La riqueza de las familias marca récord en el segundo trimestre y su deuda sobre PIB cae a mínimos de 1999
MADRID, 8 Oct. Agencias –
La riqueza financiera neta de los hogares españoles e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (Isflsh) se situó en máximos de 2,8 billones de euros en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un aumento del 12,8% en tasa interanual, según las cuentas financieras publicadas por el Banco de España este jueves, que reflejan una moderación de la deuda de las familias hasta el 41,9% del PIB, valor mínimo desde el tercer trimestre de 1999.
En porcentaje del PIB, la riqueza financiera neta, que se obtiene deduciendo los pasivos de los activos financieros, se situó a cierre de junio en el 161,8%, frente al 150% en promedio desde el 2022.
Por su parte, las ‘Cuentas Financieras de la Economía Española’, publicadas hoy por el Banco de España, muestran que la deuda de los hogares aumentó hasta 729.000 millones desde los 718.000 en junio de 2025, un 1,5% más. No obstante, en términos relativos al PIB se redujo, al situarse en el 41,9%, el nivel más bajo desde el tercer trimestre de 1999.
En cuanto a la evolución de los saldos de los activos financieros de los hogares diferenciando por instrumentos, se observa un ligero aumento de las participaciones en el capital y en los fondos de inversión, compensado, en parte, con la evolución a la baja de efectivo y depósitos.
Por tipo de flujo, el avance de la riqueza neta se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente de las participaciones en el capital y fondos de inversión. En cuanto a las transacciones netas, se mantienen en línea con el promedio desde 2022.
Las operaciones acumuladas de cuatro trimestres de los activos financieros totales de los hogares registraron un aumento en el segundo trimestre de 2026, situándose en 102.000 millones de euros, lo que representa un 5,9% del PIB, por encima del promedio de los últimos trimestres.
Por el lado del pasivo, se produjo un aumento en las transacciones netas al alcanzar el 3% del PIB, frente al 0,8% en promedio desde 2022, que se explica por el aumento de ambos componentes, préstamos y otros pasivos.
De su lado, las operaciones consolidadas en términos acumulados de los activos financieros totales de las empresas alcanzaron los 96.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, lo que representa un 5,5% del PIB, frente al 4,5% en promedio desde 2022.
Las inversiones continuaron concentrándose fundamentalmente en acciones no cotizadas y otras participaciones y aumentaron especialmente en efectivo y depósitos.
En cuanto a los pasivos, las operaciones consolidadas totales en términos acumulados se situaron en el segundo trimestre de 2026 en un 4,5% del PIB, frente al 2,9% promedio desde 2022. Se produjo una menor emisión de acciones no cotizadas y otras participaciones, que fue más que compensada con la evolución de las operaciones en el caso del resto de instrumentos.
Por su parte, la deuda consolidada de las empresas aumentó hasta los 1,077 billones en el segundo trimestre de 2026, desde los 1,055 mm de junio 2025. No obstante, en términos del PIB, la ratio descendió al 61,9%, alcanzando un mínimo no observado desde el tercer trimestre de 2001.
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