Experta destaca que la vacunación es la «medida más eficaz» frente a la meningitis, tras el brote en Reino Unido
MADRID, 20 Mar. Diario Dia –
La catedrática de Epidemiología de la Universidad Europea Margarita Rubio ha destacado que la vacunación es la «medida más eficaz» para prevenir la meningitis meningocócica, después del brote de meningitis B identificado en Kent (Reino Unido), donde ya hay dos fallecidos y más de 20 afectados confirmados o bajo sospecha.
«La meningitis meningocócica es una enfermedad grave, pero los brotes suelen ser localizados y controlables», ha precisado Rubio en una entrevista para los medios, en la que ha recordado que el riesgo vinculado al brote de Reino Unido es «muy bajo» para la población general europea, incluida la de España, según el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).
La enfermedad meningocócica, en la que se incluye el serogrupo B, es una infección grave causada por la bacteria ‘Neisseria meningitidis’ o meningococo, que se transmite por gotas de secreciones respiratorias o saliva. Rubio ha indicado que, generalmente, se necesita un contacto estrecho y prolongado para la transmisión, como besos, tos cercana o compartir vasos.
Los síntomas principales incluyen fiebre alta, rigidez de cuello, dolor de cabeza intenso, sensibilidad a la luz, náuseas, confusión y exantema petequial o purpúrico, es decir, «manchas» de color púrpura en la piel.
La especialista ha advertido de que la infección «puede progresar rápidamente y resultar fatal incluso con tratamiento». En concreto, ha comentado que la mortalidad asociada se sitúa en aproximadamente el 10 por ciento de los casos, mientras que hasta un 20 por ciento presentan secuelas como sordera o daño cerebral.
En Europa, los grupos de edad más afectados son los bebés menores de un año, los niños de entre uno y cuatro años, y los adolescentes y adultos jóvenes, entre los 15 y 24 años.
CÓMO SE ACTÚA ANTE UN CASO
Margarita Rubio ha detallado que, cuando se detecta un caso sospechoso de enfermedad meningocócica, se debe aislar a la persona afectada e iniciar de inmediato el tratamiento con antibióticos de amplio espectro. «Sin esperar a la confirmación microbiológica porque el retraso aumenta el riesgo de muerte», ha aseverado.
Una vez que se confirma el diagnóstico y se averigua la sensibilidad de la bacteria a los antibióticos, ha indicado que se puede cambiar el antibiótico empírico por otro más dirigido. Además, es recomendable el uso de corticoides para reducir el riesgo de secuelas neurológicas.
Las personas cercanas al caso, como convivientes, personas con exposición a secreciones orales y contactos en guarderías o residencias, también deben iniciar el tratamiento preventivo con antibióticos «lo antes posible» y ser vacunadas frente al meningococo si está indicado.
En este sentido, Rubio ha insistido en que la detección rápida, la administración de antibióticos a los contactos y la vacunación son «herramientas eficaces en la prevención». A ellas, ha sumado la importancia de la vigilancia epidemiológica activa y la consideración del antecedente de viaje a la zona afectada.
VACUNACIÓN EN ESPAÑA
La catedrática de la Universidad Europea ha comentado que la vacuna frente al meningococo B está incluida en el calendario vacunal infantil desde finales de 2022. En la actualidad, se administra a los dos, cuatro y 12 meses de edad.
Además, a los cuatro y 12 meses también se administra la vacuna frente a meningococo C. «A los dos y cuatro meses de edad es muy importante que la vacuna se administre en tiempo», ha apuntado. A los 12 años, la vacunación es frente a meningococo A, C, W, Y. Entre los 12 y los 18 años, se realiza la captación y vacunación de los adolescentes no vacunados hasta los 18 años.
A este respecto, ha señalado que el Comité Asesor de Vacunas y la Asociación Española de Pediatría recomiendan incluir en el calendario la vacunación sistemática contra el meningococo B en adolescentes de 12 años, a fin de reforzar su protección ante una «epidemiología impredecible» y el «aumento de brotes» en este grupo en países cercanos. Para adolescentes mayores de 12 años, la recomendación es de forma individualizada.
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