Valcarce destaca el potencial del eje Gijón-Trubia-Barros para contribuir a la autonomía estratégica en defensa
GIJÓN, 1 Oct. –
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha resaltado este jueves, en Gijón, que Asturias representa, «de manera clara», el potencial de un modelo que aúna industria, tecnología y conocimiento capaz de consolidar la estrategia y soberanía en materia de defensa de España.
Especialmente, se ha referido a los grandes activos del corredor del Norte de Defensa, a lo que ha citado el eje Gijón-Trubia-Barros, con alusión al proyecto de Indra en Langreo. Así lo ha indicado durante la clausura del ‘Defense and Summit by Tech SMES’, en LABoral Centro de Arte y Creación Industrial.
Según ella, cuando se complete el despliegue previsto de Indra en Barros, Asturias contará con 55.000 metros cuadrados dedicados a los vehículos terrestres militares, a través de los programas especializados de modernización de las Fuerzas Armadas.
Sobre Indra, ha remarcado que tiene alianzas con 34 pymes asturianas, lo que ha puesto de ejemplo de cómo los grandes programas de modernización en defensa pueden convertirse en palanca para ampliar la cadena de valor y sumar empresas más pequeñas, como Pixels-Hub.
Unido a ello, ha enfatizado la apuesta estratégica del Ministerio por el Tallerón de Indra en Gijón, que combina capacidades clásicas con nuevas competencias digitales, que es lo que va a necesitar el Ministerio en los próximos años.
«El gran objetivo del Gobierno es la reindustrialización del país», ha asegurado Valcarce, quien ha incidido en que es así como se sostiene el Estado del Bienestar. Para ella, la cohesión territorial es uno de grandes desafíos y precisa que las empresas trabajen «en red».
De ahí que considere que los programas inversores de Defensa pueden contribuir a vertebrar territorio y ha remarcado que España y Europa necesitan base industrial de defensa capaz de competir y de escalar. «Necesitamos producir más y más rápido y con mayores garantías», ha abogado.
En cuanto al ‘Defense and Summit’, ha puesto en valor que en él se ha hablado de tecnología, industria, innovación y talento, a lo que ha remarcado que el verdadero éxito se va medir por lo que ocurra a partir de mañana, con referencia a posibles alianzas entre los actores participantes.
También ha agradecido que contribuya a generar un ecosistema «sólido» y ha visto necesario, para ello, tener la capacidad para transformar las conversaciones en proyectos.
Al tiempo, ha indicado que la Defensa española está inmersa en un proceso de modernización importante, para lo que se hace un gran esfuerzo inversor por parte del Gobierno central.
Ha señalado que estamos ante un entorno estratégico especialmente exigente, marcado por la guerra en Ucrania, la crisis en Oriente Medio y una «firme» convicción de que Europa necesita fortalecer su defensa.
Para ella, esto se traduce en una mayor capacidad militar, pero también en tecnología, industria y talento, donde Asturias tiene un papel relevante.
Ha llamado la atención, asimismo, sobre los programas militares de modernización del Ministerio de Defensa que, según la secretaria de Estado, son instrumentos capaces de movilizar la cadena de suministro.
Según Valcarce, se va a contar, para ello, con grandes cabezas tractoras, pero ha advertido de que no es posible hacerlo sin tener en cuenta a toda la cadena de valor, incluidas pymes, starup, universidades y centros tecnológicos. «Estamos ante una gran oportunidad», ha destacado.
Sobre Asturias, ha indicado que está siendo capaz de movilizar la industria asturiana, desde Trubia (Oviedo) y ahora también desde el Tallerón (Gijón), con Indra. «Eso también es innovación tecnológica», ha recalcado.
Sobre los programas de vehículos militares, ha reivindicado que es un ejemplo de inversión del Ministerio, que contribuye no solo a la modernización de las Fuerzas Armadas, sino que también se está convirtiendo en una política industrial del país.
A este respecto, ha indicado que si bien han apostado por Asturias, son conscientes de que toda la cadena de valor hay empresas de toda España.
Gracias a ello, según Valcarce, se puede preservar las capacidades históricas de industrias como la de Trubia, al tiempo que se desarrollan nuevas instalaciones industriales como en el Tallerón, en Gijón, y en breve en Barros (Langreo).
Ha insistido, asimismo, en que esto genera oportunidades para crear un gran nodo que incluye las tres localidades, pero con el que se busca, también, que se dinamice Asturias desde el punto de vista tecnológico y de innovación, para que contribuya al desarrollo de este corredor Norte industrial y de la Plata, hasta Sevilla, donde el Ministerio tiene un compromiso con Alcalá de Guadaíra.
Al tiempo, Valcarce ha avanzado que quieren que las inversiones de defensa se refuercen, de forma que contribuyan a consolidar la industria y conseguir una autonomía estratégica en defensa.
Por este motivo, de cada diez euros invertidos, ocho es de forma directa en España y nueve en Europa. «Esto es autonomía estratégica», ha apuntado, a lo que ha reiterado que es apostar por el país, por su defensa, por colaborar con los socios europeos y la OTAN, pero también por contar con soberanía estratégica con las tecnologías que se desarrollen en España.
Ha considerado importante, también, apostar por la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA), así como ser capaces de hacerlo en todas las capacidades, desde la ciberseguridad a la robótica, los simuladores, la realidad extendida y los nuevos materiales que son críticos, a su juicio, porque pueden suponer un verdadero «hándicap», sin olvidar otras como la computación cuántica.
Ha recalcado, por otro lado, el carácter dual de muchas de estas tecnologías, algunas nacidas o desarrolladas en entornos civiles, que luego encuentran sitio en el sector de la seguridad y la defensa.
Ha defendido, también, la necesidad de generar «ecosistemas», a lo que ha dejado claro que ninguna sola empresa puede contar con todo el conocimiento, como tampoco ninguna pyme puede escalar o estar desconectada ninguna universidad o centro tecnológico.
Algo que ha dicho estar en consonancia con la puesta en marcha de la Estrategia de Tecnología e Innovación para Defensa 2026, al tiempo que ha remarcado la necesidad de anticiparse en los avances tecnológicos. Para ella, transformar el esfuerzo en I+D+i es importante para fortalecer la base industrial y tecnológica, así como la única manera de conseguir la autonomía estratégica.
Valcarce ha destacado, además, que hoy muchas tecnologías críticas nacen en empresas jóvenes, por lo que cree que la responsabilidad del Ministerio es identificar este talento y favorecer su entrada en programas de defensa, a través de la colaboración entre empresas, así como impulsar la financiación pública del Ministerio para generar confianza entre los distintos actores.
Ha llamado la atención, asimismo, sobre que innovar no solo es desarrollar tecnologías, sino que implica a múltiples perfiles profesionales y talento que, a su modo de ver, es una capacidad estratégica en sí misma. De ahí que se quiera reforzar la colaboración entre Defensa, centros universitarios, pymes y empresas.
La secretaria de Estado ha destacado que se va a dedicar un dos por ciento del PIB a seguridad y defensa, a lo que ha apuntado que lo que necesitan es la tecnología y el talento, no solo generar productos, sino crear empleo cualificado, propiedad intelectual, que dará soberanía tecnológica y cadenas de valor más sólidas.
Con respecto a la IA, ha adelantado que van a pedir que innovar más rápido no signifique hacerlo con menos garantías y sin control humano. En este caso, ha considerado que la protección de la información y el respeto al derecho internacional precisan de control humano debe formar parte de todas las capacidades militares.
CL11
