El Gobierno de Alemania dispara al 1,3% su previsión de crecimiento para 2026, casi el triple que antes
MADRID 8 Oct. Diario Dia –
El Gobierno de Alemania ha revisado drásticamente al alza su previsión de crecimiento para la mayor economía europea en 2026, cuando anticipa una expansión del 1,3% en vez del 0,5% que había pronosticado el pasado mes de abril, lo que supondría el mayor ritmo de expansión del país desde 2022, según ha desvelado este jueves la ministra de Economía, Katherina Reiche.
«Alemania mira al futuro con renovado optimismo. Tenemos un objetivo claro: queremos que nuestro país vuelva a crecer con fuerza», ha afirmado Reiche, destacando que, «a pesar de las incertidumbres geopolíticas, la crisis energética mundial, el cierre del estrecho de Ormuz y los aranceles», la economía alemana demostró ser más sólida en de lo previsto en primavera.
Asimismo, Berlín ha revisado también al alza su previsión de crecimiento del PIB para el próximo año, cuando la ‘locomotora europea’ crecerá un 1,1%, dos décimas por encima del pronóstico de abril. De cara a 2028, el Gobierno germano prevé que el PIB crezca un 0,6%.
Reiche ha explicado que este mejor desempeño de lo esperado obedeció en parte al consumo público, así como a una economía global muy robusta, por lo que el país continuó beneficiándose de una industria altamente orientada a la exportación, destacando el caso de los proveedores tecnológicos alemanes, que se están beneficiando de la tendencia global de inversión en IA.
Además, se prevé que el estímulo fiscal derivado de los fondos especiales del Gobierno y el gasto en defensa se reflejará en la inversión pública y el consumo gubernamental durante todo el período de proyección, mientras que, por el contrario, se espera que el consumo privado se mantenga moderado inicialmente, a pesar del continuo crecimiento de los salarios reales derivado del aumento de los precios al consumidor relacionados con la energía.
En este sentido, la ministra alemana ha reconocido que «los precios de la energía son menos alentadores. Siguen siendo altos y lo seguirán siendo mientras persista el conflicto».
De este modo, el desarrollo económico futuro «depende significativamente» de la evolución de los conflictos geopolíticos en Oriente Próximo y Ucrania, ya que una resolución de estas crisis, que probablemente conllevaría una bajada de los precios de la energía, aceleraría la recuperación, mientras que unos precios persistentemente altos de las materias primas y la energía podrían suponer una mayor carga para las empresas y los hogares.
En cualquier caso, Reiche ha defendido que la cuestión no es si Alemania podrá crecer más del uno o el uno y medio por ciento en 2026 y 2027, sino «¿cómo será Alemania en 2030?» y si el país habrá logrado alcanzar un crecimiento autosostenible.
«La respuesta es clara: debemos volver a ser un país donde la inversión sea rentable, donde merezca la pena emprender, donde merezca la pena tener éxito económico, obtener beneficios, crear empleo, y un país del que pueda surgir un nuevo crecimiento impulsado por la tecnología y el capital», ha asegurado.
En este sentido, ha afirmado que esto solo se puede lograr mediante reformas estructurales que alivien la carga de las empresas y los sistemas de seguridad social, que liberen capital y mano de obra, y que ayuden a renovar la industria, lo que implica seguir flexibilizando las restricciones y estimulando el crecimiento para crear espacio para la inversión, la innovación y el empleo.
«La economía alemana ha retomado la senda del crecimiento, pero este crecimiento debe ser autosostenible y precisamente por eso debemos continuar con las reformas, no solo en el futuro, sino en los próximos meses», ha apostillado.
CL8
