Guterres pide nuevo tratado limitante de armas nucleares

NACIONES UNIDAS – El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, solicitó a Estados Unidos y Rusia negociar un nuevo tratado límite sobre sus arsenales nucleares, y a los demás Estados con esas armas les pidió que reduzcan su papel en sus políticas de seguridad.
El mundo atraviesa “el momento nuclear más peligroso desde el fin de la Guerra Fría (en 1991, con la disolución de la Unión Soviética). Las armas nucleares siguen proyectando una sombra sobre la humanidad, cada vez más ominosa”, dijo Guterres.
“El desarme no es un favor. Es una obligación jurídica vinculante establecida en el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares”, afirmó.
La Asamblea General de la ONU realizó este martes 29 una reunión de alto nivel dedicada al tema de la proliferación nuclear, durante la cual Guterres recordó las tragedias de Hiroshima y Nagasaki, bombardeadas con armas nucleares por fuerzas de Estados Unidos para acelerar el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Por su parte, el presidente de la Asamblea General, el diplomático bangladesí Khalilur Rahman, puso cifras a la advertencia: a comienzos de 2026 había más de 12 000 ojivas nucleares en el mundo, es decir, cargas nucleares destinadas a ser utilizadas en misiles u otros sistemas de lanzamiento.
Entre 2100 y 2200 permanecen en estado de alta alerta operacional sobre misiles balísticos y pueden ser lanzadas con muy poco aviso, señaló Rahman.
Los países que poseen esas armas son China, Corea del Norte, Estados Unidos, Francia, India, Pakistán, Reino Unido, Rusia e Israel, aunque este último país no ha reconocido formalmente la posesión del arma atómica.
En su punto máximo, en 1986, había en el mundo unas 70 000 ojivas, y aunque disminuyó su número “nuevas y más modernas ojivas están entrando en los arsenales a un ritmo mayor que aquel al que se desmantelan las retiradas”, según Rahman.
Además, por primera vez desde el fin de la Guerra Fría, se espera que el arsenal nuclear mundial vuelva a crecer.
Rahman advirtió de que tecnologías como la inteligencia artificial, las capacidades cibernéticas y los nuevos sistemas de lanzamiento están introduciendo mayor incertidumbre en los sistemas de mando, control y toma de decisiones.
Y coincidió con Guterres en que uno de los principales motivos de preocupación es la expiración, el pasado 5 de febrero, del tratado “Nuevo START” entre Estados Unidos y la Federación de Rusia.
“Por primera vez desde 1972, no existen límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos”, subrayó.
En ese año, Washington y Moscú suscribieron un Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START en inglés) que restringió a un máximo de 1550 las ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada potencia, y limitó el número de misiles balísticos, lanzadores y bombarderos pesados operativos.
El tratado fue renovado y el START III, firmado en 2010, expiró oficialmente el 5 de febrero de 2026.
Guterres afirmó que esta situación afecta no solo a la seguridad de los Estados que poseen estas armas, sino a toda la comunidad internacional. “No son simplemente decepciones diplomáticas. Son señales de advertencia”, subrayó.
Insistió en que preservar las reducciones logradas durante varias décadas es esencial para evitar una nueva carrera nuclear, y pidió a todos los Estados poseedores de estas armas reducir su papel en sus políticas de seguridad, con medidas de transparencia y fomento de la confianza.
Por su parte, Rahman planteó cuatro prioridades: restaurar el diálogo y las salvaguardias, fortalecer la arquitectura multilateral de desarme, pasar de gestionar los arsenales a reducirlos y eliminarlos, y movilizar a la sociedad.
Guterres resumió ese cambio en tres llamados: “Reemplazar las amenazas por el diálogo. Reemplazar la carrera armamentista por el control de armamentos. Reemplazar la parálisis por acciones concretas”, expresó.
“Estos dispositivos de muerte nunca deben decidir el destino de la humanidad”, concluyó.
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