10 marzo 2026

La inversión en infraestructuras ferroviarias se desploma más de un 66% desde 2009, según un estudio

La inversión en infraestructuras ferroviarias se desploma más de un 66% desde 2009, según un estudio
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MADRID 10 Mar. Agencias –

La inversión en infraestructuras ferroviarias se ha desplomado un 66,7% en España desde 2009, hasta situarse en 2025 en 4.589 millones de euros, según un estudio de la Fundación BBVA y el Ivie publicado hoy.

No obstante, pese a que las del ferrocarril han sido las inversiones en infraestructuras que han registrado su mayor descenso desde 2009, en 2025 fueron el segundo tipo de infraestructura con mayor inversión, con 4.589 millones de euros, un 7% más que el año anterior, representando el 28,5% de la inversión total en infraestructuras.

Según el estudio, las infraestructuras ferroviarias han ganado mucho peso en la inversión respecto al 11% que suponían en 1995 y en los últimos 20 años siempre han superado el 25%, con un pico de intensidad en 2011, cuando absorbieron más del 40% de la inversión total en infraestructuras.

La inversión en infraestructuras de uso público que se contemplan en el estudio incluye tanto la realizada directamente por el sector público, como la destinada a infraestructuras de transporte que ejecutan entidades como Adif, Renfe, Enaire, Puertos del Estado o confederaciones hidrográficas, cuya financiación depende en parte de la Administración Pública.

En total, la inversión en infraestructuras ascendió en 2025 a 16.114 millones de euros, un 6,8% más que el año anterior, pero un 60% inferior a la cifra de 2009. La inversión en infraestructuras públicas se desplomó a partir de 2010, mucho más que la inversión en dotaciones de tipo social, por lo que el peso de las primeras se ha reducido considerablemente, señala el informe.

De hecho, la inversión en infraestructuras productivas concentraba el 61,2% de la inversión pública total en 2009, pero ese peso ha ido recortándose hasta situarse en un 37,9% en 2025.

En los últimos cinco años, el peso de la inversión en infraestructuras públicas se ha estancado en torno al 38%, más de 20 puntos por debajo del que concentraba a principios de siglo.

Según el informe, el «brusco» descenso de la inversión ha tenido su reflejo en todo tipo de infraestructuras, aunque con diferencias que marcan los cambios en el peso de cada una de ellas en el total.

En cuanto a las inversiones viarias (carreteras), han sido las más importantes en la inversión total en infraestructuras, aunque perdieron peso frente a las ferroviarias entre 1995 y 2008. En 2025, la inversión en carreteras en España ha captado más del 30% de la inversión en infraestructuras, con 4.952 millones de euros, un 0,6% más que el año anterior. No obstante, esta cifra sólo representa un 41% del máximo de 2009.

Las infraestructuras hidráulicas, las terceras en importancia, han pasado de concentrar el 24% de las inversiones a estabilizarse en torno al 15% durante el siglo XXI y cerrar 2025 por debajo del 14,3%. En términos reales, la inversión en infraestructuras hidráulicas ha caído un 61,7% desde 2009.

Estos tres tipos de infraestructuras -ferroviarias, viarias, hidráulicas- concentran el 73,5% de la inversión total en infraestructuras, y han sufrido una caída conjunta en euros constantes del 62,5% desde el máximo de inversión alcanzado en 2009, apunta el informe.

El estudio aprecia dos grandes periodos en la evolución de la inversión en infraestructuras desde 2009. Uno inicial «de brusca caída», marcado por la Gran Recesión, y otro, a partir de 2014, cuando comienza la recuperación de la crisis y se frena el descenso de la inversión.

«Sin embargo, en este segundo periodo la inversión se ha mantenido en niveles tan bajos que en algunos años no ha sido suficiente para cubrir la depreciación de las infraestructuras y garantizar su mantenimiento», advierte el informe.

Es el caso de las infraestructuras hidráulicas, que registran una inversión neta negativa (por debajo de la necesaria para el mantenimiento de las dotaciones acumuladas) desde el año 2012 hasta la actualidad. Lo mismo sucedió en las infraestructuras ferroviarias entre los años 2016 y 2022, y en las viarias, entre 2017 y 2022.

LA INVERSIÓN PÚBLICA Y PRIVADA ENCADENA CINCO AÑOS DE ALZAS

El informe refleja que la inversión bruta total (privada y pública) aumentó en España en 2025 un 5,1% en términos reales, hasta alcanzar los 347.000 millones de euros, por lo que suma ya cinco años consecutivos de crecimiento.

La inversión pública, que representa el 10,7% del total, se ha beneficiado del impulso de los fondos europeos y creció un 9,1% en 2025, acumulando un aumento de hasta el 56% si se compara con 2019. También la inversión privada sigue la trayectoria ascendente que inició tras la pandemia y en 2025 aumentó un 4,6%, superando en un 8,6% el nivel de 2019.

Sin embargo, el informe advierte de que las ayudas de la UE tras la pandemia no han frenado la caída del peso de la inversión en infraestructuras de uso público (hidráulicas, viarias, ferroviarias, hidráulicas, portuarias, aeroportuarias y urbanas) en el total de la inversión pública en España.

En 2009 la inversión total en estas infraestructuras representaba el 61% de la inversión pública total, pero en 2025 no llegó a alcanzar el 38%, un peso que se mantiene estancado desde la pandemia.

Actualmente, los volúmenes de inversión, en términos reales, en infraestructuras de uso público son un 25% inferiores a los de 2000 y se sitúan un 60% por debajo del máximo de 2009.

El informe señala que la «debilidad» de la inversión en infraestructuras coincide con un periodo en el que se acumulan evidencias acerca de los efectos del cambio climático sobre los activos públicos y privados localizados en muchos territorios, y de manera particular en España.

El estudio subraya que, pese a la reciente evolución positiva de la inversión en España, la inversión real (es decir, una vez descontado el efecto de la inflación sobre la inversión en euros corrientes para medir la evolución de su volumen) sigue por debajo de los niveles máximos alcanzados en 2007.

INVERSIÓN INMOBILIARIA

Así, pese a esta trayectoria positiva de los últimos años, el esfuerzo inversor (porcentaje de la inversión sobre el PIB) se mantiene en el entorno del 20%, por debajo del promedio de la primera década del siglo (26%-30%). En 2025 dicho esfuerzo ha crecido ligeramente, hasta el 20,6%, aproximándose al nivel de las grandes economías europeas (22%), pero sin llegar a alcanzarlas.

Por grupos de activos, la inversión española ha evolucionado hacia un patrón más similar al de los países desarrollados: intensivo en activos más productivos como las TIC, los activos inmateriales (software e I+D) y la maquinaria, y a la vez, ha bajado el peso de las inversiones inmobiliarias, que son menos productivas.

España y Estados Unidos son los países que más han aumentado sus inversiones en TIC e inmateriales entre 1995 y 2024, «aunque el punto de partida de España era muy bajo».

Las inversiones inmobiliarias, que incluyen activos residenciales (viviendas) y no residenciales (naves, locales comerciales, despachos, infraestructuras), representan más del 50% de la inversión agregada en España, pero su peso se ha reducido «significativamente» desde el 68% que llegaron a concentrar en los años previos a la Gran Recesión.

La caída de la inversión residencial fue especialmente importante a partir de 2007, con un retroceso acumulado del 52,7% hasta 2013. Aunque en la última década se ha iniciado la recuperación de la inversión en vivienda, «su nivel sigue siendo bajo y resulta insuficiente para atender la demanda de nuevas viviendas derivada del fuerte crecimiento de la población y del número de hogares», apunta el informe.

CL8