La Unesco refuerza protección al patrimonio en el Medio Oriente

PARÍS – La Unesco ha dispuesto “protección reforzada” para sitios de importancia cultural, algunos declarados Patrimonio de la Humanidad, atacados o amenazados por la guerra que, con frágiles ceses del fuego, se desarrolla en el Medio Oriente.
Krista Pikkat, directora de la Entidad de Cultura y Emergencias de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) indicó que “la protección reforzada es el nivel más alto de protección jurídica internacional que existe”.
“Se concede a los lugares de mayor importancia para la humanidad y les proporciona el máximo nivel de inmunidad frente a ataques militares”, según la Convención de La Haya de 1954 para la Protección de Bienes Culturales, explicó Pikkat.
Cualquier Estado o parte que no cumpla con la Convención podría ser culpable de un crimen de guerra.
Desde que comenzó la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero, más de 20 sitios de gran importancia cultural han sido atacados en Irán, Israel y Líbano.
Entre los bienes culturales que han sufrido daños confirmados por la Unesco figuran una sinagoga, los palacios de Golestán, Sa´dabad y el antiguo palacio del Senado -todos en Irán- además de la ciudad libanesa de Tiro, que data de 2750 años antes de la era común.
“Verificamos los informes que recibimos de diferentes fuentes, ya sea mediante imágenes satelitales, analizando las imágenes del antes y el después, o mediante inspecciones in situ”, precisó Pikkat.
En la madrugada del 7 de abril, un bombardeo de Israel dañó la sinagoga Rafi Niya, ubicada cerca de la Plaza Palestina, en el centro de Teherán, un hecho admitido como “daño colateral” por el ejército israelí, ya que “el ataque estaba dirigido a un objetivo militar de alto rango dentro de las fuerzas armadas del régimen” iraní.
El Palacio de Golestán, ubicado en el centro histórico de Teherán, complejo de varios recintos entre los cuales los más antiguos se remontan al siglo XVI, es calificado por la Unesco como “una obra maestra de la dinastía Qajar”.
En 1779 la dinastía Qajar, con Aga Mohammad Jan a la cabeza, convirtió el recinto en sede de gobierno y residencia oficial de la familia real persa.
El complejo del palacio de Sa’dabad es una finca al norte de Teherán con un complejo de edificaciones que utilizaron los sahs de Irán en el siglo XX como su residencia de verano, y actualmente albergan distintos museos que son una atracción cultural y turística relevante.
También fue atacado y sufrió daños el antiguo palacio del Senado en Teherán, referencia de la arquitectura en la capital iraní.
Los ataques sufridos en la ciudad de Tiro llevaron al gobierno libanés a solicitar la “protección reforzada” de la Unesco para un total de 39 sitios de interés cultural.
“Es el patrimonio vivo de las comunidades el que está en peligro”, apuntó Pikkat.
La Unesco sostiene que cuando se atacan esos pilares fundamentales de la sociedad, su destrucción profundiza el trauma, alimenta el resentimiento y dificulta la recuperación y el diálogo.
Por ello, en particular durante los conflictos, la entidad de la ONU insta a la moderación y a la protección de las instituciones educativas, culturales, mediáticas y científicas, ya que constituyen la base de las sociedades futuras.
“No debemos considerar la cultura únicamente como algo frágil que necesita protección. También es una fuente de resiliencia y, además, es un activo económico para la recuperación y la consolidación de la paz”, añadió Pikkat.
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