27 julio 2026

El CERMI reclama que la futura ley de IA garantice los derechos de las personas con discapacidad

El CERMI reclama que la futura ley de IA garantice los derechos de las personas con discapacidad
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MADRID 27 Jul. Diario Dia –

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha trasladado a los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados sus propuestas de enmienda al Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, con el propósito de reforzar la protección de los derechos de las personas con discapacidad y de sus familias.

Las propuestas del CERMI parten de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y del artículo 49 de la Constitución Española. Este marco jurídico, agrega la entidad, obliga a aprovechar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para favorecer la autonomía personal, la vida independiente y la accesibilidad universal, y, al mismo tiempo, a prevenir los riesgos de discriminación y exclusión derivados del diseño y la utilización de estos sistemas.

El documento articula las enmiendas en torno a cuatro ámbitos prioritarios. En primer lugar, reclama que todos los procedimientos previstos en la futura ley, incluidos los canales de información y reclamación, los registros, las inspecciones, las sanciones y las explicaciones sobre decisiones algorítmicas, sean universalmente accesibles y comprensibles.

Asimismo, exige que las organizaciones representativas de las personas con discapacidad y de sus familias participen en la elaboración de directrices, en las tareas de supervisión, en los espacios de pruebas y en la gobernanza de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial.

El CERMI solicita también que las garantías de accesibilidad, igualdad y no discriminación se conviertan en obligaciones jurídicas vinculantes, cuyo incumplimiento pueda ser supervisado y sancionado. «El objetivo es prevenir el capacitismo algorítmico, entendido como el sesgo que penaliza a las personas que se apartan de patrones corporales, cognitivos, comunicativos, sensoriales o conductuales considerados normativos», añade la entidad.

Del mismo modo, plantea que las administraciones públicas garanticen que los sistemas de inteligencia artificial que adquieren y utilizan sean accesibles, auditables y respetuosos con los derechos humanos, y que cuenten con una supervisión humana dotada de capacidad real para revisar sus resultados.

De cara a la tramitación parlamentaria, el CERMI insta a los grupos políticos a incorporar estas propuestas al texto de la ley y a establecer mecanismos permanentes de participación de la sociedad civil de la discapacidad. La futura regulación deberá asegurar una supervisión accesible, participada, informada y exigente, así como procedimientos efectivos de reclamación, reparación y sanción cuando se vulneren derechos.

El CERMI advierte de que la gobernanza de la inteligencia artificial no puede descansar únicamente en principios éticos, declaraciones generales o compromisos voluntarios, y remarcan que los derechos de las personas con discapacidad deben traducirse en obligaciones jurídicas vinculantes, supervisables y exigibles, para evitar que estas personas queden fuera de las garantías diseñadas para proteger al conjunto de la ciudadanía.

«Ningún avance tecnológico puede considerarse progreso si reproduce discriminaciones, consolida barreras o excluye a una parte de la sociedad», apostilla la entidad.

CL23