Costa defiende el orden internacional: «El unilateralismo nunca puede ser el camino a seguir»
BRUSELAS, 6 Mar. –
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha defendido este viernes el «orden internacional basado en normas» tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. «El unilateralismo nunca puede ser el camino a seguir», ha sentenciado.
«La Unión Europea defenderá siempre un orden internacional basado en normas, anclado en el Derecho Internacional, el multilateralismo y los principios consagrados en la Carta de Naciones Unidas. La alternativa es caos y violencia», ha defendido durante un largo discurso pronunciado durante un acto en Hamburgo, en Alemania.
En este sentido, ha asegurado que «no se pueden aceptar las violaciones al Derecho Internacional, ya sea en Ucrania, Groenlandia, América Latina, África o Gaza». «No podemos aceptar violaciones de los Derechos Humanos, ya sea en Irán, Sudán o Afganistán», ha argüido.
Costa ha afirmado que «la guerra en Oriente Próximo es de suma preocupación» y si bien ha señalado a Irán como «responsable de las causas fundamentales de esta situación», ha dejado claro que «el unilateralismo nunca puede ser el camino a seguir».
«Las represalias de Irán y sus aliados en toda la región, con ataques contra muchos de sus vecinos, incluido Chipre, un estado miembro de la Unión Europea, socavan la paz y la seguridad internacionales. La rápida respuesta de Grecia, Francia, Italia y España, al enviar fuerzas militares para proteger a Chipre, es un poderoso ejemplo de autonomía europea y solidaridad inquebrantable», ha argüido.
Por ello, ha instado a las partes en conflicto a la «máxima moderación», mientras que ha expresado solidaridad con el pueblo iraní por su sufrimiento. «Creemos que sus derechos y libertades deben ser plenamente respetados», ha indicado Costa.
De igual forma, ha precisado que el pueblo iraní tiene derecho «a vivir en paz y determinar su propio futuro». «Proteger a los civiles, garantizar la seguridad nuclear y respetar el Derecho Internacional es crucial. Debemos evitar una mayor escalada», ha sentenciado.
Costa ha asegurado que las «consecuencias» de un camino de hostilidad que amenaza a todo Oriente Próximo, a Europa y más allá son «graves», como así lo demuestra el bloqueo del estrecho de Ormuz. «La única solución duradera y sostenible es una resolución diplomática», ha sentenciado.
ALEGATO A LA DEFENSA EUROPEA
Por otro lado, Costa ha indicado que la Unión Europea es un proyecto de reconciliación y paz, si bien «la paz sin defensa es una ilusión». Así, ha aplaudido que se esté trabajando «incansablemente» para invertir, coordinar, mejorar más la eficiencia, fortalecer la industria de defensa europea y desplegar nuevos instrumentos financieros.
«El gasto en defensa en 2025 aumentó casi un 80% en comparación con antes de la guerra en Ucrania. La Unión Europea y sus estados miembros están movilizando hasta 800.000 millones de euros para 2028. Esto marca el mayor aumento de la inversión en defensa en la historia de la Unión Europea. No en oposición a la OTAN, sino para fortalecer la alianza transatlántica», ha explicado.
Costa ha dicho que «la seguridad a largo plazo en Europa no se puede mantener sólo mediante una mayor inversión y cooperación en materia de defensa». «Debe lograrse a través de una paz justa y duradera en Ucrania, porque la seguridad de Ucrania es la seguridad de Europa», ha precisado.
Con todo, ha reiterado que la respuesta de Europa «ha sido clara desde el primer día de la guerra de agresión de Rusia». «Prestar pleno apoyo a Ucrania, político, diplomático, financiero, en su seguridad, reconstrucción y en su camino hacia la membresía en la Unión Europea», ha apuntado.
El presidente del Consejo Europeo ha recordado además que la adhesión de Ucrania, así como de Moldavia y otros países de los Balcanes, «es la mejor inversión geopolítica que la Unión Europea puede hacer para la paz y la prosperidad».
«Vivimos en un mundo multipolar, pero eso no significa que volvamos a un pasado de divisiones, bloques o esferas de influencia. La Unión Europea no es una herramienta en el juego de otro. La Unión Europea debe ser su propio jugador. Necesitamos definir nuestro propio rumbo, basado en la cooperación y no en la confrontación. Soberanía no es aislamiento: se trata de alianzas, de construir puentes, de encontrar socios que compartan nuestros valores», ha zanjado.
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