Israel institucionaliza la tortura según experta de la ONU

GINEBRA – La tortura sistemática de palestinos por parte de Israel, protegida durante décadas por la impunidad y el encubrimiento político, se ha convertido en un instrumento del genocidio en el territorio palestino ocupado, advirtió este martes 23 una experta de las Naciones Unidas en derechos humanos.
Francesca Albanese, relatora especial sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado desde 1967, dijo que “desde el inicio del genocidio, el sistema penitenciario israelí ha degenerado en un laboratorio de crueldad calculada”.
“Lo que antes operaba en la sombra, ahora se practica abiertamente: un régimen de humillación, dolor y degradación organizados, sancionados en los más altos niveles políticos”, afirmó Albanese en su nuevo informe al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en esta ciudad suiza.
Expuso que las políticas impuestas por altos funcionarios, incluido el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, “han institucionalizado la tortura, el castigo colectivo y unas condiciones de detención manifiestamente deshumanizantes”.
“Los responsables de estas atroces violaciones de los derechos humanos, de las que no cabe excepción alguna ni siquiera en tiempos de guerra, deben ser investigados y sometidos a la justicia, incluso ante la Corte Penal Internacional”, abundó.
El informe de Albanese señala que, desde octubre de 2023, más de 18 500 palestinos han sido detenidos en todo el territorio ocupado (Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén oriental), entre ellos al menos 1500 niños.
Miles permanecen detenidos sin cargos ni juicio. Muchos han desaparecido forzosamente. Casi 100 detenidos han muerto bajo custodia.
Los detenidos han sufrido “abusos inimaginables”, como violaciones con botellas, barras de metal y cuchillos, inanición, fracturas de huesos y dientes, quemaduras, escupitajos y ataques y micción de perros.
En 2025, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura denunció “una política estatal de facto de tortura y malos tratos organizados y generalizados, que se ha intensificado gravemente desde el 7 de octubre de 2023”, cuando la milicia islamista Hamas atacó el sur israelí y murieron más de 1100 personas.
Según Albanese, se trata de “un sistema que se ha utilizado durante mucho tiempo para dominar, degradar y doblegar a los palestinos”, y el cual “ha evolucionado y se ha consolidado como doctrina de Estado”.
Esa doctrina “es defendida por políticos, racionalizada por instituciones legales, blanqueada por la narrativa mediática y tolerada por gobiernos que continúan armando y protegiendo a Israel”, añadió.
El informe expone que la tortura se extiende más allá de los muros de las prisiones, con bombardeos incesantes, desplazamientos forzados, hambruna, la destrucción de viviendas, hospitales e infraestructuras, la vigilancia generalizada y el terror infligido por soldados y milicias terroristas de colonos.
De ese modo Israel ha creado lo que el informe denomina “un ambiente de tortura” en todo el territorio palestino ocupado.
“En Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los palestinos están sometidos a un sufrimiento constante. No hay refugio. No hay santuario. No hay un lugar seguro donde vivir”, afirma Albanese.
El informe concluye que el uso sistemático de la tortura, combinado con la campaña de destrucción generalizada infligida a los palestinos, constituye un componente integral del genocidio en curso, que causa graves daños físicos y mentales a los palestinos como grupo.
“La tortura le hace al individuo lo que el genocidio le hace a un pueblo. Destruye las condiciones de vida y la dignidad humana. Reduce a los seres humanos a objetos de abuso”, declaró la experta.
Albanese instó a Israel a cesar de inmediato todos los actos de tortura y malos tratos, permitir el acceso a investigadores internacionales y organizaciones humanitarias, y garantizar la rendición de cuentas de los responsables mientras se lleva a cabo el desmantelamiento urgente de la ocupación.
Además, “los Estados miembros (de la ONU) deben cumplir con sus obligaciones legales para prevenir y castigar el genocidio, la tortura y otras violaciones graves del derecho internacional, lo que incluye investigar y emitir órdenes de arresto contra los responsables”, dijo Albanese.
“El derecho internacional es inequívoco: la tortura está absolutamente prohibida, sin excepción”, concluyó.
A-E/HM
CL14
