18 marzo 2026

Las nuevas guías sobre hipertensión cambian el tratamiento en mayores de 65: algunos ya no necesitarán medicación

Las nuevas guías sobre hipertensión cambian el tratamiento en mayores de 65: algunos ya no necesitarán medicación
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   MADRID, 18 Mar. –

Si tienes más de 65 años y tomas medicación para la presión arterial, quizá pronto no sea necesario. Las nuevas guías médicas están cambiando quién realmente necesita fármacos y quién podría estar tomando pastillas de más.

Durante años, la hipertensión ha sido uno de los diagnósticos más frecuentes en las consultas médicas de las personas mayores. Ante una cifra elevada de presión arterial, la respuesta habitual solía ser clara: empezar un tratamiento para controlarla. Sin embargo, la forma de abordar este problema de salud podría estar cambiando.

La hipertensión es una afección médica que se produce cuando la presión con la que la sangre circula por las arterias se mantiene elevada de forma persistente. Con el tiempo, este aumento de presión puede obligar al corazón a trabajar más de lo normal y dañar los vasos sanguíneos, lo que incrementa el riesgo de problemas cardiovasculares como infartos o ictus.

UN CAMBIO EN LAS GUÍAS PARA TRATAR LA HIPERTENSIÓN EN MAYORES

   Investigadores del Albert Einstein College of Medicine, la Facultad de Medicina de Yale y la Fundación Clínica Cleveland, todos en Estados Unidos, evaluaron cómo las directrices actualizadas para la hipertensión de 2025, que ahora recomiendan el tratamiento en función del riesgo cardiovascular previsto en lugar de solo la edad, cambiarían quiénes son elegibles para recibir medicación. Su análisis se publica en ‘Annals of Internal Medicine’.

EL 11% DE LOS MAYORES CON HIPERTENSIÓN YA NO RECIBIRÍA MEDICACIÓN

   Este análisis de las guías de hipertensión de la AHA/ACC de 2025 revela que, según las nuevas guías, aproximadamente el 11% de los adultos de entre 65 y 79 años con hipertensión en estadio I ya no cumplirían los requisitos para recibir medicación para la presión arterial, lo que representa un cambio significativo con respecto a las normas anteriores, que recomendaban el tratamiento para todos los adultos de este rango de edad.

    El grupo ahora exento está compuesto por adultos mayores generalmente sanos y de bajo riesgo, cuyo riesgo cardiovascular previsto a 10 años se sitúa por debajo del nuevo umbral de tratamiento. Los investigadores analizaron datos de encuestas nacionales de salud de 2013 a 2020 para adultos de 65 a 79 años, identificando a aquellos con hipertensión en estadio I que no estaban recibiendo tratamiento.

EL RIESGO CARDIOVASCULAR SERÁ AHORA LA CLAVE

    Así, descubrieron que, si bien a todos los adultos mayores en esta categoría se les habría recomendado medicación según las directrices anteriores, el nuevo enfoque basado en el riesgo reclasifica a aproximadamente uno de cada nueve como no necesitado de farmacoterapia inmediata.

Estas personas eran generalmente mujeres de unos 65 años con puntuaciones de riesgo cardiovascular bajas. Los autores concluyen que la directriz actualizada dirige mejor el tratamiento a quienes tienen más probabilidades de beneficiarse y refleja un cambio hacia una atención más personalizada y basada en el riesgo para los adultos mayores.

CL11