2 septiembre 2026

20 años del oro del Ba-lon-ces-to español

20 años del oro del Ba-lon-ces-to español
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MADRID 2 Sep. (Agencias) –

El 3 de septiembre de 2006 marca seguramente una de las fechas más importantes de la amplia historia del deporte español, en el caso del baloncesto más aún, ya que fue el día en el que la selección masculina se coronó en Japón campeona del mundo por primera vez, posiblemente el mayor logro entonces de su palmarés y que consagró de manera definitiva a la generación de los ‘juniors de oro’.

El Super Arena de la ciudad japonesa de Saitama fue testigo hace 20 años del primer oro mundialista del baloncesto español a nivel absoluto, justo siete años después de que unos descarados Sub-19 diesen al deporte de la canasta nacional su primer título planetario en cualquier categoría, batiendo a los Estados Unidos en Lisboa.

Y cinco de esos jóvenes talentosos (Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes, Carlos Cabezas y Berni Rodríguez) que tocaron el cielo en la capital portuguesa fueron protagonistas de aquel recordado oro en Japón, un éxito que rivalizaba en épica y gloria quizá con la histórica plata olímpica de Los Ángeles 1984, pero cuya relevancia, también a nivel mediático, fue mucho mayor, con la gente lanzándose a la calle para recibir al día siguiente en la Plaza de Castilla a los campeones del mundo.

Una selección que prometía mucho desde que fue haciendo el relevo generacional con Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes y José Manuel Calderón, este curiosamente ausente del éxito de Lisboa por una inoportuna lesión de tobillo que le dejó fuera de un equipo donde el estelar ala-pívot de Sant Boi no era titular ni se podía atisbar la explosión y el impacto que tuvo posteriormente.

El inicio de lo que se venía comenzó en Europa, con el bronce en el Eurobasket de 2001, en el primer torneo con la selección de Pau Gasol, y la plata de 2003 cuando se soñaba con el oro, y con un quinto puesto en el Mundial de 2002, con una dolorosa eliminación en cuartos ante la Alemania de Dirk Nowitzki, pero victoria por el quinto puesto ante Estados Unidos con jugadores NBA como Reggie Miller, Paul Pierce, Shawn Marion o Ben Wallace.

Sin embargo, para el oro de Saitama, España pasó por dos duras decepciones. La primera fue en los Juegos de Atenas de 2004 donde era una de las favoritas y no pudo subir ni siquiera al podio pese a perder sólo un partido, el decisivo cruce de cuartos donde tuvo la mala suerte de emparejarse con los NBA. Un año después, sin Pau Gasol, tampoco le fue bien en el Eurobasket, donde finalizó cuarto perdiendo por 30 puntos ante Francia.

La Federación Española apostó entonces por encomendarle el banquillo a José Vicente ‘Pepu’ Hernández, nombrado a inicios de 2006 en sustitución de Mario Pesquera y que fue el encargado de dirigir a la selección a la gloria en Saitama. El técnico madrileño, que dirigía con maestría al Estudiantes, pudo contar con Pau Gasol para esta cita, y a otros ‘juniors de oro’ como Juan Carlos Navarro, Carlos Cabezas, Berni Rodríguez y Felipe Reyes.

A su lado, otro ‘junior’ de esa generación como el mencionado José Manuel Calderón, jugadores más veteranos como Jorge Garbajosa, el capitán Carlos Jiménez y Alex Mumbrú, y dos jóvenes como Rudy Fernández y Sergio Rodríguez. También estaba Fran Vázquez, pero una lesión de espalda le dejó fuera y provocó la entrada de otro joven como Marc Gasol, que tendría un papel inesperado.

Y España dio espectáculo en el torneo con un baloncesto alegre y ofensivo fiel reflejo de un grupo de jugadores que habían formado los mimbres de lo que es ahora ‘La Familia’ y unidos por varios rituales como el jugar a la pocha o la divertida canción ‘Hombre despechado’, interpretada por Riki López. En la primera fase, pleno de cinco victorias ante Nueva Zelanda (86-70), Panamá (101-57), Alemania (92-71), Angola (93-83) y Japón (104-55).

Tocaba la fase eliminatoria tan adversa en anteriores grandes citas y el combinado nacional superó con éxito el duelo de octavos ante la siempre peligrosa Serbia y Montenegro (87-75). En cuartos, Lituania, a la que arrasó 89-67 para citarse con Argentina y su ‘generación dorada’ comandada por el ‘Manu’ Ginóbili.

Españoles y argentinos libraron una auténtica batalla sobre el parqué, con gran inicio de la campeona olímpica y gran réplica de los de ‘Pepu’ Hernández. Sin embargo, Argentina supo llevar el partido más a su terreno y fue capaz de meterse de lleno tras un amago de España de romper la semifinal. En los compases decisivos, llegó el momento más tenso con la lesión en el pie de Pau Gasol, que tuvo que abandonar la pista, pero que pese al dolor fue capaz de anotar dos tiros libres claves para poner el 73-67 a falta de 1:36.

La campeona olímpica fue capaz de mantener nervios de acero y de igualar el partido. Con 19 segundos llevó a la línea de libres a Calderón que sólo anotó uno para poner el 75-74 y ‘Pepu’ Hernández no quiso hacer falta y se lo jugó todo a la defensa. Ginóbili penetró, pero Garbajosa le cerró el paso, aunque el escolta pudo doblar el balón a un Andrés Nocioni solo en la esquina. El ala-pívot no atinó con su triple liberado y España se metió en una final donde, contra todo pronóstico, esperaba Grecia, sorprendente verdugo de los NBA estadounidenses.

Pau Gasol no pudo ser de la partida en ese histórico partido por una fractura incompleta en el quinto metatarsiano del pie izquierdo, pero su hermano Marc aprovechó su oportunidad como defensor de ‘Baby Shaq’, como se conocía al pívot griego Sofoklis Schortsanitis y al que anularon entre él y Felipe Reyes.

Pese a la ausencia de su estrella, elegida pese a todo ‘MVP’ del torneo, no hubo emoción en la final porque España dominó de principio a fin, con Navarro (20 puntos) como estilete, para ganar por 70-47 en un partido marcado también porque ‘Pepu’ Hernández había conocido horas antes el fallecimiento de su padre.

El éxito en Saitama desató la euforia en España, un país que meses antes había vivido otra decepción con la selección de fútbol, que no había podido pasar de los octavos de final en el Mundial de Alemania. La Plaza de Castilla se abarrotó con miles de personas para recibir a los campeones en la noche del lunes 4 de septiembre en una eufórica espera sólo alterada por el incendio provocado en una de las torres de las antiguas instalaciones de la Ciudad Deportiva del Real Madrid.

Ya entrada la madrugada del martes, llegaron los jugadores y el cuerpo técnico para una fiesta breve ante alrededor de 100.000 personas. «Espero escuchar más ahora una palabra que para mí y para todos es muy importante: ba-lon-ces-to», remarcó ‘Pepu’ Hernández sobre un deporte que ese día inició un era repleta de éxitos con cuatro títulos continentales, tres medallas olímpicas y un nuevo oro mundial, en China en 2019, con Rudy Fernández y Marc Gasol como supervivientes de Saitama.

CL11