Cultura envió el viernes a Villena y resto de museos un aviso de Europol sobre robos que le trasladó el Ministerio
ALICANTE, 30 Ago. Diario Dia –
La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades envió el pasado viernes al Museo de Villena (MUVI) y al resto de salas museísticas de la Comunitat Valenciana un aviso de Europol sobre el incremento de robos en estos centros que se ha detectado en las últimas fechas.
Según han informado desde el departamento dirigido por Carme Ortí, tras el robo en Villena, que se produjo en la madrugada del miércoles al jueves, el Ministerio de Cultura convocó «de urgencia» a las comunidades autónomas el viernes a las 13.00 horas.
El robo en el MUVI se llevó a cabo por varias personas en varios vehículos, en cuestión de «cuaro minutos», con gran «brutalidad» y «rapidez». Los autores se lograron llevar gran parte del Tesoro de la localidad: un conjunto de orfebrería fechado hacia el año 1.000 a.C. y que está considerado una pieza singular de la Edad de Bronce.
A raíz del robo, el Ministerio convocó esa reunión en la que informó del aviso de Europol sobre el incremento de robos en museos y se pidió a las CCAA difusión de ese informe. Desde Cultura de la Generalitat señalan que no fue hasta ese momento cuando el Ministerio trasladó esa alerta al Consell y pidió a todas las CCAA que hicieran difusión del aviso a todos los museos.
Por ello, la Generalitat envió un correo al museo de Villena (MUVI) y resto de centros, recalcan. En el caso del MUVI, esa guía se recibió el viernes un poco más tarde de las 14.00 horas, según fuentes municipales.
La guía, bajo el título ‘Enfoque de Europol Cambio de Tácticas, Cambio de Objetivos: la naturaleza evolutiva de los robos en museos’, alerta de un cambio de tácticas de los ladrones de museos con «mayor uso de medios violentos en ataques dirigidos» y un uso creciente de la fuerza como lo demuestran casos recientes reportados por las autoridades nacionales.
«Los delincuentes irrumpen en las instalaciones y en las vitrinas utilizando herramientas como mazas, hachas, palanquetas y, en algunos casos, explosivos. En algunos casos, los delincuentes emplean armas de fuego para intimidar al personal de seguridad y a los visitantes. Algunos robos en museos han implicado agresiones físicas directas contra el personal, tales como inmovilizarlos o ejercer fuerza bruta contra ellos», detalla la guía consultada por Europa Press.
Asimismo, apunta a un «cambio de objetivos»: metales preciosos, piedras preciosas y objetos culturales chinos. La información de inteligencia disponible, indica la Guía, «sugiere que la selección de objetivos responde principalmente a motivos económicos».
Los principales objetivos son metales preciosos como el oro y la plata; joyería decorada con piedras preciosas y objetos culturales como piezas de porcelana china antigua. «Los metales preciosos pueden fundirse fácilmente, sin dejar rastro para las fuerzas del orden, lo que facilita su venta ilícita a través de redes de receptación. Por otro lado, las piedras preciosas engastadas en joyas pueden extraerse y venderse por separado con facilidad. Ambos tipos de artículos resultan atractivos para las redes criminales debido a su visibilidad, accesibilidad y a la percepción de que las medidas de seguridad de los museos son menos robustas que las de las joyerías», apunta el documento.
Asimismo, recoge que el uso de medios violentos «podría indicar la participación de autores con un perfil nuevo, distinto al de aquellos tradicionalmente implicados en delitos contra el patrimonio cultural». «A diferencia de los traficantes habituales de bienes culturales -quienes suelen evitar la violencia y se especializan en delitos organizados contra la propiedad o en el robo de dichos bienes-, estos individuos a menudo cuentan con antecedentes en otros tipos de delitos», avisa.
Según la Europol, estos robos podrían «indicar la participación de nuevas redes criminales» en los que los delincuentes «se centran cada vez más en objetos de gran valor, como metales preciosos, piedras preciosas y objetos de importancia cultural» cuya elección «sugiere una fuerte demanda en el mercado ilícito y una gran facilidad para la reventa ilegal».
El de Villena es el tercer robo perpetrado contra instituciones locales en lo que va de año, junto con el del Museo de Albacete y el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz– y en todos los casos se llevaron piezas de oro.
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