El riesgo de EPOC podría empezar en la infancia: la contaminación frena el crecimiento pulmonar en niños con riesgo
MADRID, 9 Sep. Diario Dia –
La EPOC podría tener parte de sus raíces mucho antes de lo que se pensaba, incluso durante los primeros años de vida. Un estudio internacional ha observado que los niños con mayor riesgo genético de desarrollar esta enfermedad presentan un menor crecimiento de la función pulmonar entre el nacimiento y los seis años cuando están expuestos a niveles elevados de contaminación atmosférica.
EL ORIGEN DE LA EPOC PODRÍA REMONTARSE A LA INFANCIA
La nueva investigación realizada por expertos de la Universidad de Basilea (Suiza) sugiere que el origen de la EPOC podría remontarse décadas atrás, a la forma en que crecen y se desarrollan los pulmones de los niños.
Presentada en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS) en Barcelona, España, la investigación sugiere que los bebés nacidos con mayor riesgo genético de EPOC mostraron un menor crecimiento de la función pulmonar entre el nacimiento y los seis años, lo que podría predisponerlos al desarrollo de la enfermedad. Sin embargo, los investigadores solo observaron este patrón en niños expuestos a niveles más altos de contaminación atmosférica.
Carla da Silva Sena del Hospital Universitario Infantil de Basilea UKBB, la Universidad de Basilea y el Hospital Universitario de Berna, Suiza, es quien presenta los datos: «La EPOC se desarrolla a través de una combinación de factores genéticos y exposiciones ambientales a lo largo de la vida, lo que conduce a un deterioro acelerado de la función pulmonar. Si bien la EPOC suele asociarse con el tabaquismo, cada vez hay más evidencia que sugiere que los factores genéticos y ambientales en la primera infancia también pueden contribuir a las bases de la enfermedad, particularmente durante el desarrollo pulmonar en la infancia y la niñez».
Según los datos del equipo de investigación, la EPOC puede ser consecuencia de trayectorias de la función pulmonar establecidas en las primeras etapas de la vida. Por ejemplo, la EPOC puede desarrollarse porque los pulmones no alcanzan su máximo potencial de crecimiento durante la infancia o porque la función pulmonar disminuye más rápido de lo esperado posteriormente. Estudiar estas trayectorias desde las primeras etapas de la vida es fundamental para comprender cómo se desarrolla la EPOC.
484 NIÑOS SEGUIDOS DESDE EL NACIMIENTO
La investigación incluyó a 484 niños que participaban en el estudio de desarrollo pulmonar infantil de Basilea-Berna (BILD, por sus siglas en inglés). Se trata de un estudio de cohorte de nacimiento suizo en curso que realiza un seguimiento de los niños nacidos entre 1999 y 2020.
La función pulmonar de los niños se evaluó durante el primer mes de vida mediante la prueba de respiración basal infantil, que registra la respiración natural del bebé mientras duerme. A los seis años, los niños participaron en una prueba de espirometría, en la que se evalúa la función pulmonar inhalando profundamente y exhalando con la mayor fuerza posible. Los investigadores estimaron la exposición de cada niño a la contaminación del aire exterior, incluidas las partículas finas (PM2.5) y el dióxido de nitrógeno (NO2), desde el nacimiento hasta los seis años.
Los investigadores también recopilaron información genética de muestras de sangre de niños. La EPOC no es causada por un solo gen, pero el riesgo de desarrollarla se ha relacionado con muchas pequeñas diferencias genéticas que pueden combinarse en una medida conocida como «puntuación de riesgo poligénico».
Los investigadores examinaron si esta puntuación de riesgo poligénico, establecida mediante el estudio de pacientes adultos con EPOC, influye en el desarrollo de la función pulmonar en recién nacidos sanos, incluso antes de que presenten síntomas.
GENÉTICA Y CONTAMINACIÓN: UNA COMBINACIÓN DE RIESGO
Los investigadores descubrieron que este riesgo genético de desarrollar EPOC se correlacionaba con un menor crecimiento de la función pulmonar en niños de entre cero y seis años, pero solo en aquellos que crecieron en zonas con la mayor contaminación atmosférica por PM2.5 en niños de zonas con menor contaminación atmosférica, este efecto fue mucho menor. Los investigadores hallaron un patrón similar entre el crecimiento de la función pulmonar y niveles más altos de dióxido de nitrógeno (promedio de 28,3 ug/m3).
Carla da Silva Sena añade: «Estos hallazgos sugieren que algunos bebés pueden nacer con un mayor riesgo genético de EPOC, y este riesgo puede comenzar a manifestarse como diferencias en el desarrollo de la función pulmonar en la primera infancia, pero solo en aquellos que crecen en zonas con mayor contaminación atmosférica«.
SEGUIRÁN A LOS NIÑOS HASTA LA EDAD ADULTA
Los investigadores planean hacer un seguimiento de los niños hasta la adolescencia y la edad adulta para ver si las diferencias que observan en la función pulmonar de los niños persisten o aumentan con el tiempo.
Una limitación del estudio es que no es posible utilizar la misma prueba de función pulmonar en bebés y niños en edad escolar. Para superar este problema, los investigadores emplearon técnicas estadísticas que permitieron comparar los resultados entre las diferentes pruebas. El estudio también se basó en una puntuación de riesgo genético desarrollada a partir de poblaciones de ascendencia europea. Esto significa que los hallazgos podrían no ser directamente aplicables a niños de otros orígenes.
CL11
