Los problemas del suelo pélvico tras el parto afectan a la salud mental y la autoestima
MADRID, 20 Ago. Diario Dia –
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Médica de Breslavia (Polonia) ha demostrado que los problemas más graves del suelo pélvico tras el parto, especialmente los relacionados con la función colorrectal y anal, se asocian con una mayor presencia de síntomas depresivos y una menor autoestima.
El estudio, publicado en ‘Journal of Clinical Medicine’, incluyó a 120 mujeres de 18 años o más, con al menos tres meses de posparto. Las participantes completaron tres cuestionarios estandarizados. Los síntomas anorrectales más frecuentes fueron dolor, experimentado por el 45,83 por ciento de las mujeres; sangrado, por el 42,5 por ciento, y picazón, por el 41,7 por ciento.
En el grupo de estudio, el 23,33 por ciento de las mujeres presentaba baja autoestima. Se observaron síntomas depresivos leves en el 30 por ciento, síntomas moderados en el 13,33 por ciento y síntomas graves en una participante.
«Los problemas del suelo pélvico y anorrectales todavía se consideran un tema tabú. Las mujeres a menudo sienten vergüenza o incomodidad, o les preocupa que sus problemas sean minimizados», ha afirmado la doctora en Fisioterapia Clínica y Rehabilitación de la Universidad Médica de Breslavia, Justyna Mazurek.
El análisis mostró que una mayor gravedad de los síntomas de disfunción del suelo pélvico, en particular los síntomas colorrectales-anales y urinarios, se asoció con síntomas depresivos más severos y menor autoestima.
La asociación positiva más fuerte se encontró entre la gravedad general de los síntomas de disfunción del suelo pélvico y la gravedad de los síntomas depresivos. En el análisis multivariado, la presencia de síntomas anorrectales se mantuvo significativamente asociada tanto con la autoestima como con la gravedad de los síntomas depresivos. Además, entre las mujeres que habían dado a luz por vía vaginal, el desgarro perineal se asoció de forma independiente con síntomas depresivos más severos.
«Los síntomas crónicos como el dolor, la incontinencia fecal o de gases, o las dificultades para evacuar pueden causar malestar, una sensación de pérdida de control sobre el propio cuerpo y una menor autoestima. También pueden provocar aislamiento social y una menor participación en la vida familiar o profesional», ha explicado Mazurek.
EL PROBLEMA NO TERMINA CON EL PERÍODO POSPARTO
Los autores señalan que los síntomas anorrectales pueden persistir mucho después del parto y afectar no solo el bienestar físico, sino también el funcionamiento social, la imagen corporal y la salud mental. La vergüenza, la sensación de perder el control sobre el propio cuerpo y el aislamiento social pueden ser factores particularmente importantes.
«Los síntomas asociados a los trastornos anorrectales pueden persistir mucho después de que el perineo haya cicatrizado tras el parto. Suelen ser recurrentes o crónicos, por lo que el diagnóstico precoz y una atención integral e interdisciplinaria son de suma importancia», subraya doctora Natalia Kuciel, del Departamento de Fisioterapia Clínica y Rehabilitación de la Universidad Médica de Breslavia.
Según el equipo de investigación, los hallazgos respaldan la evaluación no solo de los síntomas físicos en mujeres que refieren problemas del suelo pélvico, sino también de su bienestar psicológico. Los autores destacan la necesidad de combinar la atención uroginecológica y proctológica con apoyo psicológico y la evaluación rutinaria de los síntomas depresivos en pacientes con molestias graves.
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