El Mercosur avanza en un contexto internacional desafiante
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SANTIAGO – El Mercado Común del Sur (Mercosur) cerró 2025 con un crecimiento de cinco por ciento en sus exportaciones de bienes y servicios, a pesar de un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas, señaló este jueves 4 un nuevo informe de la Cepal.

El avance, según la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), estuvo impulsado por una buena cosecha agrícola, el dinamismo del sector energético, el aumento de la demanda externa y el fortalecimiento del comercio automotor dentro del bloque.

Integran el Mercosur lo socios fundadores en 1991, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, más Bolivia en proceso de incorporación definitiva plena, y Venezuela, suspendida indefinidamente del bloque desde 2016 por incumplimiento de compromisos democráticos y comerciales.

Como Estados asociados, que participan en zonas de libre comercio y tratados comerciales complementarios, tiene a los restantes países sudamericanos: Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Suriname.

En su informe “El acuerdo con la Unión Europea: una oportunidad de crecimiento, desarrollo productivo y consolidación institucional para el Mercosur”, la Cepal destaca, desde esta capital chilena, las oportunidades que genera el acuerdo comercial con el bloque europeo, en vigor desde mayo de este año.

La alianza abre las puertas a un mercado que representa una cuarta parte de la economía mundial y se espera que impulse las exportaciones agropecuarias, energéticas e industriales de la región.

De cara a 2026, la Cepal advierte sobre un escenario internacional más complejo: los aranceles promedio que enfrentan las exportaciones del Mercosur hacia Estados Unidos pasaron de 2,1 % al 12,8 % en poco más de un año, afectando especialmente a sectores como la industria automotriz, el acero y el aluminio.

A eso se suma la incertidumbre generada por los conflictos en Oriente Medio, que han elevado la volatilidad de los precios del petróleo.

Esa situación podría beneficiar a Argentina y Brasil, como exportadores netos de combustibles, mientras que los demás países del bloque podrían verse perjudicados por su dependencia de las importaciones energéticas.

El análisis de la Cepal destaca que las exportaciones de bienes en 2025 aumentasen 4,5 % y las de servicios 7,5 % en el conjunto del bloque, aunque el valor de las importaciones del bloque creció 8,5 % (9,6 % en bienes y 5,7 % en servicios), y superó ampliamente el ritmo de expansión de las exportaciones.

Ese dinamismo fue impulsado por la apreciación de las monedas de los países miembros, en un marco de sobreoferta global de manufacturas. Como resultado, hubo un deterioro del saldo comercial del bloque, que pasó de 1,1 % del producto interno bruto (PIB) en 2024 a 0,6 % en 2025.

Este desempeño se explica por la reducción del superávit comercial de bienes (de 3,2% del PIB a 2,7%) y un déficit estructural en la cuenta de servicios, que ascendió a 2,1% del PIB en el último año.

Para el corto plazo, el año 2026, la Cepal anticipa un contexto geopolítico desafiante. Los aranceles adicionales establecidos por Estados Unidos continuarán impactando sobre el Mercosur, con efectos heterogéneos entre sectores.

Algunos han quedado exceptuados, como los hidrocarburos y ciertos minerales estratégicos, otros afrontan el arancel general de 10 %, y un tercer grupo, que incluye a la siderurgia y la metalmecánica, el equipamiento eléctrico, el aluminio, el azúcar y la industria automotriz, debe enfrentar aranceles que llegan hasta 50 %.

La Cepal anticipa también réplicas del conflicto bélico en Oriente Medio, que ya han provocado un marcado incremento y una mayor volatilidad en los precios del petróleo y sus derivados.

Esto, en términos de comercio exterior, podría beneficiar a Brasil y Argentina en su carácter de exportadores netos de combustibles, y perjudicar a los demás países del bloque en su condición de importadores netos.

Más allá de ese efecto, una desaceleración generalizada del comercio mundial podría afectar las exportaciones de una serie de materias primas relevantes para el conjunto de países del bloque.

El estudio repasa las oportunidades y desafíos que plantea para el Mercosur la asociación comercial con la Unión Europea, representando la suma de sus economías 25 % del PIB mundial.

Entre las oportunidades se destaca el margen para expandir las exportaciones agropecuarias, energéticas, de minerales críticos y de insumos industriales.

Se advierte, no obstante, la persistencia de restricciones de acceso al mercado europeo bajo la forma de contingentes arancelarios y, eventualmente, la aplicación de salvaguardias que podrían restringir los beneficios potenciales.

También se advierte que el acuerdo plantea riesgos y retos para el Mercosur, especialmente en algunos rubros manufactureros que podrían verse desplazados por una competencia europea más eficiente.

En algunos sectores, como el automotor, se prevén plazos de desgravación más extensos para facilitar la adaptación. Otros retos se relacionan con segmentos del sector de alimentos y bebidas, como el lácteo y el vitivinícola, en los que la Unión Europea presenta importantes ventajas competitivas.

La Cepal alienta a los países del Mercosur a trabajar con urgencia para aprovechar plenamente los beneficios del acuerdo, con estrategias de desarrollo productivo orientadas a dotar al bloque de una mayor competitividad, así como de mayores capacidades institucionales.

Eso implica identificar aquellos nichos en los que sea posible fomentar el agregado de valor, aprovechando sectores con ventajas preexistentes, y además cerrar brechas regulatorias y consolidar la coordinación institucional del bloque.

A-E/HM

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