El Comité de Emergencia Español alerta del «efecto devastador» de los conflictos en el mundo que «disparan el hambre»

El Comité de Emergencia Español alerta del "efecto devastador" de los conflictos en el mundo que "disparan el hambre"
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MADRID 26 May. Agencias –

El Comité de Emergencia Español ha alertado de que los conflictos disparan el hambre, expulsan a la población de sus tierras dejando a las familias sin medios de subsistencia, perturban los mercados, aumentan los precios de los alimentos y destruyen avances clave en materia de desarrollo.

Su impacto «devastador», según han recordado las organizaciones coincidiendo con el Día Mundial contra el Hambre, se observa en algunas zonas de la Franja de Gaza (Palestina) y en Sudán, donde el pasado año se confirmaron casos de hambruna, según el último Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2026, con riesgos persistentes en esas áreas y también en Sudán del Sur.

En este mismo informe se refleja que la inseguridad alimentaria aguda afecta a 266 millones de personas en 47 países. Según las ONG, la crisis alimentaria global sigue siendo grave y persistente, impulsada principalmente por conflictos, extremos climáticos y vulnerabilidades estructurales. La desnutrición y el desplazamiento forzado continúan afectando a millones de personas, mientras que la financiación se enfrenta a recortes significativos.

Pero la realidad es, en su opinión de las organizaciones, que el conflicto es el principal «impulsor del hambre en la mayoría de las crisis alimentarias del mundo». El 70% de las personas que padecen inseguridad alimentaria aguda viven en países frágiles o afectados por conflictos como Sudán, República Democrática del Congo y Nigeria, que concentran cerca de un tercio del total, con Afganistán, Sudán del Sur, Yemen y Haití enfrentándose a las peores condiciones, según el Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2026.

En todo el mundo, según el Comité, los niños «no solo pasan hambre, sino que son víctimas de la inanición». La situación de desnutrición afecta a más de 35 millones de menoers y 9 millones de mujeres embarazadas o lactantes en crisis nutricionales, con altas tasas de malnutrición aguda y severa.

A medida que la violencia se intensifica en Oriente Medio, según el Comité de Emergencias, sus efectos en cadena «amenazan la seguridad alimentaria de las familias en situación de vulnerabilidad en toda la región y más allá». En opinión de las organizaciones, los conflictos «han interrumpido la producción y distribución de alimentos, empeorando las condiciones y provocando situaciones de hambre aguda».

Recuerdan, además, que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas ha advertido de que el número total de personas en todo el mundo que se enfrentan a niveles agudos de hambre podría alcanzar cifras récord en 2026 si la crisis en Oriente Medio continúa desestabilizando la economía mundial.

El PMA estima que casi 45 millones de personas más podrían caer en inseguridad alimentaria aguda o peor si el conflicto no termina a mediados de año debido a la interrupción parcial del transporte marítimo a través de Hormuz que ha colapsado los flujos de energía y fertilizantes perturbando la producción de alimentos, el suministro y los precios.

Ante estas circunstancias, las ONG que integran el Comité de Emergencia, Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision, trabajan para paliar las necesidades humanitarias en Oriente Medio, que «siguen creciendo a un ritmo alarmante ya que el desplazamiento forzado ha dejado a miles de familias sin refugio ni recursos básicos para vivir».

CL23