Cuba anuncia liberalización de su economía
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LA HABANA – El gobierno de Cuba anunció este viernes 12 un paquete de cambios, algunos profundos, para liberalizar la economía de la isla, entre ellas el fin de los subsidios a productos, la autorización de inversiones de cubanos en el exterior, apertura de cuentas en divisas a todas las empresas y descentralización del aparato estatal.

“Son tiempos en los que hay que cambiar. En los tiempos complejos no se puede prescindir de la pasión por el desarrollo”, dijo el presidente Miguel Díaz-Canel al sorprender con los anuncios en declaraciones que ofreció a medios cubanos.

Los cambios se anuncian en medio del marasmo de la economía y la merma en las condiciones de vida de la población, en la que destaca la prolongada crisis de electricidad, así como bajo la elevada presión económica, política y también militar proveniente de Estados Unidos.

Las nuevas directrices, a contravía de décadas de centralización, buscan dinamizar la economía. Así, se anuncia que los municipios (hay 169, en 15 provincias) podrán gestionar sus propios ingresos en divisas, adelantar proyectos con cubanos residentes en el exterior y ejecutar operaciones de comercio internacional.

“Son tiempos en los que hay que cambiar. En los tiempos complejos no se puede prescindir de la pasión por el desarrollo”: Miguel Díaz-Canel.

A partir de ahora, los municipios “tendrán todas las posibilidades de decidir cuáles son sus empresas, sus actores económicos, las matrices de interrelación de estos actores, cómo se conciben y se construyen los sistemas productivos locales, y cómo se aprovechan las fortalezas endógenas”, dijo Díaz-Canel.

Luego, la Empresa Estatal Socialista, que desde hace 35 años concentra los principales medios de producción del país, deberá operar “sin manos metidas en su gestión”, según Díaz-Canel, lo que significará autonomía para diseñar y establecer sus sistemas de salarios y de participación en el mercado cambiario.

De ese modo las empresas estatales se equiparán con el sector emergente de pequeñas y medianas empresas privadas (pymes), y todas ellas podrán abrir y operar cuentas reales de divisas en los bancos.

El papeleo para apertura y creación de las pymes se trasladará a los municipios para agilizar los trámites, en particular fomentando el sector agropecuario, de modo que en poco tiempo se alcancen la autosuficiencia y soberanía alimentaria.

Autos y conductores aguardan por turistas a las puertas de un hotel en Cuba. El turismo se ha desplomado bajo el peso de las sanciones dispuestas por Estados Unidos, y el gobierno cubano se vio forzado el viernes 12 a tomar medidas de liberalización de la economía que incluyen una ampliación de las facilidades para negocios de municipios y empresas privadas. Imagen: Jorge Luis Baños / IPS

Las reformas incluyen cambios en el sector inmobiliario, tras la retirada de las grandes cadenas internacionales de hoteles por las sanciones estadounidenses, que han pesado sobre la isla durante décadas y se intensificaron desde el año pasado con la administración del presidente Donald Trump.

Díaz-Canel dijo que se busca “crear nuevas modalidades, con nuevos actores, que permitan explotar toda esa infraestructura que tenemos”, una vez que muchas de las grandes cadenas “se han retirado del país por la presión de Estados Unidos”.

Solo este junio dejaron la isla la cadena canadiense Blue Diamond, que gestionaba 15 alojamientos, las españolas Meliá e Iberostar, que manejaban medio centenar de hoteles, y la indonesia Archipelago International, que administraba seis.

Todas huyeron para escapar de la medida estadounidense que sanciona a cualquier empresa de terceros países que tenga relaciones comerciales con la isla, especialmente en los sectores de energía, defensa, seguridad y finanzas.

Así, también se retiraron o anunciaron su intención de hacerlo la minera canadiense Sherritt International o los servicios financieros Visa y Mastercard.

Dos golpes muy fuertes sobre la economía cubana fueron la veda impuesta mediante sanciones a los tanqueros que proveían combustible a la isla -después de suprimir el suministro de Venezuela tras el ataque militar del 3 de enero al país sudamericano- y el bloqueo de los negocios de la empresa manejada por militares Gaesa.

La falta de petróleo acentuó la ya larga crisis de suministro eléctrico en Cuba, agravando así las penurias de una población que ha sufrido año tras año por la falta del fluido y los prolongados apagones.

Por otra parte, el paquete anunciado por Díaz-Canel incluye una reducción de ministerios y cargos burocráticos para recortar el gasto público y financiar una futura reforma salarial en el sector, y retirar los actuales subsidios a los productos y destinarlos a las personas más vulnerables.

Habrá “una reducción importante, no solo de ministerios, sino también de cargos”, aseguró Díaz-Canel, con lo que se logrará “un ahorro de gastos del presupuesto, lo que quedará disponible para apoyar programas sociales o la reforma salarial”.

“Creo que vamos a lograr que tengamos un Estado, un gobierno y organizaciones que tengan menos burocracia, que sean más dinámicas, con más capacidad de adaptación a las exigencias de los tiempos actuales”, dijo el mandatario.

Entretanto, Washington sostiene una actitud y un discurso de confrontación. Trump y su secretario de Guerra, Peter Hegseth, han dicho que pueden repetir en Cuba la operación que los llevó a tomar el control de Venezuela, y en aguas del Caribe se mantiene una poderosa fuerza aeronaval estadounidense.

También se ha dictado en Estados Unidos una orden de aprehensión contra el general Raúl Castro, a sus 95 años símbolo viviente de la revolución que encabezó su hermano Fidel, y la plana mayor del Estado cubano ha recibido sanciones personales (sobre posibles transaccione, bienes y viajes) por parte de Washington.

Finalmente, los cambios anunciados este viernes no incluyeron el área política, después de que en abril se inició la liberación de unos 2000 presos, entre ellos centenares detenidos o condenados por delitos de tipo político.

Con la omisión, Díaz-Canel dio a entender que se mantiene el control político, y ben lo que pudo verse como un mensaje cifrado a la militancia advirtió que “No todo lo podemos decir tan claramente, porque el enemigo está acechando”.

“El pueblo, en su mayoría, está dispuesto a no rendirse y a no dejarse humillar, y a no perder lo que es perfectible”, concluyó.

A-E/HM

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