Los sindicatos de Tubos Reunidos pedirán este miércoles más información sobre las ofertas por la empresa
Esperan que los interesados vengan con un plan industrial que sirva de «garantía para el empleo»
BILBAO/MADRID, 20 Oct. Diario Dia –
Los sindicatos de Tubos Reunidos están a la espera de recibir este miércoles de la administración concursal más información en torno a las cinco ofertas presentadas por la compañía y pedirán más concreción sobre las propuestas. Todo ello, después de que este martes se haya conocido que se ha solicitado la apertura de la fase de liquidación para la matriz del grupo (TRSA) al no haber recibido ninguna propuesta para su adquisición.
En concreto, la administración concursal ha convocado a los comités de empresa de las plantas de Trapagarán (Bizkaia) y Amurrio (Álava) a sendas reuniones este miércoles para informarles del proceso para la venta de Tubos Reunidos, que se encuentra en concurso de acreedores.
En concreto, la cita es a las diez de la mañana con el comité de la planta de Trapagarán, a las doce con el de Amurrio y a las 16.00 horas con las instalaciones de TRPT en Nanclares.
Fuentes de CCOO han señalado a Agencias que acuden a la reunión a reclamar más información y que les concreten detalles sobre las ofertas presentadas.
Desde este sindicato han recordado que, antes de entrar en concurso, planteó la necesidad de «buscar una salida lo mejor posible para las plantillas» con bajas voluntarias «en las mejores condiciones», pero han indicado que «no fue posible» porque otras centrales sindicales «no se avinieron a ello» y ahora «nos llevan a la fuerza». «No hay más opción, a ver qué pasar pero no tiene buena pinta», ha agregado.
Por su parte, desde LAB han señalado que, por ahora, solo conocen un cuadro «muy escueto» en el que se hace una comparativa de las cinco ofertas seleccionadas. En este sentido, preguntarán qué implica cada una de ellas y si tienen detrás proyectos industriales.
Según ha apuntado, el hecho de que todas las ofertas contemplen reducción de empleo «no es positivo» y ha indicado que lo «positivo sería saber si vienen con intenciones de presentar un plan industrial fuerte para seguir adelante» porque eso es la «garantía de empleo».
Por su parte, desde ESK han precisado que la solicitud de liquidación es para TRSA, la sociedad matriz, que encabeza la estructura del grupo, y nadie ha mostrado interés en adquirir sus acciones. No obstante, han afirmado que eso no significa que sea «algo firme todavía» ni que «conlleve la liquidación del resto de unidades de explotación, como son TRG S.L.U. (Amurrio y Trapaga) o TRPT (Nanclares).
Según ha destacado, los posibles compradores pueden estar interesados en adquirir las otras sociedades, las otras fábricas y sus actividades e incorporarlas a sus propias empresas o matrices, «sin necesidad de comprar la sociedad matriz actual». «Es una posibilidad empresarial, aunque todavía no sabemos cual es la intención concreta de los oferentes», han añadido desde ESK.
Además, el sindicato ha resaltado que el proceso de venta sigue contando con cinco ofertas seleccionadas, algunas de las cuales incluyen tanto Amurrio como Trapagaran.
ESK ha indicado que, en la reunión de este miércoles con la administración concursal, tratarán de aclarar «qué consecuencias reales tiene esta solicitud de liquidación, si afecta al proceso de venta, qué ocurre con las ofertas existentes y qué implicaciones puede tener para las fábricas y los puestos de trabajo».
El sindicato ha apelado a la tranquilidad, aunque ha reconocido que la situación es «seria» y siguen teniendo «muchas incertidumbres». «No queremos generar falsas expectativas cuando llegan noticias buenas, como el hecho de que existan cinco interesados y que Amurrio esté en la fórmula, pero tampoco podemos no intentar apaciguar temores que los hechos conocidos todavía no justifiquen», ha manifestado.
En todo caso, ESK ha manifestado que seguirá defendiendo la continuidad de la actividad industrial, el mantenimiento del empleo y los derechos de toda la plantilla.
Estas reuniones se producirán después de que este martes se haya dado a conocer que el consejo de administración de Tubos Reunidos S.A. (TRSA), de acuerdo con la Administración Concursal, haya decidido solicitar al Juzgado la apertura de la fase de liquidación de la matriz del grupo, por la que no se había recibido ninguna oferta. Esta decisión también viene motivada por la imposibilidad de alcanzar un convenio con los acreedores.
TRSA cuenta con una plantilla de ocho personas y unas oficinas en alquiler en Madrid. La empresa ha precisado que, pese a la apertura de la fase de liquidación, los ocho trabajadores «no verán afectados sus contratos», sino que su actividad continuará y se centrará, principalmente, en «apoyar el proceso de venta de las unidades productivas del Grupo en las mejores condiciones posibles». Por otra parte, la empresa procederá al cierre de la oficina corporativa de Madrid.
No obstante, según la comunicación interna remitida por la empresa a la plantilla, no afecta al resto del proceso de venta de las unidades productivas y, por otra parte, no influye en su actividad ni en los 1.300 empleados.
Por lo tanto, desde la empresa se ha trasladado que se continúa con el proceso para encontrar un comprador que permita mantener la actividad y el «mayor número posible de puestos de trabajo».
En este sentido, el proceso de venta de las unidades productivas sigue su curso y, tal y como se dio a conocer el pasado viernes, 16 de octubre, se han seleccionado las cinco mejores ofertas.
Las cinco ofertas seleccionadas para adquirir Tubos Reunidos contemplan reducir plantilla y cambios en las condiciones de trabajo y el precio más alto que se plantea es una de 27,5 millones por la planta de Trapagaran (Bizkaia). Solo dos de las cinco propuestas optarían por las dos instalaciones, la vizcaína y la de Amurrio (Álava), si bien una de ellas inicialmente no estaría interesada por la planta alavesa y la incluye en su oferta subsidiaria.
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