La riqueza de hogares crece un 9,3% en el primer trimestre y su deuda sobre PIB se modera a mínimos de 1999
MADRID, 9 Jul. Agencias –
La riqueza financiera neta de los hogares españoles e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (Isflsh) se situó en 2,7 billones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que supone un aumento del 9,3% en tasa interanual, según las cuentas financieras publicadas por el Banco de España este jueves, que reflejan una moderación de la deuda de las familias hasta el 42,5% del PIB, valor mínimo desde finales de 1999.
En porcentaje del PIB, la riqueza financiera neta, que se obtiene deduciendo los pasivos de los activos financieros, se situó a cierre de marzo en el 155,3% del PIB, lo que supone un aumento respecto al 150,7% alcanzado en el primer trimestre de 2025.
Por su parte, las ‘Cuentas Financieras de la Economía Española’, publicadas hoy por el Banco de España, muestran que la deuda de los hogares aumentó hasta 728.000 millones desde los 700.000 en marzo de 2025, un 4% más. No obstante, en términos relativos al PIB se redujo, al situarse en el 42,5%, el nivel más bajo desde finales de 1999.
AUMENTO DE LAS PARTICIPACIONES EN EL CAPITAL Y EN FONDOS DE INVERSIÓN
En cuanto a la evolución de los saldos de los activos financieros de los hogares diferenciando por instrumentos, se observa un ligero aumento de las participaciones en el capital y en los fondos de inversión, compensado con la evolución a la baja de efectivo y depósitos.
Por tipo de flujo, el avance de la riqueza neta se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente las participaciones en el capital y fondos de inversión. En cuanto a las transacciones netas, se observa un ligero aumento frente al promedio desde 2022.
Las operaciones acumuladas de cuatro trimestres de los activos financieros totales de los hogares registraron un aumento en el primer trimestre de 2026, situándose en 100.000 millones de euros, lo que representa un 5,8% del PIB, por encima del promedio de los últimos trimestres. Por tipo de instrumento, este aumento se explica principalmente por la mayor inversión en efectivo y depósitos y participaciones en fondos de inversión.
Por el lado del pasivo, se produjo un aumento en las transacciones netas al alcanzar el 2,7% del PIB, frente al 0,7% en promedio desde 2022. Este incremento se explica principalmente por la evolución al alza de los préstamos, que se situaron en el 1,9% del PIB, frente al 0,3% observado en los últimos trimestres.
LA DEUDA DE EMPRESAS EN RELACIÓN AL PIB CAE A MÍNIMOS DE 2001
De su lado, las operaciones consolidadas en términos acumulados de los activos financieros totales de las empresas alcanzaron los 86.000 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que representa un 5% del PIB, frente al 4,4% en promedio desde 2022.
Aunque las inversiones continuaron concentrándose fundamentalmente en acciones no cotizadas y otras participaciones, el aumento observado en el trimestre se debió principalmente al crecimiento del efectivo y depósitos.
En cuanto a los pasivos, las operaciones consolidadas totales en términos acumulados se situaron en el primer trimestre de 2026 en un 4,3% del PIB, frente al 2,7% promedio desde 2022. Se produjo una menor emisión de acciones no cotizadas y otras participaciones, que fue más que compensada con la evolución de las operaciones en el caso del resto de instrumentos.
Por su parte, la deuda consolidada de las empresas aumentó hasta los 1,070 billones en el primer trimestre de 2026, desde los 1,049 billones de marzo 2025. En términos del PIB, la ratio descendió al 62,5%, alcanzando un mínimo no observado desde el tercer trimestre de 2001.
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