Estos son los hábitos que pueden marcar la diferencia en un embarazo sano

MADRID, 11 Jun. Agencias –
Pequeños cambios en la rutina diaria durante el embarazo podrían tener un impacto relevante en la salud materna, según un estudio que ha analizado cómo la actividad física, el descanso y el tiempo sentado influyen en el riesgo de complicaciones.
Las mujeres que realizan actividad física ligera y reducen su tiempo de sedentarismo pueden disminuir significativamente el riesgo de sufrir problemas de salud importantes durante el embarazo, según un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Iowa (Estados Unidos).
Los investigadores analizaron los comportamientos diarios de 470 mujeres embarazadas en todas las etapas del embarazo. Cada participante llevaba un monitor que medía la actividad física en ciclos de 24 horas y otro monitor que registraba el tiempo que pasaban durmiendo. Los hallazgos se publican en ‘Journal of the American Medical Association’.
Basándose en los datos de observación recopilados de las participantes del estudio, los investigadores proponen una guía similar al ‘Día de Ricitos de Oro’ para mujeres embarazadas que podría reducir en casi un 30% el riesgo de desarrollar trastornos hipertensivos del embarazo (THE), complicaciones comunes del embarazo que incluyen hipertensión crónica, hipertensión gestacional y preeclampsia.
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Esas recomendaciones son: reducir el tiempo de sedentarismo a menos de ocho horas diarias; realizar actividad física ligera durante al menos siete horas al día; realizar aproximadamente 22 minutos de actividad física moderada a vigorosa, como por ejemplo una caminata a paso ligero, cada día, dormir casi nueve horas cada noche.
«Estamos identificando la composición óptima de comportamientos de movimiento a lo largo del día asociada con el menor riesgo de desarrollar trastornos hipertensivos del embarazo y los mejores resultados de salud» subraya Kara Whitaker, profesora asociada del Departamento de Salud, Deporte y Fisiología Humana de Iowa y autora principal del estudio. «Este patrón se aplica a todos y cada uno de los trimestres del embarazo».
Las participantes del estudio fueron reclutadas en centros de investigación ubicados en Iowa City, Iowa; Pittsburgh; y Morgantown, Virginia Occidental. Las mujeres, de las cuales 4 de cada 5 eran blancas no hispanas y casi una cuarta parte residían en zonas rurales, usaron los monitores de actividad y sueño durante al menos una semana en cada trimestre del embarazo.
Los datos mostraron un marcado aumento del riesgo de trastornos hipertensivos del embarazo (THE) en mujeres embarazadas que permanecían sedentarias durante más de 10 horas al día. Por el contrario, las mujeres embarazadas que aumentaron su actividad física ligera a al menos cuatro horas diarias redujeron su riesgo de THE del 30% al 15%.
Los investigadores se sorprendieron al descubrir que los participantes que realizaban actividad física de moderada a vigorosa no mostraron ningún beneficio apreciable con duraciones más prolongadas, mientras que dormir más allá de cierta duración tampoco produjo beneficios importantes.
«A través de este estudio, aportamos pruebas de que reducir el sedentarismo y realizar actividad física ligera son importantes, y quizás incluso más importantes, en lo que respecta al embarazo y la salud», afirma Whitaker.
Whitaker señala que es importante saber qué combinación de comportamientos tiene el mayor impacto en la salud de las mujeres durante el embarazo, ya que las investigaciones clínicas han demostrado que las mujeres que desarrollan trastornos hipertensivos del embarazo tienen más del doble de probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas más adelante en la vida.
«Sabemos que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en las mujeres, y si podemos intervenir durante el embarazo y evitar que las mujeres desarrollen un trastorno hipertensivo del embarazo, las estaremos encaminando hacia una mejor trayectoria, alejándolas de las enfermedades cardiovasculares y acercándolas a una salud cardiovascular más óptima», concluye.
CL11
