Marlaska reitera que se «sentiría subjetivamente inseguro» en Ceuta y el PP le exige que «dimita de una puñetera vez»
MADRID 15 Sep. –
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha mantenido este martes en el Senado, en respuesta a las peticiones de dimisión desde la bancada del PP, que él en Ceuta se «sentiría subjetivamente inseguro», pero lo que no haría nunca sería «provocar confrontación».
«Yo me sentiría subjetivamente inseguro en Ceuta pero, evidentemente, lo que no haré nunca es provocar esa inseguridad, esa xenofobia y esa confrontación que hacen ustedes y que ya han apartado a Vox en ese debate», ha sostenido Marlaska en respuesta al PP.
Durante la sesión de control, la portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García, y la diputada Marimar Blanco han reprochado a Marlaska el incremento «objetivo» de la inseguridad en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes de finales de julio, mencionando desde las agresiones sexuales a la detección de «tuberculosis y sarna en cuarteles».
«Dimita de una puñetera vez», ha llegado a pedirle Marimar Blanco, entre recurrentes gritos de dimisión desde la bancada del PP, respondidos por un aplauso en señal de apoyo a Marlaska por parte de los ministros presentes en la sesión de control y de los senadores socialistas.
Marlaska ha reprochado tanto a PP como a Vox que extiendan bulos sobre Ceuta y ha recordado que la «seguridad objetiva» se ha atendido con la movilización de más de 1.600 agentes tras la crisis de finales de julio. «Seguimos trabajando para generar la normalidad en Ceuta a la mayor brevedad posible», ha enfatizado.
En respuesta a Vox, que ha recordado que hubo 18 avisos, Marlaska ha sostenido que la entrada masiva de migrantes de finales de julio no fue «prevista por ningún servicio de información ni nacional ni extranjero». «Para nosotros una alerta es que entren, por ejemplo, 300 o 400 personas en un día», ha dicho.
El PP también ha censurado a Marlaska por «liberar» a presos de ETA como Henri Parot y por sus «métodos de la Stasi» para elaborar «listas negras» de periodistas, a lo que el ministro ha contestado reiterando que se han pedido disculpas y que se trataba de un documento interno de trabajo elaborado por la Oficina de Comunicación del Ministerio y que «nunca se utilizó».
«Se entendía que la información que contenía no se correspondía con lo que se había solicitado para poder tener un elemento de trabajo serio, ha apuntado.
«Señalar a periodistas es intimidar», le ha reprochado Marimar Blanco. Marlaska le ha afeado a la senadora que no dijera nada cuando desde la Comunidad de Madrid que preside Isabel Díaz Ayuso se «amenazó textualmente a periodistas de una forma indubitada y acreditada» o cuando invitan a «agitadores» a sus actos de partido.
Tanto el senador de ERC Joan Queralt como el de Junts Eduard Pujol se han sumado a las críticas, el primero afeándole que «ha hecho un Zoido» para evitar contestar sobre las intervenciones de la Policía para incautar esteladas, y el segundo comparándole con otro ministro del Interior del PP, Jorge Fernández Díaz.
«No perseguimos ideas. Sé cuáles son mis principales y valores, no necesito ninguna confirmación externa», ha sostenido Marlaska tras defender la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y sostener que su cometido es garantizar que se respeten los derechos y libertades de todos los ciudadanos.
«Cualquier símbolo puede ser portado, lo que no se puede hacer, incluso con la bandera de España, es realizar discursos de odio o llamar a la violencia», ha terciado Marlaska.
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