Populares, socialistas, liberales y verdes rechazan los recortes al próximo presupuesto europeo
BRUSELAS, 12 Oct. (Agencias) –
La gran coalición europeísta en el Parlamento Europeo –formada por el Partido Popular Europeo (PPE), Socialistas y Demócratas (S&D), Renew Europe y Verdes– ha rechazado este lunes la propuesta de la presidencia irlandesa del Consejo de la UE para el presupuesto comunitario de 2028-2034, que plantea un recorte del 8% respecto al proyecto inicial de la Comisión Europea, y ha advertido de que no dará su consentimiento a unas cuentas que «debiliten la capacidad de actuación de la Unión».
«Queremos dejar claro desde el principio que rechazamos la propuesta presentada por la presidencia irlandesa, que no puede constituir una base para el consentimiento del Parlamento al próximo marco financiero plurianual», han señalado los líderes de las cuatro formaciones en una declaración conjunta difundida a pocos días de la cumbre europea del 15 y 16 de octubre, en la que los Veintisiete abordarán, entre otros asuntos, el presupuesto europeo.
Los firmantes han expresado su «profunda consternación» ante el nuevo documento de negociación presentado este sábado por Dublín, al considerar que los recortes planteados «ponen en peligro la capacidad de la Unión para responder de manera duradera a los desafíos futuros».
En concreto, la propuesta irlandesa contempla una rebaja de unos 141.000 millones de euros respecto al proyecto inicial de Bruselas, lo que sitúa el volumen total de las cuentas en 1,62 billones de euros, frente a los 1,76 billones previstos por la Comisión, mientras que, según los cálculos de los grupos, el ajuste supondría una reducción del valor real del presupuesto de 161.000 millones de euros, equivalente al 10%, respecto al marco financiero vigente si se tienen en cuenta la inflación y el crecimiento económico.
«Un marco financiero plurianual más pequeño no hará desaparecer los desafíos de Europa. Solo trasladará una mayor parte de la carga financiera al ámbito nacional, donde muchos de esos mismos desafíos seguirán teniendo que afrontarse», han advertido, al tiempo que han cuestionado que los Estados miembro presenten los ajustes como un ejercicio de «disciplina presupuestaria».
Entre las principales críticas al documento, cuestionan los recortes en el Fondo Europeo de Competitividad y en Horizonte Europa, el programa comunitario de investigación e innovación, así como las rebajas en la financiación de infraestructuras estratégicas y movilidad militar y del Mecanismo de Protección Civil de la UE, destinado a reforzar la respuesta europea ante incendios forestales y otras catástrofes relacionadas con el clima, además de los ajustes en el instrumento Europa Global, que concentra buena parte de los recursos destinados a cooperación internacional y ampliación.
«¿Cómo puede Europa reducir su brecha de competitividad mientras recorta el Fondo Europeo de Competitividad un 13% y Horizonte Europa casi un 10%? ¿Cómo podemos reforzar nuestra seguridad mientras reducimos un 14% la financiación de infraestructuras estratégicas y movilidad militar?», plantean los firmantes, que instan reclaman que los jefes de Estado y de Gobierno aborden estas cuestiones durante su próxima reunión.
Más allá de los recortes, los cuatro grupos han condicionado también su respaldo al próximo marco financiero a un acuerdo sobre nuevas fuentes de ingresos europeos. En concreto, defienden las alternativas planteadas por la Eurocámara para establecer un gravamen sobre los servicios de apuestas y juegos de azar por Internet, una contribución vinculada a los criptoactivos y una tasa digital dirigida a las grandes plataformas tecnológicas.
«Si los Estados miembro quieren financiar nuestras prioridades comunes y limitar al mismo tiempo la presión sobre los presupuestos nacionales, la respuesta es acordar nuevas fuentes de ingresos europeos», sostienen los firmantes.
Asimismo, advierten de que, en ausencia de un acuerdo sobre estos nuevos recursos propios, no estarán dispuestos a respaldar la aprobación del próximo marco financiero, para la que es necesario el consentimiento de la Eurocámara por mayoría absoluta.
Por su parte, la Comisión Europea también ha lamentado la «reducción significativa» del volumen total del presupuesto planteada por la presidencia irlandesa y ha advertido de que los grandes recortes pueden «socavar las prioridades fundamentales» acordadas por la Unión, aunque ha reiterado su compromiso de «trabajar de manera constructiva» con los Estados miembro y la Eurocámara para alcanzar un acuerdo.
«Lamentamos la importante reducción del tamaño global del presupuesto. Como señaló la presidenta Von der Leyen en su discurso de Estrasburgo la semana pasada, los grandes recortes corren el riesgo de socavar las prioridades fundamentales que hemos acordado colectivamente», ha señalado el portavoz comunitario de Presupuesto, Balazs Ujvari, durante la rueda de prensa diaria del Ejecutivo comunitario.
En este sentido, Bruselas ha expresado también su preocupación por la «reducción sustancial de la flexibilidad» de las futuras cuentas, especialmente por los ajustes en los instrumentos destinados a responder a necesidades imprevistas y situaciones de crisis, al considerar que disponer de margen de maniobra resulta esencial para afrontar los desafíos que puedan surgir durante los próximos siete años. «Necesitamos un presupuesto que esté a la altura de las ambiciones de Europa y nos proporcione los medios para hacerlas realidad», ha añadido.
Bruselas ha cuestionado además que la propuesta irlandesa «debilite el vínculo» entre los planes nacionales y regionales y las recomendaciones específicas dirigidas a cada país, lo que, a su juicio, limitaría la capacidad del presupuesto europeo para impulsar reformas, al defender que las inversiones y las reformas deben avanzar de manera conjunta.
En cuanto a la financiación, la Comisión ha celebrado que las cinco propuestas de nuevos recursos propios presentadas por el Ejecutivo comunitario sigan sobre la mesa, aunque ha advertido de que mantenerlas en las negociaciones «no es suficiente» y ha reclamado avances decisivos hacia un acuerdo que permita financiar las prioridades comunes sin imponer cargas adicionales a los presupuestos nacionales.
«No estamos en absoluto satisfechos con estos recortes. Tenemos una serie de objetivos colectivos y prioridades fijadas para los próximos años, y es importante que dispongamos de los medios necesarios para cumplirlos», ha insistido el portavoz al ser preguntado por las exigencias de los países que reclaman reducciones todavía mayores.
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