La brecha salarial de género roza el 19%, casi 69 días de sueldo, según USO
MADRID, 4 Mar. (Europa Press) –
La brecha salarial entre hombres y mujeres se sitúa en el 18,8%, con un salario medio anual de 24.962 euros, que se divide de forma desigual entre hombres (27.411 euros) y mujeres (22.255 euros), segun un estudio del sindicato USO con motivo de 8M. Esto supone que las mujeres trabajan sin sueldo 69 días con respecto a los hombres.
«Dejarían de cobrar a partir del 24 de octubre hasta fin de año», ha explicado Sara García, secretaria de Acción Sindical y Empleo de USO en la presentación del estudio. Para el sindicato, la brecha salarial «no es solo una cifra media», y ha advertido de la infrarrepresentación de las mujeres entre los salarios altos.
Según los datos aportados por el sindicato, el 43% de las mujeres cobra menos de salario mínimo profesional (SMI) y dos de cada tres tiene unos ingresos por debajo el 1,5% del SMI.
Al contrario, el 1,8 % de las mujeres que trabajan perciben más de 5 veces el SMI, frente al 3,2 % de los hombres. «Tres de cada cuatro personas que cobran al menos 7,5 veces el SMI son hombres, mientras que las mujeres solo son mayoría en los salarios más pobres, por debajo del SMI», ha apuntado Pérez.
POR SECTORES
Por sectores, servicios y comercio reúnen a casi tres cuartas partes de las personas que trabajan en España. Y, en su conjunto, trabajan ahí el 83 % de las mujeres, frente a un 65 % de hombres.
En Comercio, reparaciones y transporte, los salarios son bajos (-7 % con respecto al medio) y la brecha de genero alcanza el 25 %, fruto de la mayor dedicación de mujeres a puestos peor pagados, de comercio; y de los hombres a reparaciones o transporte, mejor remunerados.
Ocurre algo aún más acusado con los servicios a las empresas con un 28 % de brecha. Pero, según USO, se nota «especialmente en los servicios sociales». Ahí, la brecha se sitúa en la media del 18%, pero es «especialmente significativa porque el 65 % de las personas que trabajan en el sector son mujeres, y lo hacen en los puestos básicos, los peor remunerados».
Por último, en otros servicios personales y de ocio, el trabajo es estacional y parcial. De ahí que, en otro sector con importante presencia femenina, se vea un salario anual muy bajo, un 43 % por debajo de la media.
Para Sara García «las mujeres siguen estando muy concentradas en sectores donde el trabajo se valora menos en términos monetarios». «Curiosamente, son empleos imprescindibles e insustituibles, como en servicios sociales, pero sigue sin valorarse el cuidado como un trabajo, sino como una obligación. Algo también presente en la dedicación fuera de horario laboral», ha denunciado Sara García.
En los sectores mejor pagados, los industriales y de las TIC, la presencia de mujeres está muy por debajo de los hombres». Y en el que figura en lo alto de las remuneraciones, las entidades financieras y aseguradoras, las mujeres tienen una presencia «levemente mayoritaria», pero ocupan los escalafones más bajos y la brecha salarial con sus jefes, en masculino, es del 28 %.
En cuanto al sector de los cuidados, el informe también pone el acento en los avances que se han dado en corresponsabilidad «cuando esa corresponsabilidad se paga». «En el caso de los permisos por nacimiento, remunerados y que no impiden una desconexión del mundo laboral, los hombres no solo se han implicado, sino que son mayoría en su solicitud», ha argumentado García.
Al contrario, «cuando ese permiso implica una merma en los ingresos con jornadas parciales, períodos sin remuneración o incluso abandonar el trabajo remunerado durante un tiempo indefinido, este peso sigue recayendo en las mujeres». Y, según el sindicato, el 84 % de las excedencias por cuidados, sin ingresos, fueron solicitadas por mujeres», detalla García.
Para USO, todos estos datos evidencian «que no hay un avance real en el cierre de la brecha de género». «La igualdad formal, con las medidas y políticas enfocadas a barrer las diferencias, se topa con la realidad social, donde se siguen minusvalorando los trabajos feminizados y se siguen cortando carreras profesionales, pluses que requieren una mayor disponibilidad horaria o feminizando los permisos sin remuneración», ha resumido Sara García.
Por ello, la campaña de USO ‘Mujer tenías que ser. Sí. Libre, fuerte y organizada’, «se centra en destacar todo aquello que la mujer, a veces muy invisibilizada, aporta a la sociedad y al trabajo y sigue sin reconocerse». En opinión del sindicato, «la sociedad sin brecha se construye desde abajo, y no se trata solo de inculcar vocaciones que han estado ligadas a los hombres, como las científico-técnicas o el trabajo industrial, sino en valorar el trabajo que tradicionalmente hacen las mujeres».
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