, además de ejercer como jueza ad hoc en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
“Un hilo conductor recorre su labor temprana en defensa de Nelson Mandela y de otros que se enfrentaron al apartheid, hasta su servicio como jueza en algunos de los casos judiciales internacionales clave de nuestro tiempo”, señaló el Comité Nobel.
“Navi” Pillay nació en Sudáfrica en 1941 en el seno de una familia tamil, originaria de la India, en una situación de pobreza en la ciudad de Durban, pudo estudiar con apoyo de la comunidad india local hasta graduarse de abogada en 1963, y fue la primera mujer no blanca en establecer un despacho jurídico en el país.
Como abogada, ejerció de defensora de activistas contra el apartheid, denunció la tortura, y ayudó a establecer derechos clave para los presos en la tristemente célebre isla de Robben, donde se recluía a líderes luchadores contra la segregación racial.
Como presidenta de la Comisión Independiente Internacional, designada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, supervisó su informe de 2025 que concluyó en que las acciones de Israel en la Franja de Gaza constituían genocidio.
El actual alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, felicitó calurosamente a quien describió como una hermana mayor.
“Decir que es más que merecido es quedarse corto, y especialmente en un momento en que los derechos humanos están bajo ataque en tantos frentes, incluso por parte de quienes ostentan un poder enorme”, declaró desde su oficina en Ginebra, Suiza.
Pillay recibió la noticia del premio mientras asistía a una conferencia jurídica en el edificio de Núremberg, en Alemania, donde se estableció el primer tribunal penal internacional entre 1945 y 1946 para juzgar los crímenes de los dirigentes nazis, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial.
“Lo último que hice fue entregar el informe sobre Gaza, calificando lo que está sucediendo allí como genocidio”, dijo Pillay ante el público que se deshizo en aplausos al anunciarse la concesión del Nobel.
Pillay dijo entonces que “si aplauden un poco más, tal vez comparta este premio con Trump”, provocando risas por esa aparente alusión a que la ganadora del Nobel de la Paz 2025, la venezolana María Corina Machado, entregó la medalla de su galardón al presidente estadounidense Donald Trump.
Luego, Pillay dedicó el premio “a todos los supervivientes de crímenes internacionales, así como a los profesionales y defensores de la justicia internacional, cuya compasión y valentía siguen garantizando que no se permita que reine la impunidad”.
Con respecto al veredicto del Comité Nobel, dijo “me han felicitado por mi valentía. Os imagináis qué sorprendida me quedé. ¿Por qué necesito valentía para decir la verdad?”
El premio, con medalla, diploma y 1,1 millones de dólares, será entregado en el ayuntamiento de Oslo el próximo 10 de diciembre.
A-E/HM
CL14
