19 octubre 2026

La Junta destaca «la vocación y el espíritu de servicio» de la Unidad Biogeográfica de Granada por el patrimonio natural

La Junta destaca "la vocación y el espíritu de servicio" de la Unidad Biogeográfica de Granada por el patrimonio natural
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La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Fina Martínez, pone en valor «la vocación y el espíritu de servicio público» de la Unidad Biogeográfica número 1 de Granada para cuidar el patrimonio natural del Parque Natural Sierra de Baza y del Parque Natural Sierra de Castril.

Así lo ha expuesto durante su visita este lunes la Unidad Biogeográfica número 1 de Granada, cuya sede se ubica en la localidad de Baza. El equipo formado por 19 agentes medioambientales actúa en 37 municipios del norte y nordeste de la provincia, incluyendo los parques naturales Sierra de Baza y Sierra de Castril, según ha señalado la Consejería del ramo en una nota.

Durante el recorrido ha conocido la organización del servicio y los espacios destinados a la coordinación de las actuaciones sobre el terreno y a la elaboración y tramitación de la documentación derivada de su actividad.

Las unidades biogeográficas son las demarcaciones territoriales en las que se organiza el trabajo de los agentes medioambientales. Existen cinco unidades de este tipo por provincia en Andalucía, además de los espacios naturales de Sierra Nevada, Sierra de las Nieves y Doñana que comprenden territorios de varias provincias. Esta distribución facilita la asignación del personal y la planificación de las tareas de vigilancia e inspección según las características del territorio. El relieve, la vegetación, la fauna y los usos de cada zona condicionan tanto los recorridos de los agentes como las necesidades de seguimiento y control.

En el caso de la unidad con sede en Baza, el servicio se extiende por las comarcas de Castril-Nordeste, Hoyas de Baza y Marquesado-Guadix. Su ámbito comprende localidades como Huéscar, Orce, Galera, Benamaurel, Cúllar, Guadix, La Calahorra, Alquife o Valle del Zalabí, además de Baza y Castril. La diversidad de este territorio lleva a los agentes a trabajar en ambientes de montaña, zonas forestales, cursos fluviales y paisajes esteparios.

La prevención de incendios forestales y la vigilancia de los espacios naturales conviven con las inspecciones sobre los usos y aprovechamientos del medio. El seguimiento de flora y fauna y la detección de posibles afecciones a los hábitats forman también parte de una actividad que combina la presencia en el campo con la preparación de informes, actas y denuncias cuando se observan posibles infracciones.

La Ley de Agentes Medioambientales de Andalucía, aprobada en 2025, recoge sus funciones de vigilancia, inspección y protección del patrimonio natural y regula la organización profesional en distintos cuerpos y categorías, así como la carrera profesional y la distribución de responsabilidades.

Las obras de acondicionamiento de las dependencias de Baza, desde las que se coordinan estos trabajos y se organiza la información obtenida durante las actuaciones, finalizaron recientemente. El local, situado en planta baja, dispone de 205 metros cuadrados útiles, distribuidos entre una zona de trabajo compartida, un despacho de coordinación, una sala de reuniones y espacios de archivo y almacenamiento. Cuenta asimismo con ‘cocina-office’ y dos aseos, uno de ellos adaptado para personas con discapacidad.

En la visita han participado también el alcalde de Baza, Pedro Justo Ramos; el director general de Espacios Naturales Protegidos, José Enrique Borrallo; la delegada territorial, Trinidad Herrera; el coordinador provincial de los Agentes Medioambientales de Granada, Antonio Aguilar; y el coordinador de la Unidad Biogeográfica número 1, Rafael García, entre otros.

Los agentes utilizan la aplicación ‘Gavis’ para tramitar actas e informes desde los lugares de actuación, vinculando el trabajo administrativo con sus intervenciones sobre el terreno. Los drones tienen igualmente aplicación en las labores de vigilancia de espacios protegidos y en la observación de zonas de difícil acceso.

La Unidad Biogeográfica número 1 desarrolla su actividad en el ámbito de dos espacios protegidos únicos. Por un lado, en el Parque Natural Sierra de Baza, que, con una superficie de 53.649,51 hectáreas, se sitúa al este de la provincia, en el límite con Almería. Comprende terrenos de los municipios de Baza, Caniles, Dólar, Gor y Valle del Zalabí. El espacio presenta contrastes entre sus elevaciones montañosas y las altiplanicies y paisajes esteparios que la rodean. Esa diferencia de altitud y condiciones climáticas genera una variedad de ambientes, convirtiendo el espacio en una isla bioclimática dentro de su entorno.

Entre sus principales valores ambientales, sobresalen la vegetación forestal y de montaña, además de pastizales y vegetación asociada a cursos de agua. Además, el parque alberga comunidades de mamíferos, aves, reptiles y anfibios propias de los ecosistemas mediterráneos y de montaña.

Por su parte, el Parque Natural Sierra de Castril, con cerca de 12.700 hectáreas, se ubica en el sector nororiental de la provincia, dentro de la Cordillera Subbética, ocupando íntegramente el término municipal de Castril. Es conocido por sus paisajes de montaña, sus ecosistemas fluviales ligados al río Castril y su extraordinaria riqueza geológica y biológica.

El río Castril y sus afluentes mantienen ecosistemas fluviales de gran interés, con zonas de aguas frescas y bien oxigenadas, que favorecen la presencia de diversas especies. En el ámbito geológico, las rocas calizas, las simas, grutas y galerías subterráneas constituyen elementos relevantes del espacio protegido.

Igualmente cuenta con hábitats diversos, adaptados a las diferencias de altitud, humedad y orientación. Y en lo relativo a la biodiversidad animal, es frecuente la presencia de aves rapaces, como el buitre leonado, además de especies vinculadas a los ecosistemas fluviales, como la nutria y la trucha común.

CL11