Millones de personas dentro de Irán huyen de la guerra

GINEBRA – La escalada militar en Medio Oriente ha provocado un éxodo masivo dentro de Irán, y entre 600 000 y un millón de hogares iraníes -hasta 3,2 millones de personas- han sido desplazados dentro del país como consecuencia directa de los bombardeos, informó Acnur este jueves 12.
Las evaluaciones iniciales indican que la cifra seguirá aumentando, lo que supone una escalada preocupante de las necesidades humanitarias, indicó la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en esta ciudad suiza de Ginebra.
Los bombardeos sobre Irán -un país de 1 648 000 kilómetros cuadrados y 92 millones de habitantes- se iniciaron el 28 de febrero, por fuerzas combinadas de Israel y Estados Unidos, lo que desató réplicas iraníes que rápidamente envolvieron en el conflicto a una docena de países de la región.
Esos ataques han impactado a sus emplazamientos, armas, naves y mandos militares, locales de gobierno -liquidaron al líder supremo de la nación, el ayatolá Alí Jameneí- y también alcanzaron instalaciones civiles como escuelas, hospitales y depósitos de combustible.
Irán continúa respondiendo a los ataques que recibe, lanzando drones y misiles que impactan instalaciones civiles en países vecinos -principalmente depósitos y terminales petroleras y de gas-, así como naves que navegan por el golfo Pérsico e intentan cruzar el estratégico estrecho de Ormuz que comunica con el mar Arábigo.
Dentro del país, las familias que huyen abandonan principalmente la capital, Teherán, y otras grandes ciudades, buscando refugio en áreas del norte y en zonas rurales, en un movimiento incesante mientras se intensifican las hostilidades.
Entre los desplazados se encuentran decenas de miles de refugiados que ya vivían en Irán, en su mayoría afganos, y que son particularmente vulnerables debido a su situación ya precaria y a sus limitadas redes de apoyo.
Acnur, con una presencia de larga data en Irán, incluyendo áreas operativas de recepción de refugiados, líneas de ayuda y servicios de apoyo, informó que está adaptando su respuesta a las necesidades crecientes.
En toda la región, desde Líbano hasta Pakistán, más de cuatro millones de personas se han visto forzadas a desplazarse, dentro del nuevo cuadro de violencia, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) de las Naciones Unidas.
Mientras la población huye por tierra, la guerra también se libra en el mar: los ataques contra la navegación en el estrecho de Ormuz y sus alrededores se han intensificado, con un creciente número de buques mercantes alcanzados.
Estados Unidos asegura que ha hundido más de 30 barcos de Irán, mientras que las pequeñas patrulleras iraníes han esparcido minas en el Gofo y en Ormuz para desalentar la navegación -miles de barcos han detenido operaciones a uno y otro lado del estrecho- para elevar el impacto y el costo de la guerra en su contra.
Por su parte, la Organización Marítima Internacional (OMI) confirmó que al menos ocho marinos mercantes han fallecido en lo que va de marzo en la zona.
En la madrugada de este jueves un proyectil de origen desconocido alcanzó un buque portacontenedores a 35 millas náuticas de Jebel Ali, en Emiratos Árabes Unidos, provocando un incendio, de pequeñas proporciones y sin marineros heridos.
El miércoles, un ataque contra dos petroleros cerca del puerto iraquí de Jor Al Zubair causó la muerte de un marino indio a bordo del “Safesea Vishnu”, y provocó un incendio en el buque “Zefyros”, que realizaba operaciones de carga.
Según la lista de incidentes confirmados por la OMI, los ataques se han sucedido casi a diario desde el 1 de marzo. Entre los más graves destacan la muerte de cuatro marinos el 6 de marzo en un ataque a seis millas náuticas al norte de Omán, y el fallecimiento de un trabajador en un astillero de Baréin el mismo día.
Una consecuencia del conflicto ha sido el alza de los precios internacionales del petróleo -la quinta parte de los 100 millones de barriles que el mundo consume a diario pasan por Ormuz-, que ya en dos jornadas de este marzo ha superado los 100 dólares por barril (159 litros) cuando antes costaba menos de 80.
Lon contendientes mantienen una actitud desafiante, y mientras Estados Unidos e Israel anuncian ataques más contundentes, Jameneí prometió “venganza por los mártires” de su país.
La guerra desatada el 28 de febrero ha causado la muerte de unas 2000 personas en la región, de las cuales más de 1300 en Irán y más de 600 en el Líbano. Estados Unidos informó de la muerte de siete de sus efectivos militares.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó de que la situación “se está volviendo catastrófica para millones de niños en toda la región.
Desde el 28 de febrero más de 1100 niños han resultado heridos o muertos en medio del conflicto. La cifra incluye 200 niños muertos en Irán, 91 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait, y probablemente aumentará a medida que la violencia se intensifique y se extienda.
Junto con el caso de los desplazados en Irán, está el de Líbano -5,4 millones de habitantes en 10 450 kilómetros cuadrados- donde los bombardeos israelíes causan desplazamientos repetidos (familias que huyeron de sus hogares en medio de otros conflictos recientes) y condiciones de vida extremadamente precarias.
Ocha informó que en el Líbano más de 759 000 personas están registradas como desplazadas, “aunque la cifra real es mucho mayor, ya que muchos refugios comunitarios no están contabilizados”. De ellas, unas 122 600 se encuentran en 580 centros colectivos gestionados por el gobierno.
Eso significa que más de 80 % de los desplazados -cerca de 637 000 personas- viven con familias de acogida, en edificios sin terminar, espacios públicos o vehículos, a menudo en condiciones de hacinamiento y sin acceso adecuado a agua, saneamiento o atención médica.
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