Un protocolo acelerado de estimulación magnética transcraneal demuestra eficacia en pacientes con depresión y ansiedad
MADRID 28 Sep. Diario Dia –
El director médico en el Instituto Andaluz de Salud Cerebral, Álvaro Moleón, ha desarrollado un protocolo acelerado de estimulación magnética transcraneal (EMT), conocido como ‘Protocolo Sevilla’, que ha demostrado eficacia en el tratamiento de personas que sufren depresión resistente al tratamiento con ansiedead comórbida.
Moleón, que ha presentado el protocolo en las IV Jornadas de Actualizaciones en Neuromodulación, organizadas la semana pasada en Sevilla por la Sociedad Española de Psiquiatría Clínica (SEPC), ha destacado su valor teniendo en cuenta que alrededor del 30 por ciento de los pacientes con depresión también sufren ansiedad.
«En la práctica clínica, lo que vemos es que cuanto más grave es la depresión, más frecuente es la sintomatología ansiosa acompañante, lo que a su vez dificulta el pronóstico», ha explicado el psiquiatra en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
La estimulación magnética transcraneal es una terapia física de neuromodulación no invasiva, que no necesita anestesia y permite modular la actividad del córtex cerebral a través de un campo magnético que se genera con una bobina que se coloca sobre la superficie del cráneo.
Este campo magnético atraviesa el cráneo y llega hasta la corteza cerebral, produciendo la activación o la inhibición de las neuronas que forman parte de los circuitos afectados en diversas patologías mentales.
En el caso del ‘Protocolo Sevilla’, se trata de un protocolo acelerado y de alta intensidad, que requiere que los pacientes se sometan a 30 sesiones de alrededor de 12 minutos repartidas en tres semanas consecutivas, lo que se traduce en tres o cuatro sesiones por jornada durante tres días a la semana.
En un estudio de práctica clínica real con 64 pacientes, el 45 por ciento de personas con sintomatología depresiva y el 48 por ciento con sintomatología ansiosa respondieron al tratamiento, es decir, vieron reducir sus síntomas en, al menos, un 50 por ciento.
Los resultados, publicados en ‘Alpha Psychiatry’, muestran también que un 30 por ciento de los pacientes vio remitir por completo la depresión y un 23 por ciento la ansiedad. Todo ello sin que aparecieran efectos secundarios graves, de forma que todos los informados fueron muy leves y transitorios.
«Hablamos de reducciones muy significativas en mundo real, sobre todo tratándose de estos pacientes complejos. El estudio sitúa al ‘Protocolo Sevilla’, un protocolo español, al nivel de los protocolos acelerados con mejores resultados que se han visto en el último lustro a nivel de bibliografía científica», ha afirmado Álvaro Moleón.
El especialista ha destacado que los resultados de la investigación demuestran también la buena tolerabilidad que tiene la EMT, ya que incluso en un protocolo con más intensidad y más dosis, apenas aparecen efectos secundarios; y la rapidez del efecto del protocolo en los pacientes, superior a la de la mayoría de las opciones farmacológicas.
Moleón ha detallado las ventajas del ‘Protocolo Sevilla’ frente a otros que van en la misma línea. En primer lugar, ha resaltado que aborda un perfil de paciente que no es el habitual en los estudios, que suelen centrarse en personas con depresión o ansiedad, mientras que en este los pacientes sufrían ambos.
Asimismo, ha apuntado al uso de estimulación theta-burst bilateral, cTBS sobre la corteza prefrontal dorsolateral derecha e iTBS sobre la izquierda, buscando modular de forma complementaria circuitos implicados en la sintomatología depresiva y ansiosa.
Junto a ello, ha dstacado la intensidad del pulso magnético utilizada en las sesiones, muy por encima (133,5% del umbral motor) de la que se suele usar en los protocolos de otros grupos de investigación internacionales y, por último, la aplicabilidad del protocolo.
«Evita el gran problema que tenía la EMT, ya que antes, al ser protocolos de sesiones diarias, se alargaba durante seis meses, lo que favorecía el absentismo a las sesiones y la poca adherencia por parte de los pacientes», ha explicado.
El especialista ha puesto en valor la importancia de, en pacientes con depresión y ansiedad comórbida, tratar ambos trastornos ya que, en su opinión, es «un error» pensar que la ansiedad va a desaparecer cuando se trate la depresión.
CL11
