31 julio 2026

Momias chilenas lo confirman: la colonización europea llevó la viruela a América

Momias chilenas lo confirman: la colonización europea llevó la viruela a América
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   MADRID, 31 Jul. Diario Dia –

   Investigadores del Trinity College de Dublín (Irlanda) han recuperado de momias chilenas y analizado los primeros genomas del antiguo virus de la viruela identificados en América, lo que ha proporcionado la evidencia directa más sólida hasta la fecha de que la enfermedad se introdujo a través de la colonización europea.

   La viruela, causada por el virus de la variola, desempeñó un papel fundamental en el catastrófico declive demográfico que sufrieron los pueblos indígenas tras la llegada de los europeos. Tal fue la magnitud de dicho declive que muchos afirman que la viruela y otras enfermedades introducidas transformaron por completo las sociedades, cobrándose la vida de cientos de millones de personas.

   Hasta ahora, sin embargo, no existía ninguna evidencia genética directa que vinculara los brotes de la época colonial en América con las cepas que circulaban en el Viejo Mundo.

   El estudio, publicado en la revista ‘Science’, analizó ADN viral antiguo recuperado de dos individuos de una comunidad local del norte de Chile, enterrados entre finales del siglo XV y principios del XVII. Los investigadores descubrieron que los virus pertenecían a un linaje extinto del virus de la viruela, que se sitúa evolutivamente entre las cepas europeas medievales y las que circularon en siglos posteriores.

   «Este descubrimiento proporciona la primera confirmación molecular de que la viruela fue llevada a América durante el período colonial –asegura el doctor Shigeki Nakagome, de la Facultad de Medicina de Trinity– pero más allá de rastrear la llegada de la enfermedad, nuestro estudio también arroja nueva luz sobre cómo evolucionó la viruela».

   “Descubrimos que el virus experimentó un largo período de cambios genéticos hasta el siglo XVI, pero que su evolución se ralentizó notablemente durante el apogeo de la expansión colonial y las grandes epidemias de viruela en los siglos XVII y XVIII –añade la doctora Lara Cassidy, de la Escuela de Genética y Microbiología del Trinity–. Esto sugiere que el virus puede haber alcanzado un punto óptimo evolutivo, lo que le permite propagarse con éxito con poca adaptación adicional, posiblemente favorecido por la falta de inmunidad que tenían las poblaciones recién expuestas».

   El equipo también halló indicios de que este período de estabilidad evolutiva pudo haber terminado en el siglo XIX, cuando la vacunación se generalizó. A medida que aumentaron los niveles de inmunidad, el ritmo de la evolución viral parece haberse acelerado de nuevo.

   Bruno Romero González, estudiante de doctorado en la Facultad de Medicina del Trinity College de Londres, subraya que, «en conjunto, los hallazgos demuestran cómo importantes acontecimientos históricos, como la colonización, los cambios demográficos y la vacunación, probablemente moldearon la evolución de una de las enfermedades infecciosas más devastadoras de la humanidad, al tiempo que demuestran el poder del ADN antiguo para abordar cuestiones históricas de larga data».

   Este estudio proporciona la primera evidencia genética directa de que las cepas de viruela del Viejo Mundo estaban presentes en las comunidades indígenas de América durante el período colonial, ofreciendo respaldo molecular a los relatos históricos sobre la introducción de la viruela a través de la colonización europea.

    Además, revela cómo las sociedades humanas influyen en la evolución de los patógenos. Los investigadores sugieren que, cuando un patógeno se propaga fácilmente entre poblaciones grandes y susceptibles, las presiones evolutivas pueden favorecer el mantenimiento de una forma exitosa, en lugar de impulsar cambios genéticos adicionales.

   Por el contrario, el aparente repunte en las tasas de evolución tras la generalización de la vacunación indica que las intervenciones de salud pública pueden alterar el panorama evolutivo de los patógenos.

    Este trabajo también aporta información relevante para la investigación moderna sobre enfermedades infecciosas , destacando cómo el movimiento poblacional, la inmunidad y las medidas de salud pública pueden influir en la evolución de los patógenos. Cuestiones relacionadas siguen siendo de gran relevancia para enfermedades modernas como la gripe, la COVID-19 y el varicela.

    Igualmente, amplía el campo de la genómica de patógenos antiguos, demostrando cómo el ADN antiguo puede revelar aspectos de la historia de las enfermedades que resultan invisibles en los registros históricos. Esto abre nuevas oportunidades para estudiar epidemias pasadas y su impacto en las poblaciones humanas globales.

ASÍ SE ERRADICÓ LA VIRUELA

   El científico Edward Jenner desarrolló una vacuna en 1796 y las campañas de vacunación generalizadas redujeron drásticamente la transmisión durante los siglos XIX y XX, aunque para el siglo XX , la viruela todavía causaba entre 300 y 500 millones de muertes en todo el mundo.

    Posteriormente, la Organización Mundial de la Salud lideró una campaña internacional coordinada de erradicación que finalmente logró eliminar la enfermedad.

   El último caso de origen natural se registró en 1977 en Somalia, y en 1980 la OMS declaró oficialmente erradicada la viruela. Esto convierte a la viruela en la primera y (hasta ahora) única enfermedad infecciosa humana que se ha erradicado con éxito en todo el mundo.

CL11