El Papa recibirá un árbol de madera tallado por usuarios del Centro contra Adicciones de Cáritas en su visita a Madrid

El Papa recibirá un árbol de madera tallado por usuarios del Centro contra Adicciones de Cáritas en su visita a Madrid
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Fernando (a la izquierda) y un compañero en el taller del CTA, junto a las piezas del árbol que regalarán al Papa.


Fernando (a la izquierda) y un compañero en el taller del CTA, junto a las piezas del árbol que regalarán al Papa.

– Agencias

   MADRID, 28 May. –

   El Papa León XIV recibirá el próximo 6 de junio, durante su visita al centro Cedia, un «árbol de la esperanza» tallado en madera por usuarios del Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA) de Cáritas Madrid, un recurso que ofrece atención integral a personas con problemas de adicciones y a sus familias.

   La responsable del CTA, Paula Alonso, ha explicado que en este centro de tratamiento ambulatorio atienden a personas con adicciones, en su mayoría al alcohol y a las drogas, pero también a las redes sociales o al móvil, entre otras.

   Un equipo multidisciplinar acompaña a los usuarios, que tienen a su disposición, en función de sus necesidades, un centro de día, talleres, gimnasio y aula de teatro. En total, en el centro de día cuentan con 30 plazas y 159 de manera ambulatoria.

   Precisamente, en uno de esos talleres, el de carpintería, están terminando de elaborar artesanalmente el regalo que se le entregará al Pontífice durante su visita al centro Cedia de Cáritas, en nombre de la Pastoral Social de la Iglesia de Madrid. Unas diez personas han participado en el proceso creativo durante los últimos meses.

   Uno de los artesanos que está tallando el regalo del Papa es Fernando, que llegó al CTA en 2008 cuando se encontraba en situación de calle y con problemas de adicciones. «Yo vi el cielo abierto, pasé de tener que estar vagabundeando y buscándome la vida todos los días a tener aquí un plato caliente», ha señalado en declaraciones a los medios de comunicación durante una visita al centro.

   Sobre el obsequio para el Papa, ha explicado que está formado por cinco piezas que van encajando –como símbolo de la reconstrucción– y en color madera. «Supone un poco de responsabilidad pero entre todos los compañeros lo hemos sacado muy bien. Está desmontado pero está ahí. Solo hay que dar un poquito de barniz y envolverlo», ha detallado.

   Si tuviera la oportunidad de hablar con el Pontífice, Fernando tiene claro lo que le pediría: «Que derramara un poco de su luz aquí, no le pediría otra cosa, que nos iluminara».

   Por su parte, la educadora social del CTA, Alba Martín, que será la encargada de entregar el regalo al Pontífice, ha explicado que «el árbol representa un poco la esperanza, todos esos propósitos que tiene la persona de cambio, de transformación».

   «Creemos que en el invierno de la vida, igual en esas épocas más complicadas y más difíciles en las que uno está más vulnerable o más frágil, pierde la esperanza y, de repente, puede encontrar ahí unas buenas raíces que le pueden sostener con los apoyos necesarios», ha recalcado.

   Preguntada por lo que significa para ella entregar el regalo al Papa, ha asegurado que es «muy importante» y que lo toma «con mucha responsabilidad, mucha ilusión y alegría».

   Desde el CTA han explicado que este regalo está «cargado de simbolismo» y han avanzado que estará vinculado al acto del Cedia, donde habrá un árbol grande en el que los participantes podrán colgar sus deseos.

   También entregarán al Papa un libro con las historias de los usuarios de estos centros. En el acto, según han avanzado, habrá también personas migrantes, mujeres y familias acompañadas por Cáritas y de otros proyectos de entidades de la pastoral social.

   En representación de sus compañeros del CTA, estará presente Virginia, de 63 años, que ha contado cómo recibió la noticia de su participación «con sorpresa y alegría de conocer al Papa».

   Virginia llegó a este centro de Cáritas por un problema de adicción al alcohol y ha destacado toda la ayuda que ha recibido para salir de esa situación. «La mente se libera, tienes el tiempo ocupado, te ríes con tus compañeros en la mesa cuando estamos comiendo, participamos de las bromas y nos contamos también entre nosotros cuál ha sido nuestro problema o cómo ha evolucionado. Y a mí la verdad es que me está ayudando bastante», ha asegurado.

   Al mismo tiempo, ha enviado un mensaje de «moderación» a los jóvenes y adultos, en un momento en el que, según han advertido desde el CTA, se ha «normalizado» el consumo de alcohol. «Yo empecé jovencita y yo pensaba que era lo normal, un cubata, dos. Pero llegó un momento en que empezaron a aumentar y ya no pude parar», ha advertido.

   «La mayor parte de las personas, y hablo de un 60 y tantos por ciento de personas que acuden y solicitan apoyo para abordar su adicción, tiene que ver con el alcohol, un tema que tenemos muy normalizado en esta sociedad, lo tenemos normalizado, incluso vinculado a cuestiones celebrativas, de éxito, de relax», ha avisado la responsable del CTA, Paula Alonso.

CL23