UGT reclama subidas salariales por encima del 4,9% de inflación y un alza del SMI del 7% en 2027
MADRID 30 Oct. –
UGT ha reclamado subidas salariales por encima de la inflación, que se ha mantenido en el 4,9% interanual en octubre, y ha exigido un incremento de al menos el 7% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2027 para recuperar el poder adquisitivo perdido.
El sindicato ha advertido de que los precios continúan en niveles que no se registraban desde principios de 2023 y ha denunciado que los salarios pactados en convenio han aumentado un 3,05% hasta septiembre, por debajo de la inflación, una situación que se prolonga ya durante siete meses consecutivos.
En este contexto, UGT ha reclamado a la patronal que desbloquee la aprobación del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), cuya ausencia mantiene paralizados miles de convenios colectivos y retrasa las subidas salariales pendientes.
La organización sindical ha defendido que el nuevo acuerdo debe garantizar incrementos salariales superiores a los precios, incorporar mecanismos de revisión para proteger el poder adquisitivo si la inflación vuelve a dispararse e incluir la vivienda en la negociación colectiva mediante complementos salariales que ayuden a afrontar su coste en las zonas más tensionadas.
Asimismo, UGT ha exigido una subida de al menos el 7% del SMI en 2027, al considerar que el incremento del 3,1% acordado para este año ha quedado superado por una inflación cercana al 5%. El sindicato ha señalado que el artículo 27.1 del Estatuto de los Trabajadores permite revisar el salario mínimo cuando no se cumplen las previsiones de inflación y ha criticado que el Gobierno no haya recurrido a este mecanismo.
Respecto a la evolución de los precios, UGT ha explicado que la estabilidad de la inflación en octubre responde a la compensación entre factores que han presionado al alza y a la baja. Entre estos últimos, ha citado el abaratamiento de los combustibles por la rebaja fiscal de 20 céntimos por litro, mientras que los paquetes turísticos, el gas y los combustibles líquidos han contribuido a impulsar los precios.
No obstante, el sindicato ha advertido de que la energía sigue siendo el principal foco de tensión y ha considerado que la activación de la cláusula de salvaguarda para mantener en noviembre la rebaja fiscal de 20 céntimos por litro de gasolina y gasóleo, frente a los 13 céntimos previstos inicialmente, demuestra que las presiones energéticas no han remitido.
Por ello, ha defendido que antes de final de año se evalúe si las rebajas fiscales están siendo suficientes y eficaces, así como la conveniencia de reforzarlas y prolongarlas en 2027. También ha alertado del encarecimiento de los alimentos sin elaborar, que subieron un 5,8% interanual en septiembre, por su impacto directo sobre el poder adquisitivo de los hogares con menores rentas.
UGT ha advertido además de que la inflación subyacente se mantiene en el 3,1%, por encima del 2,5% de hace un año, y ha señalado que la evolución de los servicios, cuyos precios han aumentado un 3,9% en los últimos meses, será determinante para comprobar si esta estabilidad se mantiene.
Por otro lado, el sindicato ha alertado de que el encarecimiento de la vivienda agrava la pérdida de poder adquisitivo, pese a que su evolución no queda plenamente reflejada en el IPC. En este sentido, ha reclamado aumentar el parque público y permanente de vivienda protegida, frenar las subidas de los alquileres y recuperar las medidas de protección a los inquilinos rechazadas en el Congreso.
Por último, UGT ha vinculado estas reivindicaciones a la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre, con la que pretende protestar contra el encarecimiento de la vivienda y la pérdida de poder adquisitivo, así como contra el bloqueo de la negociación colectiva y otros conflictos laborales y sociales.
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