1 octubre 2026

El apoyo psicológico tras un diagnóstico de cáncer podría estar relacionado con una menor mortalidad

El apoyo psicológico tras un diagnóstico de cáncer podría estar relacionado con una menor mortalidad
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   MADRID, 1 Oct. –

   Un amplio análisis de Medicare revela que la depresión está relacionada con una mayor mortalidad por cáncer, mientras que la psicoterapia poco después del diagnóstico se asocia con un menor riesgo, según confirman expertos de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos).

Los resultados se presentan en la Reunión Anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Radioterápica (ASTRO), que se celebra en Boston (Estados Unidos).

    Se trata de un amplio análisis de SEER-Medicare de más de 265.000 adultos con seis tipos comunes de cáncer. Concretamente, los investigadores descubrieron que los pacientes con trastorno depresivo mayor tenían un mayor riesgo de morir de cáncer, mientras que aquellos que recibieron psicoterapia dentro de las cuatro semanas posteriores al diagnóstico tuvieron un 21% menos de riesgo de mortalidad específica por cáncer. Sin embargo, solo el 3% de los pacientes con depresión recibieron psicoterapia en ese período inicial.

   «La depresión puede pasar desapercibida en la atención oncológica porque síntomas como la fatiga, la dificultad para concentrarse y la pérdida de interés suelen coincidir con los efectos del cáncer o su tratamiento», desarrolla el doctor Edmund M. Qiao, autor principal del estudio y residente de radioterapia oncológica en la Universidad de California en San Diego. «Pero cuando la depresión no se reconoce ni se trata, puede añadir una dificultad adicional en un momento en que los pacientes más necesitan apoyo. Nuestros hallazgos sugieren que la detección temprana y la derivación a psicoterapia podrían ayudar a abordar una importante deficiencia en la atención oncológica integral».

   La depresión es frecuente entre las personas con cáncer, pero los servicios de salud mental no siempre se integran en la atención oncológica. En este estudio, los investigadores buscaron comprender si la depresión se asociaba con la mortalidad por cáncer y si los resultados variaban según el tipo y el momento del tratamiento de salud mental. El análisis retrospectivo examinó dos enfoques comunes para el tratamiento de la depresión: la psicoterapia y los antidepresivos.

   Los investigadores analizaron los registros de 265.639 beneficiarios de Medicare de 66 años o más a quienes se les diagnosticó cáncer de mama, colorrectal, de próstata, de vejiga, de riñón o de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) entre 2010 y 2017. Más de uno de cada cinco pacientes (22%) también tenía un diagnóstico de trastorno depresivo mayor.

   La psicoterapia se identificó mediante los códigos de procedimiento de Medicare, mientras que la farmacoterapia se identificó mediante las reclamaciones de la Parte D de Medicare para medicamentos antidepresivos. Los investigadores evaluaron el tratamiento dentro de las cuatro semanas posteriores al diagnóstico de cáncer, con análisis adicionales a las ocho y doce semanas.

   Los pacientes con cáncer y depresión presentaban un riesgo de mortalidad por cáncer un 11% mayor que aquellos sin depresión. Un año después del diagnóstico, el 29% de los pacientes con depresión habían fallecido a causa de su cáncer, frente al 21% de los pacientes sin depresión. A los cinco años, la mortalidad por cáncer fue del 43% para los pacientes con depresión, en comparación con el 35% para aquellos sin ella.

   La psicoterapia poco después del diagnóstico de cáncer mostró la asociación más fuerte con una menor mortalidad por cáncer entre los pacientes con depresión. Los pacientes que recibieron psicoterapia en las primeras cuatro semanas tuvieron un riesgo un 21% menor de mortalidad específica por cáncer en los análisis ajustados mediante ponderación por puntuación de propensión. Se observaron reducciones menores asociadas con la psicoterapia a las ocho semanas (riesgo un 13% menor) y a las doce semanas (riesgo un 12% menor).

   «Los pacientes que iniciaron la psicoterapia de forma temprana tendieron a obtener mejores resultados que aquellos que no la recibieron durante ese período», apunta el doctor Qiao. «Para los profesionales de oncología, estos hallazgos respaldan la importancia de identificar a los pacientes que puedan necesitar atención de salud mental y conectarlos con los servicios adecuados lo antes posible».

   La mortalidad específica por cáncer a los cinco años fue del 31% entre los pacientes que recibieron psicoterapia y del 44% entre los que no la recibieron. Sin embargo, en esta amplia cohorte de pacientes, solo el 3% de los pacientes con depresión tuvo una sesión de psicoterapia en las cuatro semanas posteriores al diagnóstico de cáncer, cifra que aumentó a tan solo el 4,6% a las 12 semanas.

   El uso de medicamentos fue mucho más frecuente que el de psicoterapia, en un 32,5% de los pacientes durante las cuatro semanas posteriores al diagnóstico de cáncer. Sin embargo, al analizar la cohorte sin tener en cuenta el tipo específico de cáncer, no se observó una asociación con una menor mortalidad específica por cáncer en ninguno de los momentos evaluados.

   Los investigadores también analizaron la relación entre la salud mental, el tratamiento y la mortalidad específica por cáncer en cada uno de los seis tipos de cáncer. La depresión fue más frecuente entre los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (27%) y menos frecuente entre aquellos con cáncer de próstata (13%). Se observó una asociación significativa con una mayor mortalidad específica por cáncer en todos los grupos de cáncer, siendo la asociación más fuerte en el cáncer de próstata.

   La asociación entre la psicoterapia y la mortalidad específica por cáncer varió según el tipo de cáncer, alcanzando significación estadística para el cáncer de próstata, mama y riñón. La farmacoterapia se asoció significativamente con una menor mortalidad específica por cáncer entre los pacientes con cáncer de próstata.

   Las diferencias entre los distintos tipos de cáncer sugieren que la relación entre la salud mental y los resultados del cáncer puede ser más compleja de lo que puede abarcar un único enfoque para el tratamiento de la depresión, asegura el doctor Qiao.

«En la población general, tanto la psicoterapia como la medicación pueden ser formas eficaces de controlar la depresión. Pero la atención oncológica añade un contexto. El tipo de cáncer, el pronóstico y el curso del tratamiento de un paciente pueden influir tanto en sus necesidades de salud mental como en las intervenciones más útiles», explica.

   Dado que el estudio fue retrospectivo, no puede establecer que la psicoterapia haya causado la reducción de la mortalidad por cáncer. Si bien los investigadores utilizaron métodos estadísticos para tener en cuenta las diferencias observadas entre los pacientes que recibieron y los que no recibieron tratamiento de salud mental, es posible que factores no medidos hayan influido tanto en el acceso a la psicoterapia como en los resultados oncológicos. El análisis también se limitó a los beneficiarios de Medicare, y se necesitan futuras investigaciones para determinar si se observan patrones similares en pacientes más jóvenes.

   «La atención oncológica se ha vuelto cada vez más personalizada, pero la atención de la salud mental en oncología a menudo sigue siendo generalizada. Estos hallazgos sugieren que debemos reflexionar más detenidamente sobre cómo la depresión puede afectar a los diferentes tipos de cáncer y cómo podemos trabajar con los pacientes para crear planes de apoyo individualizados desde el inicio de su tratamiento», concluye Qiao.

CL11