3 septiembre 2026

Roncagliolo disecciona en un libro la trayectoria de León XIV: capacidad para cerrar heridas y con el reto de los abusos

Roncagliolo disecciona en un libro la trayectoria de León XIV: capacidad para cerrar heridas y con el reto de los abusos
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   MADRID, 3 Sep. Diario Dia –

   El escritor Santiago Roncagliolo considera que el Papa León XIV está mostrando una «gran capacidad» para dialogar, cerrar heridas y aplacar a algunos de los «cismas» de la Iglesia -creados por Francisco, según él-, pero ha advertido de que os abusos sexuales siguen siendo un reto para el actual Pontífice, ya que todavía «no ha dado muestras de poder enfrentar» este problema.

   «Quizá el Papa León XIV tiene un gran plan que todavía no hemos visto, pero es un reto incluso para él aunque tenga el mejor currículum para el tema de los abusos. Pero aún no ha dado muestras de poder enfrentarlo», ha advertido Roncagliolo en una entrevista con Agencias con motivo de la publicación de ‘El pastor y los lobos’ (Seix Barral).

   Roncagliolo recuerda que, durante la visita de León XIV a España, el Pontífice se reunió con personas víctimas de abusos sexuales «que habían decidido dejar sus casos en manos de la Iglesia, pero no con otras víctimas que reclamaban ser escuchadas». «Lo único que le salió mal en ese viaje a España, que fue un éxito por lo demás, es que las víctimas de abusos sexuales protestaron porque no habían sido recibidas y no se sentían escuchadas», afirma.

   A su juicio, la Iglesia «no ha aprendido aún» y augura que el proceso de los abusos sexuales seguirá siendo largo. «Es un problema demasiado grande y un asunto que ningún ser humano puede resolver solo», apostilla.

    El escritor destaca que Prevost llegó al papado después de haber trabajado durante años «tras bambalinas y muy discretamente» en algunos de los problemas más complejos de la Iglesia, incluidos casos de abusos sexuales, delitos financieros y conflictos internos. Una capacidad que, a su juicio, explica que Francisco confiara en él.

   «Francisco era lo contrario. Él era consciente de que se le iba la lengua y que decía algunas cosas que causaban unos cismas dentro de la Iglesia. Su impetuosidad al hablar fue un problema de su papado. Sin embargo, promueve a Prevost por su capacidad de resolver y enfrentar los problemas sin causar guerras o divisiones», ha señalado el escritor.

    En este sentido, Roncagliolo establece un paralelismo entre ambos pontificados y otros relevos papales de las últimas décadas. «Siempre aparece un Papa impetuoso y luego un Papa que organiza lo que se le ha atravesado», explica, antes de situar a León XIV en el papel de quien debe «pulir aristas, cerrar cicatrices y abandonar vías que se exploraron en el anterior pontificado».

    A su juicio, el actual Papa ya ha conseguido «aplacar algunos de los grandes críticos de Francisco». «León XIV es un Papa que está tratando de cerrar las heridas de una guerra que ha durado muchas décadas dentro de la Iglesia, entre distintas maneras de entender la divinidad. Pero también es un Papa que está dando grandes advertencias al Opus Dei. Al igual que muestra una gran capacidad de conversar, dialogar y cerrar heridas, también está dando el mensaje de que, si siente que el diálogo no va a ninguna parte, es implacable», afirma.

   El título del libro, ‘El pastor y los lobos’, alude a la dificultad de distinguir entre el bien y el mal dentro de una institución como la Iglesia. «La Iglesia reúne lo mejor y lo peor de los seres humanos, y a veces es difícil saber dónde está la frontera», explica Roncagliolo.

   Durante su investigación, asegura haberse encontrado tanto con misioneros que emocionan por su bondad y por cómo han dedicado su vida a servir a los demás como con sacerdotes que «han destruido la vida de niños para satisfacer sus apetitos sexuales».

   La trayectoria de Prevost le llevó a preguntarse si se encontraba ante «un hombre bueno» y si era posible confiar en él, especialmente después de que, durante el proceso que desembocó en el cónclave, apareciera una acusación contra él relacionada con el supuesto encubrimiento de un abusador sexual.

   Sin desvelar el desenlace de la investigación, Roncagliolo sostiene que su conclusión es que «el bien existe» y que Prevost «es bueno», aunque matiza que «el bien no es como en las películas de superhéroes». «Puedes hacer el bien y que haya víctimas, puedes hacer el bien y que caiga gente, incluso gente inocente», apunta.

   En este contexto, recupera una reflexión de una de las fuentes del libro que, según explica, resume su conclusión. «Los aliados de la luz no pueden ser más ingenuos que los aliados de la oscuridad», sostiene.

   La investigación sobre León XIV también ha llevado al escritor a revisar su propia relación con la fe. Roncagliolo explica que el proceso coincidió con un momento personal en el que sentía que «creía en pocas cosas». No obstante, asegura haber vuelto la mirada hacia la religión como uno de los espacios donde todavía se plantean cuestiones sobre la verdad o la dignidad humana.

   «Me he dado cuenta de que la conversación sobre la verdad, sobre la dignidad humana, no está en la política, está en otro sitio, y este es uno de esos sitios», afirma. El escritor reconoce que sigue siendo «demasiado racional para ser religioso», pero asegura que ha vuelto a conectar con aspectos de su educación católica que había dejado atrás durante décadas y que ahora considera necesarios.

   «La fe fue un escudo contra el miedo, un alivio contra el dolor, una fuente de sentido para alguien que estaba muy perdido», ha relatado. Por eso, más que un acercamiento a la religión, el libro le ha permitido recuperar determinadas preguntas sobre el bien, el mal, la dignidad y el sentido. «No todo lo que hay en el mundo es lo que soy capaz de entender», concluye.

CL2