Un grupo de arqueólogos hallan restos turdetanos del siglo V a.C en la Plaza de la Vera Cruz de Huelva
HUELVA 1 Ago. –
Los trabajos arqueológicos que se están desarrollando en la Plaza de la Vera Cruz en Huelva, conocida popularmente como Plaza Arqueológica, han dado esta semana un importante salto cualitativo con la localización de niveles prerromanos pertenecientes al ámbito cultural turdetano, gracias al descubrimiento de un edificio de grandes dimensiones, «de un tamaño excepcional para las construcciones conocidas de este periodo», han asegurado los arqueólogos.
Tras conocer la noticia, la alcaldesa de Huelva ha expresado su «enorme alegría» por unos descubrimientos que, según apuntan los arqueólogos, «empiezan a demostrar con evidencias la riqueza arqueológica que durante años se ha sospechado que permanece bajo los pies de los onubenses».
Igualmente, según ha recogido el Ayuntamiento en una nota, Miranda ha señalado que «estamos empezando a encontrar las pruebas que nos permiten conocer cómo era Huelva hace miles de años y estamos cada vez más cerca de poder demostrar, con todos los estudios y evidencias necesarias, que nuestra ciudad fue un enclave fundamental en el mundo tartésico y que Huelva puede ser la ciudad más antigua de Occidente».
En este sentido, ha destacado especialmente la aparición de este gran edificio, de la antigua calle y de materiales que permiten establecer una cronología precisa, porque «cada hallazgo nos ayuda a reconstruir una parte de nuestra historia y a comprender la importancia que tuvo Huelva como gran capital de Tarteso».
Finalmente, la primera edil ha querido agradecer el trabajo de los equipos científicos de la Universidad de Gante, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Huelva y el Grupo Ánfora, «que están poniendo su conocimiento, su experiencia y todo su compromiso al servicio de un proyecto que puede cambiar la forma en la que conocemos y contamos la historia de Huelva».
Para la regidora, «es una enorme responsabilidad y también un privilegio acompañar desde el Ayuntamiento a estos investigadores en una intervención que está demostrando que el patrimonio que tenemos bajo nuestros pies tiene un valor extraordinario y que puede convertirse en una de las grandes oportunidades de futuro para nuestra ciudad».
Tal y como han trasladado los expertos que están participando en la excavación, en el interior de esta estructura se han documentado los niveles originales de suelo, realizado mediante tierra apisonada, sobre el que se ha localizado un número significativo de vasijas, platos y ánforas vinculados probablemente a actividades de producción o almacenamiento de aceite y vino.
Estos materiales, depositados directamente sobre el suelo, permiten situar la última fase de utilización del edificio en torno al siglo V a.C. Asimismo, los trabajos han permitido documentar los restos de una de las antiguas calles de este enclave, cuya orientación guarda una notable similitud con la actual calle Puerto, lo que apunta a la existencia de un eje urbano de especial relevancia ya desde época turdetana y aporta nuevas evidencias sobre el proceso de estructuración urbana de Huelva en este periodo.
La intervención ha aportado además un hallazgo especialmente relevante para la datación de estos niveles: el pie de una cerámica griega de una producción muy característica de finales del siglo VI y comienzos del V a.C., que permite acotar su cronología aproximadamente entre el 510 y el 480 a.C.
La presencia de esta pieza, junto a evidencias de producciones todavía anteriores, entre ellas cerámicas fenicias características de los siglos VII y VIII a.C. y elementos anfóricos procedentes de la Bahía de Málaga, demuestra la existencia de niveles arqueológicos más antiguos bajo las estructuras turdetanas y apunta a los intensos contactos comerciales que Huelva mantenía con las factorías y colonias fenicias de la costa malagueña.
El conjunto de hallazgos abre así nuevas expectativas para conocer la evolución de este enclave y su urbanismo desde época anterior al siglo V a.C. Los trabajos, que comenzaron el pasado 1 de julio, constituyen el inicio de un ambicioso proyecto científico destinado a investigar uno de los enclaves con mayor potencial arqueológico del Mediterráneo occidental y a aportar nuevas evidencias que permitan esclarecer el papel de Huelva en el origen de Tarteso y en la historia de la ciudad más antigua de Occidente.
Se trata de una intervención que forma parte de la estrategia puesta en marcha por el Ayuntamiento de Huelva para proteger, investigar y poner en valor el patrimonio histórico de la ciudad.
A esta actuación se suman la recuperación de la Plaza de San Pedro, la adquisición del Cabezo de San Pedro, el impulso al futuro Parque Arqueológico de La Joya y la puesta en valor de la Plaza de la Soledad.
Todas ellas forman parte de una misma visión de ciudad: proteger el pasado, conocerlo y ponerlo en valor para convertirlo también en nuevas oportunidades de futuro para Huelva y los onubenses.
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