El túnel de Bonaparte completará su viaje entre el Palacio Real y la Casa de Campo con el tramo municipal musealizado
MADRID 28 Jun. –
El Ayuntamiento de Madrid prevé musealizar el tramo municipal del túnel de Villanueva, también conocido como Bonaparte, para integrarlo en el relato de la futura Real Casa de Campo en 2027, coincidiendo con el quinto centenario del nacimiento de Felipe II.
Este túnel, también conocido como Villanueva, es un paso privado que José Bonaparte encargó a su arquitecto Juan de Villanueva para ir desde los jardines del Palacio Real hacia la Casa de Campo, entonces finca de recreo y caza de la monarquía.
La directora general de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano, Elena Hernando, ha explicado en la última Comisión de Cultura, Turismo y Deporte que el Ayuntamiento prevé musealizar esta parte del túnel en paralelo al proyecto de recuperación de la antigua Casa de los Vargas, para que ambos sean «afines y complementarios».
Fue su respuesta al concejal del Grupo Municipal Socialista Jorge Donaire, sobre la fecha prevista para iniciar las obras que permitan abrir al público la parte municipal del túnel tras la apertura del tramo histórico dependiente de Patrimonio Nacional, en los jardines del Campo del Moro.
En 1931, el túnel se abrió a todos los madrileños aunque, décadas después, la construcción de la M-30 provocaría el cierre de la salida hacia el río y el progresivo abandono de esta galería. Ahora, tras la apertura del primer tramo del túnel, solo falta que concluyan las obras en la sección gestionada por el Ayuntamiento de Madrid para que el paso subterráneo pueda recorrerse en su totalidad.
El socialista ha sostenido que Patrimonio Nacional «ha hecho su parte» y que «lo único que sigue cerrado» es la parte municipal. «Hay un túnel, un tramo abierto, hay una verja y una parte municipal pendiente», ha reprochado, antes de advertir de que mantener esta situación «desluce el trabajo de Patrimonio Nacional» y convierte la iniciativa en «un proyecto a medias».
Hernando ha explicado que el tramo municipal, situado en el extremo de Madrid Río, no conserva «elementos históricos originales», a diferencia del tramo que es propiedad de Patrimonio Nacional, sino que se trata de un pabellón subterráneo contemporáneo construido por el Consistorio en 2011 a la entrada del túnel histórico y acondicionado como salida de emergencia de la M-30.
«La incorporación a esa visita del tramo municipal solo resultaría de interés si se dota de un discurso expositivo, ya que carece de valor histórico», ha señalado Hernando sobre un espacio que cuenta con una lápida metálica de grandes dimensiones que da fe de la construcción del túnel en 1811.
La construcción de esta galería respondía a un antiguo proyecto impulsado ya en tiempos de Felipe II, que pretendía enlazar los espacios de caza menor próximos al Palacio con los terrenos de caza mayor de la Casa de Campo, adquiridos por el monarca a la familia Vargas.
La previsión del Área de Cultura, Turismo y Deporte es aprovechar las superficies lisas de este pabellón municipal para explicar la historia del pasadizo y su relación con la antigua Casa de Vargas. «La apertura del tramo municipal se hará cuando se abra al público este espacio palaciego del siglo XVI», ha añadido la directora general.
LA CASA DE LOS VARGAS, LUGAR DE OCIO PARA FELIPE II
Con la Real Casa de Campo, el Consistorio planea recuperar la antigua Casa de los Vargas, que sirvió de casa de campo a Felipe II, el jardín renacentista y la singular galería de burlas, tres elementos que pasarán a formar parte de un nuevo espacio cultural que está llamado a ser «el único jardín del siglo XVI que se va a poder ver en la capital», según destacó la delegada del ramo, Marta Rivera de la Cruz, durante la presentación del proyecto.
La Casa de los Vargas, levantada a comienzos del siglo XVI junto al Manzanares, fue adquirida por Felipe II en 1561, coincidiendo con la decisión del monarca de trasladar la corte a Madrid. El inmueble se integró entonces en el proyecto paisajístico que convirtió a la villa en sede regia.
El proyecto contempla también la recuperación de un jardín renacentista de más de 10.000 metros cuadrados, con parterres, plantaciones y una lectura museográfica basada en restos arqueológicos y documentación histórica. A ello se suma la galería de burlas, una gruta renacentista con juegos de agua, comparable a las galerías italianas del siglo XVI, pero excepcional por su grado de conservación estructural, que permite comprender todo su sistema hidráulico original.
Una vez finalizados los trabajos arquitectónicos y paisajísticos, comenzará el diseño del proyecto museográfico, que explicará la importancia del conjunto en la construcción de la capitalidad de Madrid y en la historia de los Reales Sitios.
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