1 septiembre 2026

Alivio digital para ansiedad y depresión: Un estudio lo confirma en enfermedades crónicas

Alivio digital para ansiedad y depresión: Un estudio lo confirma en enfermedades crónicas
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   MADRID, 1 Sep. –

   Científicos de la Universidad de Alberta (Canadá) han llevado a cabo un ensayo controlado aleatorizado por el que han confirmado que un programa digital de bienestar alivia la ansiedad y la depresión en adultos con enfermedades crónicas.

   Publicado en la revista especializada ‘PLOS Medicine’, y liderado por la profesora del Departamento de Medicina de la Facultad de Medicina de este centro académico, la doctora Puneeta Tandon, este estudio ha sido realizado en 13 países. El mismo ha concluido que tanto un programa digital autoguiado como una versión combinada con apoyo telefónico superan la atención habitual para la ansiedad y la depresión.

   En concreto, la mencionada iniciativa combina movimiento guiado, ejercicios de respiración y meditación, y entrenamiento en habilidades de afrontamiento. Con la misma se han logrado reducir los síntomas de estas enfermedades en adultos con patologías crónicas.

   Los investigadores, que han ofrecido contexto al señalar que más de la mitad de los adultos que viven con enfermedades crónicas experimentan ansiedad, depresión o fatiga, «lo que puede reducir significativamente su calidad de vida». Además, han apuntado que «el acceso a un apoyo eficaz para el manejo de los síntomas se ve limitado por barreras de movilidad, la geografía, el costo y la escasez de profesionales clínicos capacitados».

   Por ello, consideran que «los programas digitales podrían ofrecer una solución escalable para abordar esta problemática». Sin embargo, han manifestado que «la evidencia de ensayos clínicos que respaldan estas intervenciones es limitada y el papel del apoyo humano en su eficacia no está claro».

   Ante esta situación, han realizado esta investigación totalmente remota y con tres grupos, con la participación de 825 adultos con patologías crónicas autoinformadas, como colangitis biliar primaria, enfermedades digestivas crónicas, cirrosis e insuficiencia cardíaca. Estos han sido asignados a un grupo de control en lista de espera, a un programa digital autodirigido (‘eMPower’) o a a la misma herramienta complementada con seguimientos telefónicos semanales por parte de personal no clínico capacitado.

   «El programa incluía movimiento, ejercicios de respiración/meditación, habilidades de afrontamiento y educación sobre la enfermedad», han continuado, para añadir que «los síntomas de ansiedad y depresión se midieron utilizando una escala de síntomas estándar que oscilaba entre 0 y 42». A las 12 semanas, los participantes que recibieron el programa digital con apoyo telefónico mostraron una mejoría significativamente mayor en las puntuaciones de ansiedad y depresión que el grupo de control (2,9 puntos), así como una mejor calidad de vida y menos fatiga.

   «En los análisis exploratorios, el programa autodirigido por sí solo también mejoró significativamente los síntomas en comparación con el grupo de control (de 2,6 puntos), y no se encontró ninguna diferencia significativa entre los dos formatos del programa, aunque el ensayo no fue diseñado ni tenía la potencia estadística suficiente para compararlos directamente», han establecido.

   Según los autores, «en conjunto, el ensayo clínico ‘eMPower’ proporciona evidencia sólida de que una intervención multicomponente totalmente digital redujo los síntomas de ansiedad y depresión, y se asoció con mejoras en la fatiga y la calidad de vida en diversas poblaciones con enfermedades crónicas». Junto a ello, han destacado que «en lugar de desarrollar programas digitales separados para cada afección, un enfoque único e interdisciplinario, adaptado a la educación específica para cada enfermedad, resulta eficaz para abordar los síntomas comunes».

   «Como médicos, somos expertos en tratar problemas específicos de órganos, pero la carga que supone la enfermedad crónica para la persona en su conjunto -la ansiedad, el estado de ánimo bajo y el agotamiento- es donde los pacientes suelen tener menos opciones prácticas», ha indicado Tandon al respecto, tras lo que ha apuntado que «a menudo, las personas salen de la clínica sin mucho que puedan intentar, pero no tiene por qué ser así».

   Con todo, la presidenta de la Sociedad Canadiense de Colangitis Biliar Primaria, Gail Wright, ha puesto de relieve que este programa «ha demostrado mejoras significativas en la calidad de vida» de estos pacientes. «Los participantes con una carga sintomática significativa reportaron mejoras clínicamente relevantes en la fatiga y la calidad de vida en general», ha destacado.

   «Realizar el ensayo completamente ‘online’ nos permitió llegar a personas que suelen quedar excluidas de la investigación, como aquellas que padecen fatiga severa o limitaciones de movilidad, quienes viven lejos de un centro especializado y quienes no pueden añadir otra cita a su agenda semanal», ha concluido, por último, la doctoranda de la Universidad de Alberta y primera autora de este estudio, la doctora Emily Johnson.

CL11