Leucemia mieloide aguda: un tratamiento menos intensivo duplica el tiempo hasta el fracaso frente a la quimioterapia
MADRID, 7 Sep. (Agencias) –
Un tratamiento menos intensivo podría cambiar el abordaje inicial de algunos pacientes con leucemia mieloide aguda (LMA). Un ensayo clínico ha observado que la combinación de azacitidina y venetoclax permitió mantener el control de la enfermedad durante 14,5 meses de media, frente a 6,2 meses con quimioterapia intensiva, además de lograr una mayor tasa de remisión y reducir las infecciones graves, los sangrados y el tiempo de hospitalización.
Investigadores del Instituto Oncológico Brigham del Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos) han descubierto que los adultos con leucemia mieloide aguda (LMA) recién diagnosticada que recibieron una combinación menos intensiva de azacitidina y venetoclax tuvieron más del doble de tiempo antes de que el tratamiento fracasara, la leucemia reapareciera o empeorara, o fallecieran, en comparación con los pacientes que recibieron quimioterapia intensiva.
Publicados en ‘The New England Journal of Medicine’, estos hallazgos podrían cambiar el enfoque inicial del tratamiento para muchos pacientes con LMA.
«Un tratamiento menos intensivo no implica necesariamente un tratamiento menos eficaz», asegura el autor principal, el doctor Amir T. Fathi, director del Programa de Leucemia del Instituto Oncológico Brigham del Hospital General de Massachusetts.
«Nuestro objetivo es tratar de forma óptima la leucemia mieloide aguda, reduciendo al mismo tiempo las complicaciones graves y el tiempo de hospitalización de los pacientes», explica.
La combinación menos intensiva ya se utiliza en pacientes mayores o en aquellos que no toleran la quimioterapia intensiva. El ensayo PARADIGM evaluó si podría funcionar igual de bien, o incluso mejor, en pacientes que sí podían recibir quimioterapia intensiva, incluidos los pacientes más jóvenes.
ESTUDIO EN 172 ADULTOS
En el ensayo clínico de fase 2, se asignó aleatoriamente a 172 adultos candidatos a quimioterapia intensiva en nueve centros de EEUU a recibir azacitidina más venetoclax o quimioterapia intensiva. Casi tres cuartas partes presentaban formas de LMA más difíciles de tratar.
Los pacientes que recibieron la combinación tardaron 14,5 meses en experimentar un fracaso del tratamiento, una recaída o un empeoramiento de la leucemia, o la muerte, en comparación con los 6,2 meses de aquellos que recibieron quimioterapia intensiva.
El tratamiento logró la remisión de la leucemia en el 78% de los pacientes que recibieron la combinación y en el 53% de los que recibieron quimioterapia intensiva. Los pacientes que recibieron la combinación también presentaron menos infecciones graves y problemas de sangrado. En los primeros 30 días, los pacientes que recibieron la combinación permanecieron hospitalizados 12,5 días, frente a 27,3 días con la quimioterapia intensiva.
Un mayor número de pacientes que recibieron la combinación menos agresiva posteriormente se sometieron a un trasplante de células madre: el 60%, en comparación con el 40% de los que recibieron quimioterapia intensiva.
«Durante décadas, la quimioterapia intensiva ha sido el tratamiento inicial estándar para los pacientes que se consideraba que podían tolerarla. Nuestros hallazgos sugieren que algunos de estos pacientes podrían responder mejor a un enfoque menos intensivo», recuerda Fathi.
El ensayo no se diseñó para demostrar si alguno de los tratamientos ayudaba a los pacientes a vivir más tiempo. Los estudios futuros deberían probar tratamientos menos intensivos en grupos excluidos, incluidos los pacientes menores de 60 años con LMA con mutación en NPM1 y aquellos con LMA con mutación en FLT3.
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