La ONU reclama por los marineros varados en el golfo Pérsico

GINEBRA – El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó medidas urgentes para remediar la difícil situación de miles de marineros que, varados por el bloqueo del tráfico en el estrecho de Ormuz, enfrentan una grave crisis humanitaria en el golfo Pérsico.
“Al menos 6000 marineros a bordo de unos 400 buques permanecen varados en el estrecho y sus alrededores, al no haber podido evacuar durante el alto el fuego”, indicó este viernes 24 la portavoz de la oficina de Türk (Acnudh), Shabia Mantoo.
Indicó que la cifra no es exhaustiva, ya que hay muchos otros desaparecidos, que se cree que están atrapados en el golfo Pérsico a bordo de embarcaciones más pequeñas o que no han sido localizados por otros motivos.
Acnudh también obtuvo información de que algunos marineros han sido abandonados en alta mar por los armadores, quienes los han dejado sin apoyo, sin repatriación e incluso sin los salarios que se les adeudan.
“Tenemos constancia de al menos nueve barcos, con 93 tripulantes, abandonados por sus propietarios en puertos iraníes del estrecho de Ormuz desde el comienzo de la guerra”, dijo Mantoo.
Los marineros han sido abandonados en sus barcos a su suerte, sin comida, agua, combustible, atención médica, electricidad ni medios para comunicarse con sus familias.
Se enfrentan a un aislamiento y confinamiento prolongados en una zona de conflicto, con incertidumbre sobre su seguridad y desembarco, lo que conlleva el riesgo de graves consecuencias para su bienestar físico y mental.
Estos marineros siguen expuestos a las hostilidades, ya que continúan los ataques mortales en el estrecho, enfrentándose a riesgos inminentes de muerte o lesiones.
El conflicto con epicentro en Ormuz se desató el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel bombardearon Irán, matando a su entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y causando centenares de víctimas civiles además de los daños a los dispositivos militares iraníes.
Irán replicó con ataques sobre sus vecinos aliados de Estados Unidos, y el conflicto provocó el cese del tránsito de buques -más de 100 diarios antes de la guerra- por el estrecho de Ormuz, que comunica el golfo Pérsico con el de Omán, el már Arábigo y el océano Índico.
Por esa vía transitaba la quinta parte del petróleo y el gas que se exporta en el mundo, y buena parte de los fertilizantes, e ingresaba a los países ribereños del Golfo la mayor parte de su abastecimiento de bienes.
Durante breves lapsos, desde febrero, cruzaron el estrecho algunos buques, pero centenares de navíos permanecen varados y gran parte de las tripulaciones no ha podido ser evacuada, soportando riesgos y penurias.
En junio y hasta comienzos de julio pudieron evacuarse del área 136 buques y 2900 marineros, según informó Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), pero al reanudarse las hostilidades aconsejó “evitar todo tránsito por el estrecho hasta que existan las condiciones de seguridad necesarias.
Dos marineros indios murieron en las últimas semanas en el área de Ormuz. Al menos otros tres fallecieron en un ataque contra un petrolero cerca del estrecho. Se elevó así a 17 el número total de marineros fallecidos desde el inicio del conflicto.
“Los ataques contra embarcaciones civiles son inaceptables y deben cesar. Están protegidas por el derecho internacional humanitario”, ha declarado Türk.
El alto comisionado instó a los Estados, a los armadores y a todos los actores pertinentes a que garanticen urgentemente la protección de los marineros varados, incluso asegurando un acceso efectivo a la asistencia consular, a los suministros y servicios esenciales, y facilitando las evacuaciones y repatriaciones.
Las partes en conflicto deben trabajar con urgencia para facilitar el paso seguro de los marineros varados, permitiéndoles evacuar y desembarcar de forma segura, así como garantizar la entrega de suministros esenciales, insistió la declaración de Türk.
La víspera, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió ante el Consejo de Seguridad de la organización que la región del Golfo “está siendo arrastrada a un círculo de confrontación cada vez más amplio, en el que una crisis alimenta a otra y cada agudización provoca otra”.
Al contrario de la solución buscada por la vía militar, “la diplomacia es el único camino a seguir”, reafirmó Guterres.
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