UGT exige que el convenio de limpieza de Zaragoza se cierre «con mejoras reales y sin calendarios electorales»
ZARAGOZA 13 Oct. –
El área de Servicios Públicos de UGT-Aragón ha abogado por que el convenio de la contrata de limpieza, recogida de basura y puntos limpios en Zaragoza, que gestiona FCC, se cierre con «mejoras reales y sin calendarios electorales» al argumentar que la ciudad «no puede quedar en medio».
Desde UGT han indicado que mientras la atención mediática se concentra en si hay o no hay huelga de limpieza durante las fiestas del Pilar y en los servicios mínimos del 94-96 por ciento, lo que «realmente está en juego» es el servicio que recibe la ciudadanía y las condiciones de las personas y sus familias que lo prestan.
El seguimiento efectivo de la huelga se ha quedado en torno al 5 por ciento, precisamente porque los mínimos han permitido que el servicio se prestara con normalidad, ha observado. «Eso no resuelve el problema de fondo» de los trabajadores, que llevan años «perdiendo poder adquisitivo y sin avances suficientes en conciliación y estabilidad».
Según las cifras que la propia empresa ha hecho públicas, un barrendero o peón cobra entre 28.000 y 31.500 euros brutos anuales y un conductor entre 34.500 y 40.000 euros, con una jornada de 34 horas semanales. En la práctica, las cantidades más habituales son que un barrendero/peón tiene unos ingresos de entre 28.000 y 29.500 euros sin antigüedad; y alrededor de 32.200 y 34.000 euros con las tres antigüedades que tiene buena parte de la plantilla.
La categoría de conductor de camión de día es 34.500-36.500 euros sin antigüedad y se eleva hasta los 39.700-42.000 euros con tres antigüedades.
Asimismo, han añadido que el conductor de camión de noche –con el plus de nocturnidad– asciende a 37.000-39.000 euros sin antigüedad y llegar a entre 42.500-45.000 euros con tres antigüedades.
Estas cifras, aunque la empresa las sitúe por encima de la media aragonesa, «no compensan» la pérdida acumulada de poder adquisitivo ni las dificultades reales de conciliación de quienes trabajan de noche o de fin de semana, han asegurado desde UGT.
Por eso, desde este sindicato han insistido en que el acuerdo tiene que ser verificable y mejorar de verdad salarios, descansos –especialmente los sábados– y medidas de conciliación, no limitarse a una subida genérica que luego se diluye, ha diferenciado.
«Zaragoza no puede estar pendiente de si la basura se recoge o no en función del calendario político de nadie. La plantilla necesita un convenio que recupere poder adquisitivo y permita conciliar, y la ciudadanía necesita un servicio estable. Eso solo se consigue negociando de verdad y cerrando un acuerdo, no aplazando la presión a noviembre», ha declarado la vicesecretaria general y secretaria de sectores de Servicios a la Comunidad y Atención Social de UGT Servicios Públicos Aragón, Angélica Mazo.
«Llevamos demasiado tiempo con dos versiones del conflicto. Una que dice que no hay nada y otra que trabaja con propuestas concretas. UGT volvemos de nuevo al SAMA porque creemos que todavía es posible un acuerdo. Si no se aprovecha, quien sale perdiendo es la plantilla y quien acaba pagando las consecuencias es la ciudad», ha añadido desde la organización sindical.
La alcaldesa de Zaragoza Natalia Chueca ha calificado la desconvocatoria como una «buena noticia» porque, según ha dicho, se sigue negociando. UGT ha coincidido con la regidora en que es positivo que no se paralice el diálogo, pero ha recordado que una buena noticia de verdad «solo lo será cuando haya un convenio firmado que mejore las condiciones reales de la plantilla y dé estabilidad al servicio que recibe Zaragoza».
En redes sociales el debate se ha «polarizado» entre la defensa del derecho de huelga y la crítica a los servicios mínimos, pero apenas ha habido quejas ciudadanas masivas por acumulación de basura durante estas fiestas del Pilar. Eso demuestra que el servicio se ha mantenido, ha deducido UGT.
El riesgo, a juicio del sindicato, está en que el conflicto se alargue y en lugar de resolverse la crispación entre la plantilla se alargue y derive en un conflicto laboral sostenido en el tiempo.
Negociar de verdad un Convenio Colectivo real, sensato y que mejore las condiciones laborales es el objetivo de UGT que ha avanzado que seguirán en la mesa negociadora «como siempre» y con la «responsabilidad de negociar de verdad, sin vaivenes que desinforman a la plantilla y no llevan a ningún sitio», han incidido.
UGT ha tildado de «positivo» que no se paralice el diálogo, pero ha dejado claro que una buena noticia de verdad solo lo será cuando «haya un convenio firmado que mejore las condiciones reales de la plantilla y dé estabilidad al servicio que recibe Zaragoza», han reiterado.
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